A pesar de la incertidumbre proveniente de diversos factores macroeconómicos interno y externos, los expertos coinciden en que es un gran momento para adquirir vivienda. Al respecto Enrique Margain, director hipotecario de HSBC comenta “ha habido una evolución muy relevante en el tema de crédito hipotecario bancario, realmente estamos hablando de que hay tasas fijas, pagos conocidos, seguros de vida, de daños, de desempleo; además hay total transparencia para poder obtener un crédito hipotecario. También se ha avanzado mucho en la calidad y transparencia de la información; esto lo que permite en países como México es que las personas evalúen y pongan en la balanza las opciones de comprar y rentar una vivienda”.

Además, la adquisición tiene bondades que la vivienda en renta no ofrece por ejemplo “que el cliente construye un patrimonio y se convierte en beneficiario del incremento de valor constante por efecto de la plusvalía, considerando que en muchos casos el pago mensual resulta similar al de una renta, de esta manera se convierte en una inversión y no en un gasto. El tener una propiedad otorga seguridad y estabilidad y da a la persona un nuevo punto de partida del que puede evolucionar a una mejor o más grande vivienda aprovechando la plusvalía que ha generado su propiedad actual” destacan los expertos de BBVA Bancomer.

Pero antes de comprar los expertos entrevistados han destacado una serie de consejos a considerar antes de tomar la decisión:

1- La mejor forma de construir un patrimonio es empezar de jóvenes ya que es cuando menos compromisos económicos se tienen.

2- Hacer un plan de ahorro y planificación de gasto para un crédito hipotecario, considerando que con el tiempo la carga del pago resultará menor con respecto a sus ingresos, tomando en cuenta que por la edad se encuentran aún en crecimiento el empleo e ingresos.

3- Evaluar indicadores de rendimientos e indicadores de efectividad gubernamental en las colonias o zonas de interés para identificar cuánto valdrá la vivienda en el mediano plazo.

4- Evaluar la plusvalía. Es un indicador de rendimientos de largo plazo que te dice cómo ha evolucionado el valor del activo y que se puede esperar del activo en el futuro.

5-Analizar en la zona el precio de renta vs el precio de renta.

6-Identificar la rentabilidad bruta del alquiler. Ésta indica cuánto obtendrías si la alquilaras en caso de no estar del todo satisfecho con habitarla.

7- Evaluar cuál es la mejor solución habitacional acorde a su estilo de vida. Si la casa es nueva o usada considerar los atributos de la vivienda y hacer una proyección de los espacios y servicios que pudieran necesitar: parques, hospitales, escuelas, tamaño de la vivienda, etcétera.

8- Considerar el tiempo que se tarda en cerrar la transacción. En la medida que un inmueble ha estado más tiempo ofertado hay mayor margen de negociación para que el precio sea menor.

9- Contar con ingresos demostrables para determinar la capacidad de pago de crédito. En el caso de destinos que no sean adquisición de vivienda necesitarán también una vivienda libre de gravamen para dar en garantía por el crédito a otorgar.

10- Las personas jóvenes pueden comprobar ingresos a través de una nómina o un recibo de nómina, también se pueden comprobar a través de estados de cuenta, o de un buró de crédito.

11- Tener un proceso de preparación previa para revisar que se esté en orden con el buró de crédito y contar con historial crediticio positivo.

12-Determinar cuál es el valor de la vivienda a comprar en función del monto ahorrado y determinar el monto del crédito a solicitar.

13- En función del monto del crédito a solicitar, identificar a cuánto ascienden las mensualidades.

14- Es recomendable hacer uso de un simulador hipotecario y hacer el ejercicio de compatibilidad con el esquema presupuestario y de finanzas personales.

15- Considerar que se tendrán que hacer ajustes al presupuesto, es decir, resultará probable cancelar gastos como vacaciones o cambio de automóviles, entre otros.

16- Informarse de cualquier duda que pueda surgir al momento de revisar las ofertas de la banca con ejecutivos especializados para tener claras las diferencias en las ofertas.

17- Tener un ahorro previo de entre el 12 y 20% del valor de la vivienda para pagos del enganche, proceso notarial, comisiones y otros costos.

18- Para la adquisición del crédito La recomendación es no desviarse del crédito estándar, es decir: un crédito en torno a 1.2 millones de pesos a quince años y a tasa fija con un enganche de 15 por ciento.

19- No destinar más del 30% de los ingresos en el pago del crédito o la hipoteca.

20- Seleccionar muy bien la vivienda, comprarla en un lugar cercano al trabajo o escuela, dependiendo de la etapa que se esté viviendo.

Por Liz Areli Cervantes

Este es un fragmento del artículos ¿Quieren comprar casa millennials? de la edición 109 https://inmobiliare.com/inmobiliare-109/