Quizás la más grande transformación de un área en la ciudad por el arte, la arquitectura y el diseño sea el hoy famoso Miami Design District. A mitad de los años 80, la ciudad de Miami no permitió que los desarrolladores Maxwell + Partners LLC crearán un plan de transición que transformara la vasta área de almacenes y tiendas abandonadas en un sitio donde hay vida comercial durante los siete días de la semana y casi durante las 24 horas, con la apertura de galerías, restaurantes y oficinas de compañías de arte y diseño. El plan fue alabado por muchos, pero la administración de la ciudad decidió no invertir los fondos públicos necesarios para implementarlo.

En los próximos 10 años y hasta la mitad de los 90, justo luego de que Graig Robins reconociera el potencial de vender “diseño” como marca, comenzó a adquirir numerosos edificios en la zona y los llenó de galerías de arte, arquitectos y diseñadores de interiores, rodeados de tiendas de muebles, luminarias y accesorios de diseñador para el hogar. Haciendo realidad el plan que Maxwell + Partners habían ideado una década antes, Robins atrajo a creativos restaurantes a donde anteriormente no existían, y estos comenzaron a estar abiertos en la noche, trayendo vida nocturna a la zona antes desolada.

En poco más de una década, Robins cambio la visión de Design District convirtiéndolo en el destino de tiendas y restaurantes de lujo, con una inversión inicial de $320 millones de dólares y 35 lotes de edificios, y en sociedad con L Real Estate, una firma internacional de desarrollo e inversión inmobiliaria enfocada en productos de lujo. Usando el arte y el diseño como pretexto y la publicidad como herramienta, su estrategia consistió en mediatizar el proceso de planeamiento y redesarrollo del área junto a la conocida empresa de diseño urbano Duany PlaterZyberk & Co (DPZ), para atraer la atención del público y los inversionistas.

Dacra organizó eventos en celebración del plan de DPZ y la visión de Robins para transformar el área y convertirla en un sitio pensado por diseñadores del más alto nivel para el público más exigente. La idea era traer al proyecto a famosos e innovadores arquitectos, y así atraer a inquilinos conscientes en cuanto a diseño y que dieran valor a la exclusividad de estar en una zona única en la ciudad, marcada por la presencia del alto diseño.

En la actualidad, Miami Design District se ha convertido en un referente del diseño urbanístico y la industria de la moda internacional, y se expande en un área de 18 cuadras. El concepto de diseño ideado para el distrito incluye la creación de un centro comercial con un ambiente ideal para caminar, como los distritos de Diseño en Milán y París, donde los visitantes pueden explorar más de 100 marcas en un vecindario pensado para que el transeúnte interactúe con la ciudad, con números restaurantes, dos museos de arte y más de una decena de instalaciones artísticas públicas.

En esta misión de ofrecer un producto de excelencia marcado por la arquitectura de diseño, los desarrollos en el distrito llevan el sello de mundialmente afamados arquitectos, entre ellos Aranda/Lash, Sou Fujimoto y Keenen/Riley. En las calles pueden apreciarse las instalaciones de artistas y diseñadores reconocidos como Xavier Veilhan, Zaha Hadid y Konstantin Grcic, John Baldessari, The Buckminster Fuller Institute y Urs Fischer y no es raro encontrarse celebridades caminando o siendo fotografiadas junto a las piezas de arte, que pueden ser apreciadas por todos.

La transformación del distrito en el destino por excelencia del arte moderno, moda, diseño y cultura ha atraído a inversionistas nacionales y foráneos, lo cual ha disparado los precios de la tierra y propiedades disponibles. Entre los nuevos desarrollos se encuentran la extensión del Paseo Ponti para transeúntes, que termina en la recientemente inaugurada Paradise Plaza, un espacio lleno de arte y edificios diseñados por Freeland Buck, Tolila+Gilliland, Johnston Marklee y MOS, donde se concentran casi todas las tiendas de moda y marcas de lujo, entre ellas Hermes, Dior, Valentino, Louis Vuitton y Harry Winston. También un gran número de restaurantes y chefs reconocidos se han mudado al distrito, convirtiéndolo en el epicentro de la alta cocina en Miami.

Otra reciente adición es el Instituto de Arte Contemporáneo de Miami (ICA), construido por los arquitectos españoles Aranguren y Gallegos, que se suma a las vibrantes opciones culturales, de arte y diseño al alcance de todos que ofrece el vecindario, incluyendo la Colección de Arte Contemporáneo Cruz. Justo frente al nuevo edificio del ICA está el Museum Garage con su distintiva fachada, diseñada por Clavel Arquitectos; J. Mayer H.; K/R, Keenen Riley; Nicolas Buffe; Sagmeister & Walsh y WORK AC.

El diseño continúa siendo uno de los pilares del distrito, con nuevos espacios de exposición de importantes nombres en la industria como Armani Casa, Fendi Casa, Kartell y Lladró. El pintoresco vecindario situado en el corazón de la ciudad es auténtico, atrayente y aspiracional, y continúa creciendo a pasos agigantados.

Por Gabriel Santos

Este es un fragmento del artículo El efecto ART BASEL de la edición 112 http://inmobiliare.com/inmobiliare-112/