Este lunes, la activista sueca Greta Thunberg, de 16 años de edad, levantó polémica en la comunidad internacional al dar un contundente mensaje a líderes del sector político y económico en marco de la Cumbre del Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas, ONU. “Estamos en el comienzo de una extinción masiva y lo único de lo que ustedes pueden hablar es de cuentos de hadas de eterno crecimiento económico, ¿cómo se atreven”, sentenció Thunberg. 

Tras estas declaraciones, las reacciones de diversos actores no se hicieron esperar.  Mientras que algunos aplaudieron la ‘audacia’ y ‘valentía’ de la activista, otros criticaron el contexto de sus dichos y dudaron de las intenciones del discurso. El presidente, Donald Trump, fehaciente detractor del cambio climático, fue de los primeros en reaccionar y aseguró en tono irónico que “ella pareciera ser una jovencita con un futuro brillante y maravilloso. Qué bueno ver esto”.

La incredulidad ante este fenómeno climático por parte de líderes mundiales y de la industria se traduce en el entorpecimiento de adopción de políticas de prevención y ecológicas, que dejan al año miles de millones de dólares en pérdidas para los ecosistemas y para áreas estratégicas de la economía.

El sector inmobiliario no está exento de los riesgos que representa el calentamiento global. De acuerdo con el reporte “Riesgo climático y toma de decisiones de inversión en el sector de bienes raíces”, elaborado por Urban Land Institute y Heinman, “las consecuencias del cambio climático, como el incremento en el nivel del mar y las altas temperaturas, ponen en jaque activos individuales, desarrollos empresariales y grandes metrópolis”.

El impacto económico del calentamiento global en el sector inmobiliario 

Aunado a los riesgos que representa el cambio climático para los desarrollos, el sector enfrenta retos de cara a los impactos que genera este fenómeno. “El mercado de vivienda en estados de la Unión Americana vulnerables a inundaciones como lo son Florida, Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur ha perdido poco más de 7 mil mdd en el periodo comprendido entre 2005 y 2018”, asegura una investigación del Journal Financial Economics titulada “Desastre en el Horizonte: el efecto en precio del alza en los niveles del mar”.

En otra naciones del globo, como Finlandia y Alemania, los desarrollos expuestos a potenciales efectos devastadores del aumento en el nivel de los océanos son más difíciles de colocar entre los compradores o han visto aumentar su valor a un ritmo más lento en comparación a otros inmuebles con menor exposición .

Al mismo tiempo que el mercado experimenta estas dificultades, el sector de real estate apenas comienza a familiarizarse con las estrategias para enfrentar el problema. “Algunos jugadores de la industria se han visto forzados a adaptarse al panorama climático porque sus portafolios se han visto directamente afectados. Aquellos que no han sufrido de este tipo de situaciones, empiezan a reconocer que es importante tomar medidas preventivas. De cualquier manera, el calentamiento global obliga a que las empresas y fideicomisos consideren los riesgos fiduciarios que implica el fenómeno”, recomiendan Urban Land Institute y Heinman

Sergio Romero, director del Centro de Desarrollo Tecnológico del ITAM, dijo a Inmobiliare que “la industria de bienes raíces, principalmente en su sector de construcción, tendría que centrar sus esfuerzos de lucha contra el calentamiento global en que los desarrollos sean más eficientes en términos térmicos; de energía, principalmente por el uso excesivo de instalaciones de aire acondicionado y la elección de sistemas iluminación con Leds. No irse por lo más barato sino por lo más eficiente”.

Foto: Houston Chronicle

Los seguros no dan garantía a la inversión inmobiliaria frente al cambio climático 

Pese a que los seguros en los que confían los desarrolladores para tener una mayor certeza frente a catástrofes naturales, el tipo de prima que la mayoría de inversionistas del sector tiene en los Estados Unidos no cubre la devaluación que sufre un inmueble por su exposición al daño físico del calentamiento global. 

“En lugar de limitar o aumentar la cautela en la inversión inmobiliaria, la industria deberá trabajar de la mano con el sector de seguros y fianzas para poder buscar soluciones de aseguranza para los inmuebles que podrían ver su valor afectado por el calentamiento global”, concluyó Urban Land y Heiman.