A finales de 2018, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL reportó que, con respecto a 2017, la Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina registró una variación de -3.8%, lo que significó para México una baja de 8.8%. A pesar de lo anterior, la inversión extranjera en el país significó el 19.5% del flujo total en América Latina, lo que beneficia directamente al sector inmobiliario.

Tras resolverse la incertidumbre por la elección presidencial, la plusvalía en lugares de alta demanda habitacional se mantuvo entre un 10% y 18% en 2018, llamando así la atención de inversionistas extranjeros, quienes mantienen el apetito por el mercado de bienes raíces del país. 

Asimismo, una mayor claridad en la negociación del T-MEC dio un respiro a las firmas de corretaje extranjeras que operan en México a través de filiales locales. La promesa de niveles de rentabilidad que oscilan entre el 11% y el 11.5%, superiores a las del mercado en Estados Unidos, ponen al sector en una posición privilegiada de cara a la caída en esta cifra con respecto al 14% que existía en 2001. 

Por otra parte, el crecimiento industrial se agrega como un atractivo al mercado de vivienda habitacional, dada la necesidad de construcción de casa-habitación en las zonas aledañas a nuevas plantas, en los estados de Querétaro, San Luis Potosí y Aguascalientes.

Desaparición de ProMéxico

Con la llegada del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, terminó la era de ProMéxico, el organismo encargado de fomentar y promover la inversión extranjera en el país. El plan de la cuarta transformación es el de concentrar sus funciones en las embajadas y consulados, cancelando así las representaciones de ProMéxico en países ‘clave’ para la inversión. 

Uno de los sectores que resulta directamente afectado por la extinción del organismo es el inmobiliario ya que desde su momento fundacional, uno de sus ejes de acción era el de promover la inversión extranjera en la industria inmobiliaria del país.

Ante la incertidumbre por la desaparición del brazo del Estado para darle difusión, promover y dar seguimiento a la inversión en el sector de bienes raíces en el extranjero, queda pendiente quiénes serán los encargados de velar por la promoción y seguimiento del fomento a la inversión extranjera en el sector así como la forma en que esta se llevará a cabo

Aunque aún no queda claro cuáles serán las acciones concretas con las que las embajadas y consulados darán seguimiento a los proyectos que tenía a su cargo ProMéxico, la iniciativa privada planea encargarse de las funciones que tenía a cargo el organismo creado durante la administración de Felipe Calderón

Se desconoce aún, sin embargo, la forma en la que el adiós de ProMéxico impactará, o no, al mercado inmobiliario del país.

Con información del Informe de Mercado Inmobiliario 2018 de Lamundi