Uno de los mas recientes proyectos de Usos Mixtos en la Ciudad de México es la Torre Manacar desarrollador por Pulso Inmobiliario, la compañía desarrolladora encabezada por Salomón Kamkhaji. Ubicado en el sitio donde por mas de cincuenta años se ubicó el Conjunto Manacar, la Torre Manacar se ha posicionado como un icono del resurgimiento del eje urbano de la Avenida Insurgentes. El proyecto requirió de una intervención urbana y vial ya que se encuentra en la intersección de la Avenida Rio Mixcoac con Insurgentes y requirió que Pulso Inmobiliario cubriera el costo del deprimido que resuelve el nudo vial que se generaba en esta intersección.

Torre Manacar

El reto de este proyecto fue el desarrollar una torre de mas de treinta pisos en un terreno de solo 8,328 m2. La base del proyecto lo ocupa un centro comercial de siete pisos y 25,000 m2 de GLA del cual surgen veintidós pisos de oficinas. En total el proyecto cuenta con una superficie de construcción de 181,000m2. El estacionamiento del proyecto es subterráneo y ocupa once pisos para una
capacidad de 2,770 cajones.

Un proyecto tan icónico tenía que ser diseñado por uno de los mejores arquitectos de México, por lo que el diseño fue comisionado a Teodoro González de León, siendo el ultimo proyecto que diseño en su fructífera carrera.

Entendiendo al cliente del siglo 21

El retail en 2018 es muy diferente al de hace solo algunos años. En la actualidad, el cliente es quien tiene el control, y esto es el resultado de varios acontecimientos relativamente recientes: el lanzamiento de los smartphones, en 2007 y el inicio del comercio electrónico desde los 90’s. Estos dos fenómenos han trastocado la industria del retail a nivel mundial, pero sobre todo en los Estados Unidos y han forzado a los retailers a tener que comunicarse mas cercanamente y entender a su cliente. Esto pudiera parecer como algo intuitivo, pero no era así en el pasado reciente. El dicho de “You build it, they will come” era lo que aplicaba hasta hace muy poco, pero en la actualidad esto no es suficiente. Si un cliente no tiene una razón por la cual tomarse la molestia no irá a una tienda, pero ya que está ahí, si no encuentra lo que esta buscando y al mejor precio posible, lo comprará en línea en Amazon y muy seguramente no regresará. Los clientes de la actualidad ya no están buscando comprar artículos para poseerlos, están buscando experiencias, por lo que están abandonando las marcas o los conceptos que no les comunican un mensaje relevante o que no los hacen sentir algo. En la actualidad es critico entender al cliente y darle lo que quiere.

Imagen de archivo

Eduardo Dubost, ROCOCO, Casa Caballería, IKAL, Camino, Caarmela, México

Mis inicios como emprendedor comenzaron con la marca ROCOCO la cual representó todo un reto para el mercado mexicano por ofrecer productos diferentes e irreverentes. La marca intervenía con arte sillones y sillas antiguas lo cual daba como resultado piezas únicas consideradas de acento. La marca poco a poco fue obteniendo reconocimiento y se desarrollaron más productos como tapetes, cojines, lámparas, pisos, papel tapiz y cerámica. El éxito de la marca se debe por haber creado una propuesta diferente y arriesgada en un mercado que difícilmente aprecia y compra diseño. Como quien dice “fuimos contra corriente” y eso, aunque fue muy difícil nos ayudó a posicionarnos en un segmento de nicho y a entender el tipo de cliente al cual iba dirigido mis productos.

Con la experiencia de ROCOCO aprendí que ; El cliente del siglo 21 busca lo diferente, quiere ser seducido por los sentidos, las emociones y sobre todo busca la experiencia”. Una tienda en el siglo 21 y sobre todo en una ciudad como la CDMX tiene que tener diseño. La competencia entre conceptos y productos cada vez es más feroz y ya no solo “de la vista nace el amor” Hoy en día “De los Sentidos Nace el Amor”. El nuevo cliente es más exigente que antes, tiene más información de manera inmediata y sobre todo tiene apetito de ser
diferente, de comprar diferente y sentirse especial.

Imagen tomada de Rococo

Los conceptos de tiendas que he desarrollado tratan de generar una experiencia única y diferente para el cliente. Trato de ofrecer productos con historia que no se encuentran en cualquier otra tienda. Trato de cuidar la experiencia con la música, la decoración, los olores, los colores y sobre todo el trato de los vendedores. Los productos que vendemos son honrados, sus historias de cómo se crearon son transmitidas para realmente generar una percepción de valor hacia el producto única. Al cliente del siglo 21 le interesa saber el origen del producto si es local o es importado, si impacta al planeta, si es socialmente responsable o no.

El cliente del siglo 21 es un cliente más sofisticado por que tiene más conocimiento y está mejor informado. Las tiendas, las marcas, las plazas comerciales tienen que adaptar y crear experiencias diferentes, únicas y de calidad.

Por Jorge Lizan, Managing Director Lizan Retail Advisors,

Este artículo fue de la edición 107 http://inmobiliare.com/inmobiliare-107/