Este miércoles, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, INEGI, reveló el dato oportuno del crecimiento del PIB para el tercer trimestre de 2019. Respecto al segundo trimestre del año, creció en un 0.1%; sin embargo, con relación al mismo periodo de 2018, se contrajo 0.4%. Analistas indican que no se había registrado una contracción a tasa anual de esa magnitud desde la recesión económica de 2009. 

El subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, escribió en su cuenta de Twitter que la tasa a doble dígito es de 0.06%, por lo que el también economista considera que, promediado con los dos trimestres anteriores, el crecimiento redondeado es de 0.0%.

Por otra parte, la información del INEGI muestra que las actividades secundarias, entre las que se encuentra la industrial, mostraron una contracción de 0.1% en el periodo comprendido entre julio y septiembre. Respecto a 2018, la variación es de -1.8%. 

En contraste, las actividades primarias como la agricultura y la ganadería avanzaron 3.5% en el 3T2019, lo que representa un avance anual de 5.3%.

Foto: Arcus Global

El panorama para la industria de la construcción se avizora complejo 

Información publicada por Deloitte, indica que la industria de la construcción en México se enfrenta a una población que crece a promedio anual de 1.4% y, primordialmente, el sector vivienda es quien “no puede tomar un descanso”. Pese a lo anterior, una serie de factores coyunturales se suman y le ‘ponen el pie al sector’. 

El más reciente informe de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, que analiza la información de la industria en el periodo 2T2019, indica que en entidades como la CDMX, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí, Baja California Sur y Sinaloa la actividad de las constructoras se detuvo en un rango que va del 10% al 29%. 

En el caso de la Ciudad de México, especialistas del sector aseguran que los cambios en las normas de construcción y la revisión exhaustiva que emprenda la nueva administración capitalina han detenido al menos 200 proyectos inmobiliarios que están en espera del dictamen correspondiente. 

Por otra parte, la incertidumbre generada por el cambio de gobierno, que cumplirá un año este diciembre, también puso en zozobra a inversionistas y desarrolladores, quienes esperan mejores condiciones económicas para continuar con la actividad inmobiliaria.