En la actualidad, la figura del agente de bienes raíces cambia constantemente. Mientras que la inclusión de nuevas tecnologías en el sector plantea nuevos retos para quienes se dedican a este negocio, la profesionalización de esta actividad comienza a convertirse en una tendencia alrededor del mundo. 

Quizá el modelo más conocido sea el de Estados Unidos, donde quienes aspiran a dedicarse al ‘real estate’ como agentes tienen que pasar por una formación previa, que varía de estado a estado, para obtener una licencia que los acredite con el conocimiento necesario para desenvolverse en la industria. Se estima que en este país, alrededor de 1.3 millones de personas están registradas ante la Asociación Nacional de Corredores de Bienes Raíces.

Foto: Melbourne Real Estate

En el Reino Unido, la formación en las aulas no es un requisito para poder obtener una licencia como agente de bienes raíces, pero la obtención de experiencia profesional en el mercado, obliga a que varias firmas en esta nación se sumen a una petición para hacer más estricto el registro.

En el caso de México, la licencia de agente de bienes raíces tampoco es un requisito obligatorio para desempeñarse en el sector; sin embargo, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, fundada en 1956, se establece como una organización que provee de capacitación y certificación a quienes se interesen de formar parte de este gremio.