Equipos multidisciplinarios, escuchando opiniones y tomando acciones serán clave para la redensificación.
La responsabilidad del cambio en la planeación del desarrollo urbano de las grandes ciudades -no sólo en México sino en el mundo-, ya no recae únicamente en las autoridades; hoy, la toma de conciencia acerca de los beneficios y problemas que afectan a la población que vive en estas urbes, se ha transformado en un llamado para realizar trabajo interdisciplinario, con una mayor participación de la ciudadanía. La necesidad de organizar foros de discusión para abordar las problemáticas más urgentes, proponiendo soluciones e importando las mejores prácticas ha sido una constante. Mextrópoli fue uno de los encuentros, donde grandes arquitectos se dieron cita para hablar de sus proyectos y proporcionar ejemplos de algunas prácticas que han funcionado bien en otros países, representando opciones a implementar en México.
Víctor Legorreta, arquitecto del despacho Legorreta + Legorreta -despacho fundado por su padre Ricardo Legorreta- relató a 50 años de sus inicios que “el despacho es definido como un estilo de vida inspirada en los elementos mexicanos, pero con las puertas abiertas; el despacho es una labor de equipo. Creo que en México cada vez aprendemos más a trabajar así, porque la arquitectura es un proceso de equipo y eso nos entusiasma”.nn1
Añadió que las ciudades deben volverse más densas, porque ya no hay espacio; incluso por cuestión sustentable, se ha visto que las ciudades extensas no son tan humanas. Hay una tendencia a hacer ciudades más densas y enfocadas a los usos mixtos. En entrevista para Inmobiliare, mencionó que “el reto también es cómo buscamos una arquitectura y una calidad de vida en espacios reducidos; buscar casas y departamentos con menos metros cuadrados, pero que sigan proporcionando la misma calidad de vida, con luz natural y espacios al exterior”.
Víctor Legorreta agregó que los nuevos arquitectos se enfrentarán a retos como ciudades más densas y más conciencia sustentable; lo que ve con buenos ojos. “Como arquitectos tenemos la gran responsabilidad de hacer edificios más sustentables y trabajar en equipo. Creo que el arquitecto individualista ya no existe, porque cada vez es más complicado construir; necesitamos trabajar más en equipo con los clientes y autoridades de planeación”. Asimismo, dijo que el siguiente paso es trabajar la visión urbana, no sólo mirando el edificio como un lote, sino atendiendo la afectación que éste y la ciudad se dan mutuamente.
Durante su presentación en Mextrópoli, Víctor Legorreta detalló que para el proyecto de Torre BBVA Bancomer recurrieron a la celosía como decoración, inspirándose en los textiles mexicanos. Hicieron estudios de color y el arquitecto Richard Rogers eligió el color morado, porque mencionó que en ningún otro país lo dejarían utilizar ese color. Además, el piso 12 de la Torre BBVA Bancomer fue el equivalente al espacio público del edificio.
bbb1Josep Bohigas, arquitecto español, destacó en entrevista para Inmobiliare, que una forma de comenzar a realizar un cambio importante en beneficio de las ciudades -pero sobre todo de las personas-, es hacer la mejor banqueta del mundo, la cual no sólo se limpie para verse bien. “Una buena banqueta significa hablar con los comercios y negociar con las viviendas; hacer una negociación entre lo doméstico y lo público es muy interesante. La ciudad de los 8-80 es la clave, una ciudad debe ser accesible para un niño de ocho años y una persona de 80 años, y México no está en esa lógica”. Recordó que durante este foro hubo encuentros con algunas personas de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano –SEDATU- y otros especialistas que hablaron de las necesidades de la Ciudad de México con palabras muy exactas: vivienda, movilidad, seguridad, espacio público y participación ciudadana.
“Reforzar, mantener y explorar el formato Mextrópoli es importante, porque es un espacio que puede dar mucho de sí; se pueden hacer más encuentros con personas que generalmente no se ven y traer experiencias, incluso exportarlas. Además, sería bueno poner a prueba situaciones urbanas reales con simulacros o prototipos, y podría complementarse con una agencia que le diera seguimiento todo el año”, explicó Josep Bohigas.
Mara Partida y Héctor Mendoza, arquitectos de origen mexicano que actualmente trabajan en su despacho ubicado en España, ven a la distancia nuestro país y confirman que muchas cosas han cambiado desde hace 15 años. Héctor Mendoza, destacó que la cara de la ciudad de Guadalajara es muy distinta ahora que regresaron, porque ve que muchos de los árboles característicos de la ciudad ya no están; y si bien no está en contra de repensar la densidad de las ciudades, opina que debe hacerse de manera controlada y bien planeada.
Mara Partida mencionó que hay personas de su generación que han tenido la oportunidad de aprender otras formas de crear en el exterior, y han regresado a México para implementarlo; sin embargo, ellos no han podido hacerlo. “Siempre está el dilema de querer regresar y poner en práctica todo lo que se ha aprendido, porque aún hay muchas cosas por hacer. Hay momentos con mucha esperanza y cada vez las posibilidades son mayores para las generaciones más jóvenes. La Ciudad de México es más compleja, y para poderla encausar se necesitan acciones valientes, quizá revirtiendo el proceso desde más abajo se pueda conseguir algo; y yo espero el momento para ayudar”, recalcó.