Este 29 de noviembre, uno de los recintos históricos más emblemáticos de CDMX cumple 85 años. Se trata del Palacio de Bellas Artes, ubicado en el corazón de la capital mexicana y que ha sido escenario de algunos de los espectáculos y conciertos que han marcado la historia del país

Las obras de construcción del Palacio de Bellas Artes iniciaron en 1904, supervisadas por el arquitecto Adamo Boari. Originalmente, se pretendía que el lugar sustituyera al Teatro Nacional de México, pero la salida de Boari de México y las dificultades del terreno obligaron a que la obra perdiera su ritmo. 

Tras el estallido de la Revolución Mexicana, y los reacomodos sociales y políticos que prosiguieron al movimiento social, la obra se detuvo y reanudó en múltiples ocasiones, siendo hasta 1931 que el arquitecto Federico Mariscal emprendió su finalización. 

Un 29 de noviembre de 1934, quedó oficialmente inaugurado el Palacio de Bellas Artes, que es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que tiene una altura de 53 metros en un edificio de 13 niveles de 850 m² cada uno.

Foto: Pinterest

La arquitectura del Palacio de Bellas Artes 

Una de las características que resaltan de este recinto es la arquitectura Art Decó y Art Nouveau que inspiró los diferentes espacios y la decoración del sitio. 

Asimismo, las diferentes salas del lugar fueron adaptadas para convertirse en salas de museo, de exposición y de conciertos. 

Las dificultades del Palacio de Bellas Artes 

Desde su construcción, el Palacio de Bellas artes enfrentó problemas con el tipo de terreno en que está ubicado, ya que año con año registraba importantes hundimientos, por lo que replantear la obra durante su construcción siempre fue un reto. 

Por otra parte, las autoridades responsables de la conservación del patrimonio luchan por encontrar estrategias sustentables para no dañar los materiales únicos que conforman los terminados del espacio, que en muchas ocasiones son difíciles de encontrar.