INMO 96-Museos- Museo Jumex- Arquitecto David Chipperfield PORTADAEn pleno siglo XXl, los museos han dejado de ser inmuebles donde la gente solamente ingresa y contempla las exposiciones de un famoso pintor, escultor o fotógrafo, o reliquias de antiguas civilizaciones que muestran la majestuosidad que un día tuvieron; hoy, esas pinacotecas dejaron de ser un espacio para la conservación de la memoria, para volverse más versátiles ante las necesidades del entorno urbano y de los mismos artífices que cumplen con la creación de estos centros culturales.
Tal es el caso del museo Guggenheim en Bilbao, España, que es reconocido como el museo más bonito; el Pérez
Art Museum Miami -PAMM-, donde un latino revolucionó la industria inmobiliaria acercando la cultura a los
ciudadanos; y el Museo Jumex, que hizo accesible el arte contemporáneo, además de contar con programas para
el fomento a la cultura y la educación.
En entrevista para Inmobiliare, Gabriel Villalobos, asistente curator ial del Museo Jumex, menciona que “la fundación buscó un espacio para que la colección Jumex y sus sociedades no solamente le llegara a la gente del mundo del arte, sino al público en general, y así fue como se vio la oportunidad de crear el museo en la colonia Granada, dadas las oportunidadesinmobiliarias y la oferta del contexto: mucho más accesible y diverso, y con posibilidades de tener conexiones con otras instituciones culturales de la ciudad. Los límites de Polanco se han extendido hasta acá, en gran parte, porque el museo Jumex atrae visitantes de la ciudad, del interior de la República y del extranjero, ya que con los programas públicos y curatoriales que hemos generado, estamos tratando de integrar los espacios circundantes al museo”.
Asimismo, el museo está comprometido a desarrollar programas de  fomento a la cultura y la educación -además de los públicos y curatoriales- para captar a distintos públicos, explica Gabriel Villalobos. El departamento que involucra estos dos temas, contempla esquemas para escuelas, extranjeros, empresarios, personas con discapacidad y público con necesidades particulares, buscando integrar a la comunidad en el arte contemporáneo y activar el mismo, creando a su vez, un diálogo público-arte.
José Enr ique Or tiz Lanz, Coordinador de Exposiciones y Museos del INAH menciona que hay cinco puntos vitales para que cualquier museo obtenga el éxito dentro del espacio donde está inmerso:

  • La colección. “Si tú no tienes objetos materiales que exhibir, difíci lmente hay museo. Pero ahora hay una nueva tendencia a incorporar al patrimonio material, lo no material, como parte de la exposición. Esto quiere decir, que
    lo material está siendo complementado con otro tipo de comunicación: el mensaje abstracto.¿Qué entendemos por el objeto no material o abstracto? La filosofía, la ciencia, el conocimiento científico, por ejemplo; muchas veces no lo podemos representar en un documento o un libro y tenemos que recurrir a otras formas para expresar este conocimiento”, explica el arquitecto Ortiz Lanz.
  • Los públicos. Menciona Gabriel Villalobos , párrafos atrás , la vinculación entre el público y el arte contemporáneo, así como los esquemas que involucran a distintos públicos. “Cada vez es más común que los museos se abran a lenguajes múltiples, a visitantes múltiples, a dirigir sus ofertas a públicos cada vez más amplios, pero identificados”, refuerza el Coordinador del INAH. Además de aclarar que hace treinta años los discursos iban dirigidos para personas con un nivel de conocimiento de tercer grado de primaria.
  • Contenidos. Todos los museos tienen una carga ideológica, pueden contener mensajes o lenguajes diferentes. Un coleccionista transmite al público su visión del arte, como lo es el Museo Soumaya, explica José Enrique Ortiz. Además, ellos construyen su discurso de acuerdo a las piezas que escogieron en su momento; esto es para el caso privado. No obstante, en el sector público es más complejo el armado de los contenidos, porque abordan cuestiones de identidad y valores que se entenderán como los elementos nacionales.
  • Procesos de Comunicación. El coordinador de exposiciones y  museos del INAH mencionó que los públicos ahora ya no aceptan un cuadro de texto como única información, “ahora debemos hacer búsquedas mucho más interactivas y mucho más complejas”. Además, se valen de la multiplicidad de opciones para entablar diálogos entre el público y el objeto, ya que dicho elemento establece una serie de interpretaciones, “por eso un objeto tiene muchas más lecturas, y una de las obligaciones de los nuevos lectores es provocar su búsqueda”.
