Sin duda, el 2017 fue un año donde se rompieron muchos paradigmas en materia de retos para el desarrollo urbano tanto en el país como en la Ciudad de México. Los cambios legislativos que ya se estaban planeando a principios del año pasado se vieron acelerados en su aprobación por los sismos registrados en septiembre, a modo de servir a la reconstrucción eficaz de las zonas afectadas, así como para crear un plan que permita la respuesta inmediata ante cualquier emergencia futura.
De acuerdo con la Encuesta Intercensal realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía –INEGI– en 2015, México contaba con 119 millones 938 mil 473 habitantes, posicionándose entre los 11 países más poblados del mundo. Es por eso que las reformas en materia de planeación urbana y vivienda se vuelven de vital importancia para el correcto funcionamiento de cada una de las ciudades.

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Tanto el gobierno federal como el gobierno local de la Ciudad de México se dieron a la tarea de analizar varias normativas en materia del mejoramiento integral de las ciudades y sus habitantes realizando distintas iniciativas de modificación y actualización a modo de adaptarlas a la realidad del país y del mundo en general.

Manual de calles

Las calles son la base de cualquier sistema de movilidad urbana por lo que se convierten en pilares para el desarrollo económico de las ciudades. De aquí la importancia de contar con proyectos viales seguros, inclusivos y sostenibles que garanticen el derecho a la movilidad de todos los habitantes de una ciudad y un país completo.  
En este sentido y con el objetivo de establecer lineamientos técnicos y parámetros de diseño urbano que faciliten el desarrollo de proyectos viales para impulsar la resiliencia de las ciudades mexicanas, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano –SEDATU– con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo –BID-, presentó el “Manual de Calles: diseño vial para ciudades mexicanas”.

Manual de calles

IDOM, compañía multinacional de consultoría, ingeniería y arquitectura, así como el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo -ITDP- participaron en este proyecto como equipo técnico multidisciplinario brindando manuales de diseño, experiencia en condiciones similares en ciudades mexicanas, con sociedad civil, gobiernos y organismos multilaterales.
Éste se convierte en el primer documento en la historia de México con lineamientos técnicos que deberán reunir todas las vialidades urbanas del país favoreciendo aspectos como la seguridad, la movilidad y el transporte no motorizado. Es el referente oficial que la administración pública federal ofrece a aquellos interesados en el diseño geométrico de una calle y la gestión de proyectos viales en zonas urbanas.
Es por ello, que su correcta apropiación por parte de funcionarios públicos estatales y municipales, ingenieros, urbanistas y ciudadanos permitirá mejorar la calidad de los proyectos viales y pasar de un diseño enfocado en el tránsito de automóviles a un diseño que prioriza la eficiencia para transportar personas y mercancías.

Contenido

El manual permitirá la calidad del trazo y construcción de calles, e incrementar la seguridad, asegurar la inclusión de todos los usuarios de la vía y la implementación de infraestructura verde para el adecuado manejo de agua y vegetación. Para lograrlo el trabajo del equipo técnico se sostiene en cinco pilares: transición del diseño de coches al diseño para personas, diseño vial de calidad, contextualización a la realidad mexicana, regular valores mínimos y máximos asegurando atemporalidad y trascendencia sobre ciclos políticos, y garantizar la gestión social y la participación ciudadana.
Consta de cinco secciones o bloques temáticos:  

Introducción y principios generales en donde se comparten sus principios-guía, fundamento jurídico y proceso de elaboración.

Etapas de gestión del proyecto, que describe las etapas del proyecto de una calle: idea o conceptualización, diagnóstico, planeación, diseño, construcción, evaluación y monitoreo. Además de elementos necesarios para la gestión adecuada de cada una de ellas.

Proceso de diseño de una vía urbana, que explica las claves para un diseño adecuado de la calle de manera secuencial, considerando su uso actual, los requerimientos de los usuarios y los parámetros de diseño. Expone los elementos de diseño geométrico, señalamientos, pavimentos, paisaje, gestión de agua pluvial y mobiliario requeridos para una calle.

Herramientas de participación ciudadana, en donde se presentan las metodologías para la generación de procesos participativos y de comunicación, las cuales permiten generar insumos que sirven de base en el proceso de diseño de una calle.

Urbanismo táctico, el cual proporciona los lineamientos para llevar a cabo proyectos piloto o intervenciones temporales en campo para conocer su impacto en los diferentes usuarios de la vía. También permite conocer si las acciones de reparto del espacio en una calle son factibles, y si generan ventajas para peatones, ciclistas y automovilistas.

Durante el proceso de elaboración del manual se logró el posicionamiento del mismo y un diálogo con la ciudadanía, un análisis de campo en seis ciudades del país: Aguascalientes, Guadalajara, Mérida, Monterrey, Tijuana y Ciudad de México; así como un involucramiento de gobiernos locales y dependencias federales relacionadas con la materia.  

