Vivimos en una era tecnológica, llena de incertidumbre y desconfianza. Todo este escenario lo vemos reflejado en diversos ámbitos de la vida cotidiana. La importancia de tener un respaldo y seguridad al realizar una transacción o trámite es vital para garantizar el mejor resultado posible en el menor tiempo de respuesta.

En nuestro país, la industria de vivienda en renta formal o institucional, se encuentra en proceso de desarrollo, es un área de oportunidad extraordinaria para todo el sector. Evidentemente se están dando los primeros pasos, pero esta encrucijada ha llamado considerablemente la atención de propios y extraños, así como los grandes desarrolladores o inversionistas ávidos de abarcar un nicho en penumbras sin la regulación adecuada.

El mercado de vivienda en renta se encuentra en auge, si bien el arrendamiento gana cada día más terreno sobre la compra de una vivienda, experimentamos un escenario particular, la falta de profesionalización e institucionalización nos brinda escenarios complejos que dificulta la vida a todos los dueños de inmuebles, los inquilinos y los grandes inversores.

Hay puntos esenciales a considerar, primero que nada; la informalidad siempre se ha hecho presente en este nicho; el trato en particulares y directo merma las posibilidades de evolucionar y cuantificar con exactitud el tamaño de la industria; sin embargo, actualmente se trabaja para tener herramientas que subsanen este tema.

El modelo tradicional de renta evoluciona conforme a las exigencias de la sociedad, antes teníamos que invertir una cantidad importante de tiempo en el arrendamiento, desde la investigación (por decirlo de alguna manera) para ver si el interesado es apto para asumir el compromiso de la renta y en la firma de contrato. Muchos propietarios caían en la buena fe, sin embargo, eran defraudados y vivían un proceso tortuoso para la recuperación de su propiedad. Con el apoyo de instituciones serias y que revolucionan el sector, podemos decir que este proceso pasó de 15 días o más a tan sólo 24 horas o menos.

Jordi Greenham CEO & CoFounder

Actualmente se estima que en México se rentan más de 4 millones de propiedades anualmente y en la institucionalización únicamente encontramos alrededor de 3 mil unidades, esto nos refleja que existe una gran necesidad y es primordial subsanar este tema para poder brindar un mejor servicio a toda la sociedad. Además, la tendencia y hábitos de consumo o vivienda de la nueva generación, convierte a la institucionalización en una herramienta destacada para el momento que actualmente vivimos.

El aumento de la densidad poblacional, más el déficit de vivienda, combinándolo con las nuevas tendencias como coliving o en su caso los hábitos que adquiere la nueva generación, seguirá empujando favorablemente la vivienda en renta, por ende, tener un proceso más claro, eficiente y rápido es uno de los principales objetivos de la industria.

Y hablar de institucionalizar no significa sólo una simplificación de procesos o tener claridad en los mismos, es analizar el mercado y ver cómo de a poco surgen jugadores que desarrollan complejos habitacionales que estarán dedicados exclusivamente para la vivienda en renta. Es una oportunidad extraordinaria de atacar un mercado creciente con una necesidad latente, hay que tener todas las herramientas a la mano para evolucionar.

La importancia de este sector incluso ha llamado la atención de las autoridades gubernamentales en nuestro país, en las últimas semanas hemos visto algunas modificaciones, erogaciones y propuestas de ley que mejoran los procedimientos para brindar más claridad al proceso de arrendamiento. Un ejemplo lo encontramos en la erogación de la Ley de Extinción de Dominio para dar paso a la Ley Nacional de Extinción de Dominio, convirtiéndola en una legislación superior que tiene que ser acatada por todas las autoridades estatales.

Con esta nueva ley, se amplían las herramientas de la autoridad correspondiente en caso de enfrentarse a un proceso de este tipo, algo que no es malo, pero ante este hecho siempre encontramos que la prevención es la mejor herramienta para un arrendamiento. Tener una investigación 360 del arrendatario ayuda a evitar este tipo de complicaciones y dolores de cabeza.

Otro ejemplo del esfuerzo que se realiza desde el ejecutivo para tener un mayor control sobre la recaudación fiscal es lo anunciado por la SHCP en el presupuesto 2020, estas modificaciones reglamentan el pago de los impuestos correspondientes en caso de llegar a un juicio y solicitar la recuperación de las rentas caídas. Pero no para recuperar la propiedad del inmueble.

Esta es una iniciativa interesante, siempre y cuando la logren ejecutar de la mejor manera sin transgredir las facultades tanto del Ejecutivo y Judicial. Estamos a punto de vivir una ardua negociación entre poderes para poder llevar a cabo este hecho. De momento lo que tenemos es una iniciativa que tendría que entrar a discusión en Cámaras para después evaluar lo que dice la Constitución y en su caso modificarla o generar una legislación superior a la actual.

La industria de los bienes raíces necesita de herramientas para lograr la institucionalización, es un hecho que la industria está carente de modernización y transparencia; sin embargo, todas las medidas que se tomen deben contener un estímulo para incentivar a cada propietario a regularizarse, con ello poco a poco obtendremos el objetivo principal que es la profesionalización de la industria.

Es innegable que para que esto suceda se necesita identificar y colaborar con las mejores prácticas, así como compartir la disrupción que poco a poco se genera, todo esto envuelto en un ambiente cooperativo.

Cada jugador es clave en esta industria y debe tener en mente que para avanzar es necesario una sinergia que permita la investigación robusta del sector y encamine a la simplificación de procesos en el arrendamiento. Apoyarnos entre nosotros para empujar ciertas políticas públicas e institucionales para el beneficio de todo el ecosistema es imprescindible.

Por Jordi Greenham CEO & CoFounder Homie

Este es un artículo de la edición 116 http://inmobiliare.com/inmobiliare-116/

*Nota del editor: Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Inmobiliare.