  • Arquitectura. “Es fundamental por dos temas: primero la carga de la arquitectura, por llamarla así, de marca, de etiqueta. Hay grandes arquitectos, cuya obra es calificada de autor y otorgan un valor agregado a nivel publicitario”, dice el arquitecto Ortiz Lanz. Mientras tanto, la construcción cobra más interés, porque es
    una pieza adicional a lo exhibido en los museos. A partir del XXl en México, estos recintos se vuelven emblemáticos en la Ciudad como  el Museo Soumaya.

Entre las modi f icaciones que ha  habido en los alrededores del museo Jumex son los pasos a desnivel para el tránsito de los peatones. Terrenos vacíos fueron ocupados por construcciones, principalmente unidades habitacionales; el servicio de Ecobici fue extendido hasta la ubicación del Jumex. No obstante, aunque haya
inserto un museo, éste debe cumplir las cinco disposiciones, según Ortiz Lanz, ya que ha habido casos de pinacotecas que duran muy poco en operación.
De igual manera, ambos personajes coinciden en que la vinculación con la comunidad debe verse reflejada por diversos proyectos. Por ejemplo, Gabriel Villalobos mencionó que aparte de los distintos métodos de vinculación con la gente, tienen exhibiciones de arte contemporáneo que incluye perfomance y funciones de arte; eventos académicos de la misma índole encaminadas a temas como la arquitectura, diseño y filosofía.
Mientras tanto, José Enrique Ortiz Lanz dice que los museos conllevan dos caminos:
El primero es la regeneración de ciertos sectores donde se inserta el recinto; se convoca a grandes públicos para obtener un gran beneficio monetario. Esto va asociado con el valor del suelo y de la mejora de la economía de la zona, pero también tiene un impacto social en el sentido ideológico.
El segundo va dirigido hacia rasgos identitarios con lo inmaterial, “los museos no acaban transformándole la vida a nadie ni dando respuestas absolutas. Los museos son espacios de conservación de la memoria, en todo caso, y de reflexión para construir nuevas lecturas, pero no deben verse como lecturas del presente hacia el pasado o de fundamentos del presente en el pasado, tienen que verse también como elementos de conservación hacia el futuro”.
Hoy, estos recintos, con todo el menú de posibilidades culturales que ofrecen tanto en el lado económico como el de regeneración social, sirven para que la comunidad se apropie de monumentos icónicos. La ubicación del museo Jumex se benef icia del Soumaya, pues en ocasiones hacen trabajos en conjunto, con tópicos sobre arte contemporáneo, explicó el asistente curatorial; ambos tienen un teatro a un costado y la Plaza Carso; es decir, siempre existe flujo de gente que les permite tener vinculación con el público de manera constante.
El coordinador del INAH mencionó que antes de hacer un museo, la institución hace un estudio de mercado, cosa que muy pocos museos en la CDMX y el interior de la república hacen; antes y después de abrir sus puertas, conocen la opinión del público potencial. El Jumex se vale de las plataformas sociales para conocer si sus exposiciones o exhibiciones fueron del agrado de los visitantes.
De la industria a la cultura
“El objetivo del Museo Guggenheim, además de la creación de un museo de proyección internacional , fue contr ibuir a la regeneración de la estructura económica del País Vasco (norte de España), que buscaba diversificar el sustrato económico de la ciudad de Bilbao, más allá de su base industrial tradicional; así como transformar urbanísticamente una zona de esta urbe y apoyar la proyección de su imagen en el exterior”, explica Juan Ignacio Vidarte, Director del museo Guggenheim de Bilbao, en entrevista con el periódico Nuevo Herald.wdx
Un recinto creado no sólo para la ciudad vasca, sino un complejo para el mundo. Es así como Ignacio Vidarte vio en el Museo Guggenheim de Bilbao esta proyección que necesitaba la ciudad; cabe agregar que la misma edificación fue galardonada como el museo más bonito del mundo, incluso por delante del Hermitage de Moscú o las pinacotecas del Vaticano, según la revista de viajes Condé Nast Traveler. Un edificio de 24 mil metros cuadrados, de los cuales dedica 11 mil a exposiciones; una obra del arquitecto estadounidense Frank Owen Gehry.
