Gracias a las importantes aportaciones que las vanguardias tecnológicas nos brindan, es posible la creación de sinergias entre distintos campos de ciencias, dando como resultado la transformación radical de las industrias.

De igual manera, el alcance y conocimiento en material de sustentabilidad ha evolucionado y afortunadamente, se ha elevado a un nivel prioritario para muchas industrias. Este concepto basado en el correcto equilibrio entre la sociedad, el medio ambiente y la economía también ha progresado con el paso del tiempo, dando pie a la creación de emergentes modelos participativos que cubren nuevas necesidades, siendo un ejemplo de ello la denominada ‘economía circular’.

El concepto de la economía circular idealiza mantener los productos y materiales en su máximo tiempo de vida útil. Posterior a esto, se procede con la reutilización, refabricación y el reciclaje para la manufactura de nuevos productos. Este modelo económico ataca directamente los problemas de la excesiva acumulación de basura en el planeta, así como la explotación de recursos naturales vírgenes.

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La incorporación de la economía circular en los procesos de fabricación de los productos se realiza desde el proceso de diseño: iniciando con la selección de materias primas, su origen, la cuantificación de la vida útil del producto y la manera en que podrá reinsertarse en una nueva cadena de procesos para la obtención de otro nuevo producto.

Economía circular en la construcción. La tarea es de todos De acuerdo con el reporte “The Circular Economy in the Built Environment”, elaborado por la firma internacional ARUP, la industria de la construcción representa el mayor consumidor de materias primas a nivel mundial, constituyendo la mitad de la producción de acero y consumiendo más de 3 mil millones de toneladas de materias primas. Tomar los residuos de un proceso o un producto de construcción que haya finalizado su vida útil y convertirlos en materias primas para la creación de nuevos productos, o bien, la transformación y remodelación de espacios existentes se convierten en iniciativas conscientes y responsables ante la creciente escasez de materias vírgenes, su volátil costo y la expansión de la mancha urbana.

Imagen de La Bolsa Social

Por otro lado, la economía circular no se limita al compromiso de los fabricantes y manufactureras, sino también requiere el interés y la participación de todos los actores involucrados en un proyecto de construcción. El organismo británico Construction Leadership Council brinda recomendaciones de cómo los diversos participantes de un proyecto inmobiliario pueden aportar a una economía circular. Algunas de éstas son:

DISEÑADORES
  • Alinear el diseño con la vida del proyecto. Al identificar el tiempo útil del espacio, se logrará una selección más eficiente sobre la cantidad de material, menores desperdicios y niveles más altos de reutilización en las ‘siguientes vidas’ del edificio.
  • Incorporar el mayor uso posible de productos reutilizados y reciclados.
  • Los diseños con flexibilidad que incorporen variables de mantenimiento y remodelación facilitarán la prolongación de la vida útil de la construcción. Además, se debe pensar más allá de ésta y facilitar la ‘siguiente vida’ a manera de remodelación en vez de demolición.
FABRICANTES DE PRODUCTOS
  • La descripción de los ingredientes de los materiales de construcción brindará mayor certidumbre en las compras. Información como contenido reciclado o la forma en que los usuarios pueden reutilizar el producto después de su vida útil, o incluso su devolución con el proveedor, resulta muy valiosa.
  • El embalaje de los materiales también forma parte de la economía circular. La reducción de los empaques y la integración de contenido reciclado en éstos brinda beneficios ambientales a través de una diferente cadena de suministro.
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CONTRATISTAS
  • La selección de proveedores comprometidos con la sustentabilidad. Aquellos que ofrezcan materiales con componentes reutilizados, alto contenido reciclado o esquemas de devolución constituirán la primera opción de contratistas comprometidos en una economía circular.
  • Buscar la eliminación de los desechos durante la construcción, la ocupación y el final de vida del edificio.
CLIENTE
  • Es necesario establecer una vida mínima de diseño para los distintas elementos de un edificio -estructura, fachada, equipamiento-. Cada elemento se puede constituir con un tiempo de vida distinto, sirviendo como guía para la correcta ejecución del proyecto.
  • Al momento de iniciar un proyecto, es preferible restaurar un espacio existente en vez de una demolición y construcción de un nuevo edificio. Remodelar un inmueble es una de las acciones más importantes que puede tomar para reducir el desperdicio y el consumo de materiales.
  • Por último, siendo la economía circular un nuevo modelo integrador para la industria de la construcción, se requieren usuarios que estén abiertos a la idea y dispuestos a probar innovadores enfoques dentro de sus proyectos.

Por César Ulises Treviño Treviño

Este es un fragmento del artículo ECONOMÍA CIRCULAR EN LOS BIENES
RAÍCES, de la edición 109 http://inmobiliare.com/inmobiliare-109/