La organización más importante del sector funerario La National Funeral Directors Association – NFDA-  le otorgo el premio “Búsqueda de excelencia” a J. García López por alcanzar los más altos estándares éticos, sociales y de servicio, en donde se tuvo la presencia de 180 empresas funerarias  de 35 países. El premio fue otorgado a J. García López al documentar su ética profesional, innovación constante y su capacidad de valorar las necesidades de las familias en momentos difíciles.

Para J. García López la atención al cliente siempre ha sido fundamental para su crecimiento, al poder lograr y superar las expectativas de las familias que le rinden un homenaje a sus seres queridos, es por eso  que se ha implementado el servicio Concierge en cada una de las ocho sucursales existentes en el país.

Con una inversión de más de 20 millones de pesos se integran servicios como: transporte ejecutivo, boletos de avión o autobús, se hacen reservaciones en hoteles y restaurantes; orientación sobre trámites para el cobro de seguros, derechos de marcha, cancelación de cuentas bancarias y de Facebook, tarjetas departamentales, además de asesoría tanatológíca, hasta asesoría legal para poder dar lectura a un testamento.

“Desde hace 35 años que iniciamos operaciones el cliente siempre ha sido el centro de nuestro compromiso”, subrayó Manuel Ramírez, Director de la empresa. Durante el fallecimiento de un familiar las personas no tienen cabeza para pensar en nada más, por eso lanzamos el servicio Concierge, para estar más cerca de ellos, escuchando de manera asertiva y activa peticiones, que en esos momentos significan un problema a resolver.

“Esta inversión viene a reforzar el tema de tecnología, telefonía, contratación de más personal ya que serán los encargados de brindar esta atención las 24 horas del día a lo largo de los 365 días del año, también hubo una restructuración de cafetería para poder preparar alimentos de acuerdo con las necesidades de los familiares, es decir, podrán solicitar comidas especiales para personas diabéticas o con problemas de hipertensión o cualquier otra especificación o necesidad”, indicó Manuel Ramírez.

Por: Alan M. Munguia