En los últimos años, cientos de centros comerciales han cerrado sus puertas en Estados Unidos. Un informe de Credit Suisse del año 2017 señala que entre el 20 y el 25 por ciento de los centros comerciales de aquel país cerrarán sus puertas durante los próximos cinco años debido a la alta curva de adopción de nuevas tendencias por parte de los consumidores y al crecimiento exponencial del comercio electrónico. Las ventas en línea han aumentado considerablemente, provocando el cierre de muchas de las llamadas tiendas ancla y el consecuente cierre de inquilinos más pequeños. México representa el mayor mercado de comercio electrónico de Latinoamérica, con un gasto anual de US$21,000 millones en 2017, de acuerdo con el informe de e-commerce de América Latina. Se espera que el año 2018 cierre con un incremento debido a las mejoras de conectividad y al crecimiento de la inclusión financiera en el país.

De los 584 proyectos realizados entre los años 2017 y 2018 por la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), 99 fueron centros comerciales y 101 de uso mixto, lo que representa el 34 por ciento del total. En 2017, México tuvo un inventario de 22 millones de metros cuadrados de espacio comercial, y en 2018 se agregaron 300,000 metros cuadrados a este inventario; es decir, a finales de 2018, México tendrá un estimado 2,3 millones de metros cuadrados destinado a centros comerciales a través de la construcción de 39 nuevos proyectos. A diferencia de su vecino del norte, los desarrolladores mexicanos están cambiando completamente las reglas del juego del sector.

Según los líderes de la industria, un elemento que diferencia al consumidor mexicano del de otros mercados tiene que ver con la cultura y las tradiciones, como reunirse en los zócalos y plazas de las ciudades para satisfacer sus necesidades de entretenimiento y compras. “Los zócalos fueron tradicionalmente el punto de encuentro de las comunidades a lo largo Latinoamérica y queremos que nuestros proyectos sirvan el mismo propósito para las nuevas generaciones”, explica Jimmy Arakanji, Fundador y CEO de Thor Urbana. “Muchos países, incluyendo a México, se han alejado del centro de las ciudades debido a la inseguridad. Si proporcionamos ambientes seguros, podemos devolverles un sentido de comunidad y fortalecer el tejido social”.

El cambio de gobierno se enfrentará a varios desafíos para asegurar el desarrollo sustentable de sus ciudades y mientras se crea un nuevo Plan Nacional de Desarrollo, la construcción de infraestructura pública quedará relegada. El desarrollo inmobiliario, ya sea de vivienda, comercial, corporativo o turístico, mantendrá el sector de construcción activo, pero esto no evita que los desarrolladores inmobiliarios esperen con ansiedad la llegada de nuevos planes urbanos. Además, después del 19 de septiembre de 2017, la transparencia representará un papel clave en la creación de nuevos proyectos y varios gobiernos entrantes la han convertido en una de las prioridades principales de sus administraciones.

Por  Brenda Salas, Senior Industry Analyst at Mexico Infrastructure & Sustainability Review

Este es un fragmento del artículo DOWNTOWNS: UN FUTURO VERTICAL Y DE USO MIXTO, de la edición 111 http://inmobiliare.com/inmobiliare-111/