Oku es un nuevo restaurante japonés ubicado en la zona noreste de la Ciudad de México en la planta baja de un edificio corporativas en la calle Prado Sur; cuenta una superficie construida de 100 m2 y con un diseño arquitectónico de Isaac Michan y Alan Eskildsen.

La estructura formal del espacio aparece como una atmósfera de cueva facetada que se corta y se deforma para adaptarse a las diversas necesidades del restaurante. La cocina y los servicios se ubican en la esquina posterior del local, abriendo el resto del lugar para la recepción, la barra de sushi y el espacio interior y exterior de comensales con distintos tipos de asientos.

Si bien el elemento del techo cambia constantemente, también genera una unidad espacial entre todas las áreas desde la terraza al aire libre hasta el interior. Tres elementos bajan del techo para coincidir con el programa y las ambiciones estéticas. Uno llega al suelo y se convierte en una columna de servicio que contiene los baños, mientras que los otros dos se cortan a 2,4 m y crean un elemento de iluminación artificial que enmarca la barra de sushi y le da carácter. Estos elementos están revestidos internamente con latón para contrastar la crudeza de las células de cemento. El resto del interior es de madera de roble que, en relación con los otros materiales, crea un ambiente sepia.

El restaurante de fusión japonesa se enorgullece de un menú basado en ingredientes frescos y de alta calidad, que buscan crear platillos de inspiración oriental con toques culinarios internacionales y sabores originales que sorprenden a sus comensales. Al respecto comenta el chef Mario Alberto Rodríguez Sánchez: “OKU tiene muchos significados entre ellos hay uno que quiere decir: dar y recibir de corazón, que es lo que nosotros como restaurante ofrecemos a cada uno de nuestros clientes. Recibir de ellos, su gran satisfacción, por cada platillo que prueben”.