La aparición de las tiendas en línea donde los casos más notables a escala global son ebay.com y amazon.com, han ido ganado terreno a las tiendas de ladrillo y concreto, aunque las nuevas estrategias, sobre todo de amazon no está dirigida a crecer en el mercado online, recientemente en enero de 2018, abrió su primera tienda física en Seattle (véase https://bit.ly/2g0yeUM) . Con esta evidencia podemos anticipar que las tiendas físicas están a punto de sufrir una revolución y una evolución donde se convertirán en un complemento de las tiendas en línea. Actualmente quienes quieran navegar por esta turbulencia en el futuro próximo, deberán ajustar su estrategia para usar la tecnología a su favor.

Los comerciantes creativos están en busca de edificios que puedan liberar el potencial de la tecnología en lugar de tratar de derrotarla, actualmente se trata de integrar la tecnología a la experiencia de compra, conexiones rápidas a internet gratuito, cuentas de redes sociales que se comunican con el comprador y con los empleados, acceso a la información de disponibilidad de tallas, colores y variedad de mercancía parecida a lo que estamos buscando, puntos de pago móviles un lugar de cajas fijas.

AT&T por ejemplo, está experimentando con puntos de pago “sin ataduras” y con mercancía compatible para este tipo de transacción en que han llamado “zonas de experiencia”. La idea es quitar las barreras de comunicación entre los empleados y el comprador y hacer de la experiencia de compra algo más personal, íntimo y significativo. Algunas tiendas están suavizando su carácter de exhibidores, de modo que los consumidores que van a la tienda física pueden probarse y evaluar el producto y realizar la compra en línea. Por ejemplo la joyería Blue Nile alquila un espacio dentro de la tienda Nordstrom en Seattle, donde los empleados de mostrador trabajan con los clientes para encontrar lo que mejor se adapta a sus necesidades, una vez que el cliente se encuentra satisfecho, ordena la compra en línea y recibe su producto en casa. De este modo, Blue Nile encuentra un espacio donde el flujo de personas le atrae clientes y Nordstrom se beneficia de la
renta del espacio.

Por Luis Fernández de Ortega

Este es un fragmente del artículo Desarrollo Comercial Sustentable de Luis Fernández de Ortega, VFO Arquitectos, en la edición 108 http://inmobiliare.com/inmobiliare-108/