Durante los primeros días de junio el gobierno de Estados Unidos anunció un incremento del 25% al acero y 10% al aluminio que  se aplicaría para México, Canadá y Unión Europea. “Hay que considerar que no es un arancel que se va a aplicar exclusivamente a nuestro  país, sino que se está aplicando de manera general a la importación de acero hacia Estados Unidos”, apuntó Fernando Bolaños, gerente de Análisis de Monex.

En respuesta el gobierno de México anunció aumentos arancelarios equivalentes a productos estadounidenses como: aceros planos -lamina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos-, lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos, entre otros,según información de la Secretaría de Economía

Foto: México anuncia aumento en aranceles

Leonardo González analista de Real Estate de Propiedades.com comentó que los nuevos aranceles tienen tres implicaciones: primero una mayor incertidumbre en el entorno económico este año; segundo mayores costos imputados a los insumos básicos de la edificación a los precios de salida de los nuevos desarrollos; tercero mayor vulnerabilidad del peso, lo que consolidaría al “súper dólar”.

Por otro lado el sector inmobiliario se impulsa “la demanda como driver primario y las metas de comercialización han sido alcistas, tenemos que ante mayores costos del acero, aluminio u otros insumos de edificación es probable que se traslade hacia los precios de preventa, o bien, implique ajuste de precios de cierre de los inmuebles ofertados… No obstante, el próximo dato de la inflación del sector construcción será más indicativo de la magnitud que tendrán estas medidas proteccionistas sobre toda la mezcla inmobiliaria nacional” comentó Leonardo González.  

En el mismo sentido la vivienda, se consolida como  un activo refugio, ya que fluyen más inversionistas de este portafolio. “En caso de que el dólar se consolide y la estrategia de tasación sea cotizar en dólares, veremos que los bienes raíces residenciales efectivamente serán un activo refugio. No solo para evitar la pérdida de valor, sino como mecanismo ágil de comercialización, prospección y gestión presupuestaria para los hogares”, concluyó Leonardo González.

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El panorama del TLCAN

Los exportadores mexicanos enfrenta como reto colocar acero en otros mercados o hacerlo en EEUU con una disminución de costo. En otras industrias como: construcción y automotriz pueden llegar a tener presiones debido a que son las que más utilizan este hierro.

Los especialistas del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, opinan que la acción del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es una medida de presión para la renegociación del TLCAN y la Unión Europea,  ya que busca disminuir los impuestos a los autos que se comercializa en esa región.

Fernando Bolaños agregó que “México está observando cuál sería el siguiente paso de Estados Unidos, el que ya se ha estado comentando es que pudiera haber aranceles a la importación de automóviles, esto tendría afectaciones más fuertes, porque es uno de los productos que más exportamos hacia aquel país”.  De acuerdo con el Observatorio de Complejidad Económica representa 8.6% de las exportaciones mexicanas.

“La imposición de aranceles también representa un mensaje hacia los electores de EEUU, en cuanto a que está cumpliendo con su promesa de campaña de proteger a las industrias acerera y automotriz de su país, así como los empleos que generan ambos sectores”,  mencionaron José Manuel Márquez y José Nabor Cruz, especialistas del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.

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“Nuestro escenario es que se mantenga el Tratado de Libre Comercio, y que haya una renovación. Creemos que eso sí podría hacer falta. Hay que considerar que muchísimas cosas no se definieron en el 94 porque ni siquiera existían, empezando por algo tan sencillo como el comercio electrónico”, mencionó Fernando Bolaños.

Por Rubi Tapia