“Los métodos de manufactura en el 2050 lucirán muy diferente a los actuales, y serán prácticamente irreconocibles de los realizados hace 30 años. Las empresas exitosas serán capaces de adaptar rápidamente sus infraestructuras físicas e intelectuales para explotar los cambios en la tecnología a medida que la fabricación se vuelve más rápida, más receptiva a los mercados globales y más cerca de los clientes”. Esta cita corresponde al párrafo inicial del reporte “The Future of Manufacturing”, elaborado por la Oficina Gubernamental de Ciencia del Reino Unido, exponiendo el panorama actual de la industria manufacturera y la velocidad con la que ésta se renueva.

Y es que el desarrollo tecnológico se encuentra completamente ligado a la innovación, cuyo enfoque se centra en maximizar la eficiencia en los procesos y la reducción de los costos y recursos. No obstante, desde hace un par de años, el panorama industrial se encuentra perfeccionando metodologías que incorporan nuevos elementos de importante ponderación a sus iniciativas, tales como la responsabilidad social, el impacto positivo en las comunidades, la sustentabilidad y su aportación a una economía circular.

De igual manera, la incorporación de importantes movimientos tecnológicos como el Internet de las Cosas y/o el Big Data ha fortalecido los procesos de innovación al tiempo de favorecer resultados en tiempos récord, provocando la cuarta revolución industrial, o Industria 4.0. En Europa, la creciente participación de agentes transformadores en la Industria 4.0 ha requerido intervención gubernamental, misma que ha creado un modelo desde el 2010 con metas hacia 10 años donde establece una industria segura que priorice, por ejemplo, el ahorro y la eficiencia energética en los inmuebles.

Tendencias industriales hacia el 2050

Existen factores de diverso origen, como la mudanza hacia las ciudades, la volatilidad de la oferta mercantil, las prioridades ambientales de los consumidores, el cambio climático, entre otros, que repercutirán en los modelos de fabricación actuales, creando condiciones aptas para una transformación y adaptabilidad a futuros y rentables modelos de producción.

De acuerdo al antes citado informe de la Oficina Gubernamental de Ciencia, se prospecta que la industria sufrirá gradualmente por etapas de transformación. Inicialmente las empresas transformadoras se enfocarán en una mayor eficiencia de la energía y del uso de la tierra, al igual que la reducción del uso de agua. Posteriormente, hacia el año 2025, el mercado de manufactura experimentará con nuevos sistemas para la creación de productos reutilizados, refabricados, reciclados y rediseñados con metodologías de recuperación de materiales previamente planeadas.

Por último, hacia el año 2050, se prevén empresas que utilicen cantidades menores de materiales y energía, donde los residuos no se almacenarán en vertederos sino que se mantendrán en un ciclo productivo permanente, al mismo tiempo que las instalaciones conecten con los consumidores, proveedores e instituciones académicas.

Los esfuerzos de las compañías de transformación van encaminados hacia una economía circular, en donde la finalización de una cadena de suministro o vida de un producto signifique el inicio de uno nuevo, creando un ciclo económico continuo. Este tipo de modelo económico se logra mediante la reutilizaciónremanufacturación, reciclaje, recuperación y el uso en cascada de los productos.

Por César Ulises Treviño

Este artículo fue de la edición 108 http://inmobiliare.com/inmobiliare-108/