Con la realización de la vigésimo primera edición de la Copa Mundial de Fútbol, todas las miradas están puestas en la nación sede, Rusia, en donde para la puesta en marcha de dicho torneo, se hará uso de 12 estadios en 11 ciudades distintas, una de ellas Volgogrado –antes llamada Stalingrado–, urbe de gran importancia histórica, tras haber sido el escenario de una de las batallas más duras de la Segunda Guerra Mundial.

Volgogrado, también es la ciudad donde el gobierno ruso decidió crear el vanguardista museo interactivo Russia-My History, para contar al mundo la historia de Rusia y simbolizar cómo esta nación se proyecta hacia el futuro.

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Con una superficie total de siete mil metros cuadrados, Russia-My History abrió sus puertas en diciembre de 2017, mostrando un nuevo estilo arquitectónico con una fachada externa que combina paneles aislantes –de la sociedad italiana Isopan–, decorados con grecas y perforaciones, cuya composición se inspira en los ornamentos florales tradicionales rusos.

Gracias a la instalación de los paneles, el museo logra un alto nivel de aislamiento acústico y térmico y elimina el riesgo de que se formen grietas en el revestimiento. Asimismo, esta solución ayuda a reducir el peso de la estructura del edificio y simplificar la limpieza y el mantenimiento de las fachadas.

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El recinto incluye varias secciones temáticas como “La Dinastía Rurik”, una de las más antiguas de Europa; “La Dinastía Romanov”; así como exposiciones referentes a la participación de Rusia en la Primera y Segunda Guerra Mundial y a la historia de esta nación desde 1945 hasta el año 2000.

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Entre los aspectos más atractivos de estas exhibiciones, está el uso de la tecnología más avanzada para ofrecer al visitante una experiencia totalmente inmersiva, a través de videos, animación, modelado 3D y reconstrucciones digitales, mediante lo cual el usuario podrá internarse en los antiguos asentamientos rusos y/o revivir las batallas más importantes.

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