En los próximos años el envejecimiento de la población será un desafío demográfico para muchas entidades federativas de México, para lo cual se necesitarán programas y estrategias orientadas a incrementar la cobertura en seguridad social, acceso a servicios de salud e infraestructura pública y privada pensada para la tercera edad, tales como las comunidades para el retiro.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO), en los años cincuenta los adultos mayores de 65 y más, representaban el 2.9% del total de la población en el país, es decir, 792 899 personas; sin embargo, en 2015 la población ascendió a 6.8% (8 207 806 adultos mayores), y según un diagnóstico elaborado por el instituto, para el 2050 serán 24 893 097 personas, equivalentes al 16.8% de la población.

Toda esta población requerirá de múltiples servicios y atenciones, para lo cual está surgiendo todo un mercado enfocado a este segmento, ofreciendo diversas posibilidades constructivas vinculadas a la tercera edad. El modelo de comunidades para el retiro, es un buen ejemplo, que ha tomado gran popularidad, ya que a diferencia de los asilos tradicionales, ofrece cuidado, atención y lo más importante estimulación a los adultos mayores.

En la Ciudad de México, la Residencia  Cedros del Líbano, es una de las comunidades que destaca por la calidad en el servicio y su gran oferta recreativa. Dicho espacio pertenece al Centro Libanés y abrió sus puertas en el año 2004.  Desde sus inicios ha proporcionado atención física, mental, espiritual, cultural y social a las personas longevas, logrando mantener su bienestar y calidad de vida. Con un equipo interdisciplinario de profesionistas, desde médico, psicólogo, gerontólogo, trabajador social y fisioterapeuta atienden a los 63 huéspedes en dos áreas una enfocada para personas funcionales y otra para personas que requieren de asistencia, con cuidados y atención especializada. 

Comedor de la Residencia Cedros de Líbano

Dentro de las amenidades que posee se encuentra servicio de enfermería las 24 horas, consultorio médico, dental, de atención psicológica, nutricional, y hasta podólogo. Además, cuenta con un salón de belleza, de computación, de manualidades, capilla, gimnasio, dos terrazas recreativas, andadores, jardines, área de usos múltiples, comedor, estación de enfermería en cada uno de sus tres piso,  y próximamente está por estrenarse una clínica de rehabilitación física.

En entrevista exclusiva para Inmobiliare, la directora del centro, María Jaber de Farah, comenta: “Nosotros partimos de la base que nuestro tratamiento es la estimulación, […] yo he aprendido que la vejez es una oportunidad, porque hay muchas cosas que no pudiste hacer antes, porque tenías hijos, obligaciones, responsabilidades etc.” 

Residentes disfrazados como parte de las actividades culturales

El modelo pretende que los residentes estén activos con sus propios proyectos, esto a partir de ofrecerles diversas actividades, desde clases de teatro hasta viajes en grupo. “Ya no es venir a una casa de retiro y terminar los días, sino inclusive para algunas personas hasta iniciarlos” afirma la directora, quien comenta hay la intención de ampliar dicho esquema, ya que existe una fuerte demanda con una gran lista de espera; sin embargo, todavía no hay un proyecto en concreto de cómo se llevaría a cabo.