El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), a través de su Director General, Carlos Martínez Velázquez, dio a conocer un nuevo modelo de cobranza social, en el que se ofrecerán soluciones a quienes presenten dificultades para realizar los pagos o no cuenten con empleo. 


Carlos Martínez Velázquez,
Director General
Infonavit.

Lo anterior, con el objetivo de incentivar el pago continuo de los créditos y reasignar las viviendas recuperadas para nuevos acreditados; además de eliminar malas prácticas y abusos provenientes de despachos de cobranza a los cuales se les proporcionó la cartera vencida, y con quienes no se tenía control sobre el trabajo y pagos que recibían. Por lo que el Instituto pasará de tener 238 a 19 “agencias de soluciones” a lo largo del país. 

Carlos Martínez señaló que durante la última década el nivel de impagos aumentó de manera considerable, lo que resultó en un incremento del 328% en el gasto destinado a proveedores (despachos) es decir, 36 mil millones de pesos entre 2013 y 2018.

De igual manera, Bernardo Altamirano Rodríguez, Subdirector de Administración de Cartera, comentó que se realizó una licitación para la contratación de despachos, con lo que el Infonavit, obtendrá un ahorro aproximado del 30% en los aranceles pagados a estos proveedores. 

Licitación en la que participaron 140 firmas de las cuales 32 recibieron una dictaminación técnica positiva y 27 una dictaminación económica positiva, dando como resultado la adjudicación de 51 contratos a 19 despachos que proveerán servicios de cobranza en 20 zonas geográficas.

Entre los beneficios que tendrá este nuevo sistema, se encuentra: 

  • Apoyo a los acreditados con dificultad de pago.
  • Soluciones de cobranza accesibles y financieramente viables.
  • Administración de la cartera que permita recuperar los créditos hasta su liquidación.
  • Identificación de aquellos créditos que recién perdieron el empleo o han caído en impago.
  • Contacto inmediato con el acreditado para evitar que pierdan el hábito de pago.
  • Incentivos al pago continuo y oportuno de los acreditados.
  • Mediación como un mecanismo alternativo para la solución de controversias.
  • Soluciones administrativas mediante apoyos de reestructura para evitar un mayor deterioro.
  • Reasignación de las viviendas recuperadas a nuevos acreditados.
  • Evitar procesos judiciales que concluyan en la adjudicación de la vivienda y en una eventual afectación del patrimonio de los acreditados.