Guggenheim de Bilbao fue una intervención de los noventa, y sigue siendo para muchos una referencia, en la cual a raíz de una inversión pública-privada en un sector urbano, se creó todo un movimiento de regeneración en una zona de la ciudad”, opinó el Coordinador del INAH. El museo ha servido como un revitalizador urbano, económico y social del país vasco. Recibe anualmente más de un millón de visitantes.
En la misma entrevista, el director menciona que el recinto nace con vocación internacional; además, ser parte de las instituciones Guggenheim ha ocasionado tener relación con los otros espacios de dicha institución. Por otro lado, Ignacio Vidarte menciona las cinco razones por las cuales se debe visitar el museo:

  • La programación expositiva: permite recor rer el ar te de los últimos dos siglos, desde los fundamentos del arte moderno hasta las manifestaciones más contemporáneas.
  • La calidad arquitectónica: es una de las construcciones más importantes de finales del siglo XX.
  • Integrar el arte con arquitectura: enriquece la experiencia a la hora de visitarlo y la combina con su programación, diversa y complementaria, además de su relación con el diseño y la gastronomía.
  •  La ciudad: ha sufrido cambios profundos en su fisonomía urbana, además de generar sentimiento de orgullo y pertenencia.
  •  Porque es el museo más bonito
    del mundo

Art Basel inauguró el cambio, Jorge Pérez lo consolidó
En diciembre de 2002, fue presentado por primera vez un evento de arte en Miami. Los lugareños dejaron las gafas de sol, la playa y el mar para internarse en un mundo poco explorado por la ciudad estadounidense más latina del país.
La nueva Miami apuesta al arte, arquitectura y la cultura para consolidar su nuevo perfil”, señala el portal Clarín de Argentina, en voz de corresponsal Berto González Montaner. La ciudad portuaria tiene en manos de Jorge Pérez más de 80 proyectos inmobiliarios bajo la firma de Related Group. Él fue el principal responsable del Perez Art Museum Miami -PAMM-, ya que donó 40 millones de dólares a la obra diseñada por los suizos Herzog & De Meuron.
“El PAMM no es el Met o el MoMa de Nueva York, porque no tenemos tanta historia ni las donaciones de los Rockefeller o los Carnegie. Por eso hemos de conseguir que las corporaciones o los que se instalan desarrollen en Miami su filantropía”, explica Jorge Pérez al diario La Vanguardia.wewx
Carlos Rosso, Presidente del área de condominios de Related Group, explica al portal Clarin que ninguna otra
ciudad tiene a 20 ganadores del Pritzker inmersos en la edificación de nuevos inmuebles en la ciudad de Miami. Sin embargo, Jorge Pérez les imprime su propio sello, y ése es el arte. Pérez es un gran coleccionista; además, Miami dio el giro al contar con artistas plásticos, coleccionistas, dealers del rubro y curadores a partir del Art Basel. Es aquí donde el director del PAMM, Franklin Sirmans, ve como una oportunidad el vínculo y diálogo con la comunidad latinoamericana, según explica al Wall Street Journal.
Miami ya no es una ciudad balneario, ahora las personas están más tiempo en la comunidad, quieren ser parte de ella, menciona La Vanguardia de Argentina. Por ejemplo, de v iejos almacenes donde la delincuencia imperaba, ahora hay centros de convivencia para extranjeros documentados y residentes. Las oportunidades se magnifican gracias al desarrollo inmobiliario de la mano con el arte.
GAYA AL SERVICIO DE LA CULTURA
Alberto Laris, Director Comercial de GAYA Sinergias Constructivas, explicó en entrevista para Inmobiliare que participaron en la construcción del Instituto Cultural de San Pablo Oaxaca, de la Fundación Harp Helú. Remodelaron el Museo Amparo de Puebla, un diseño del arquitecto Enrique Norten, “la instrucción del patronato fue que el museo debe transmitir lo que ellos pedían y al final lo logramos”.
En cuanto a cómo se han beneficiado estas comunidades con los museos, dice: “hay un hilo conductor: todos tienen muy poco dinero. Tienen colecciones sensacionales y no se pueden exhibir, por falta de recursos. Tampoco hay un incentivo fuerte por parte del gobierno federal, para ayudar a la solución de sus problemas”.
La Federación Mexicana de Asociaciones Amigas de los Museos -FEMAM- trabaja en con conjunto con GAYA para nuevos proyectos; “llegan con ideas, con donativos”, menciona Alberto Laris.