Antecedentes

El Manual de Calles emana de la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano publicada el 28 de noviembre de 2016 en el Diario Oficial de la Federación, la cual fija las normas básicas e instrumentos de gestión de observancia general para ordenar el uso del territorio y los asentamientos humanos, el cumplimiento a las obligaciones que tiene el Estado para promoverlos, respetarlos, protegerlos y garantizarlos plenamente.

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En esta ley se destaca que por primera vez en la legislación mexicana se incluye como principio fundamental el Derecho a la Ciudad, cuyo objetivo es garantizar a todos los habitantes de un asentamiento humano o centros de población, el acceso a la vivienda, infraestructura, equipamiento y servicios básicos a partir de los derechos reconocidos por la Constitución y los tratados internacionales suscritos por México en la materia.
Entre los tratados internacionales se encuentran los Objetivos de Desarrollo Sostenible, mecanismo de la Organización de las Naciones Unidas –ONU- en el 2015, con una agenda planeada hasta el 2030; la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, reunión celebrada en París Francia en 2015; el Marco de Sendai para la Reducción de Riesgo de Desastres 2015-2030, celebrada en Sendai Japón en 2015; y la Conferencia sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible Hábitat III celebrada en Quito Ecuador en 2016.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes –SCT- había sido la institución responsable del diseño a través del Manual de Proyecto Geométrico de Carreteras y la Norma Oficial Mexicana de Señalamiento Horizontal y Vertical de Carreteras y Vialidades Urbanas NOM-034-SCT2-2003, los cuales son guías y lineamientos en donde la velocidad y el flujo de vehículos motorizados son los objetivos fundamentales.
Es por ello que la SEDATU propone contar con un manual como referente que atienda flujos de personas de manera prioritaria, y ordene el de automotores, entendiendo a la calle como un espacio público fundamental de la vida urbana, además de la posibilidad de reformar la NOM-034-SCT2-2003.

Políticas de movilidad sustentables  

Bernardo Baranda , director regional para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo –ITDP– comentó que la razón principal para la elaboración de este manual fue la consideración de que México es un país cada vez más urbano y la mayoría de su población vive en zonas urbanas.

Bernardo Baranda ,l Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo

“Queríamos ver cuestiones como de cuál debe ser el ancho adecuado de las banquetas, de los carriles para transporte público, para vehículos, para ciclistas, cómo hacer intersecciones más seguras, etc. trayendo un poco el paradigma de la movilidad sustentable, darle más prioridad a los viajes a pie y en transporte público. Además que fuera suficientemente general para que se pueda usar en cualquier ciudad aunque con algunas cuestiones específicas: criterio de diseño y de materiales que ayuden a los equipos de técnicos de cada ciudad y municipios, así como a los no especialistas, a entender cómo hacer ciudades más sustentables, equitativas e inclusivas”, agrega.
El especialista explica que el principal problema de las vialidades es que se diseñaron en función al automóvil y no al peatón por lo que muchas veces esto resulta discriminante para las personas que no poseen un vehículo motorizado para trasladarse.
“Todo esto creó muchas cuestiones poco equitativas como que si no tienes auto estás condenado a usar transporte público de mala calidad lo cual no debería ser así. Una ciudad de avanzada no es aquella en la que los de menores recursos buscan tener un auto, sino los que tienen auto usan el transporte público porque es suficientemente bueno, atractivo, rápido y seguro. El reto está en cómo hacer que las condiciones actuales para movernos pongan a las personas en el centro del diseño urbano y la infraestructura para proteger a los más vulnerables, en este caso a los peatones, a los niños, a las personas con discapacidad, a los adultos mayores, a los ciclistas, esa es la política moderna de movilidad inclusiva y sustentable” señala Bernardo Baranda.
El gobierno de la CDMX creó la Plataforma de Recopilación y Administración de Información para Labores de Control y Fiscalización de Obra Pública, la cual estará a cargo de Contraloría General y tendrá el objetivo de recopilar y administrar la información de las obras públicas.

♦Las dependencias, delegaciones y entes de la CDMX están ahora obligados a comunicar dicha información para su integración a la plataforma.

♦En un plazo máximo de 45 días hábiles deberán integrar la información de obra pública correspondiente al ejercicio 2016 y aquella comprendida entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2017.

♦El código QR se fijará en la obra pública como un cartel, de material resistente a la intemperie, en lugar visible y accesible para toda persona, desde el inicio de trabajos y durante la ejecución; llevará la frase “Para información de esta Obra Pública, lea el Código QR con la cámara y aplicación de su telé- fono inteligente”.

♦Permitirá conocer el porcentaje de avance del proceso de contratación de toda obra pública, así como el número de contrato, contratista adjudicado, monto estimado de la inversión, responsable, fecha estimada de inicio y fin de la obra a través de una app Obras CDMX, que se encuentra disponible para Android por el momento.

Por Gabriela Espinosa, gabriela.espinosa@inmobiliare.com
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