Se celebraron las elecciones en México y a pesar del cambio de rumbo con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, el resultado para la economía y en especial para el sector inmobiliario no resultó del todo una sorpresa. Si bien es cierto que, ante las intensas campañas políticas se generó un ambiente de cierto nerviosismo para el sector inmobiliario meses antes de llevarse a cabo la elección, muchas empresas y los principales grupos desarrolladores identificaron señales positivas para continuar con sus proyectos.

Ahora que el nuevo gobierno está tomando sus primeras decisiones y ante el anuncio de continuar con la negociación del Tratado de Libre Comercio.

Es impresionante ver cómo se ha transformado el sector industrial y como ejemplo existen zonas como San Martín Obispo, donde en el año 2000 no existía ni un sólo metro cuadrado de naves y hoy cuenta con un inventario cercano al millón de metros cuadrados, o el caso de Tepotzotlán, donde en el año 2003 existía un inventario de 200 mil metros cuadrados y ahora llega a 2.7 millones de metros cuadrados.

Empresas como Amazon, Mercado Libre, Liverpool, Fedex, Walmart y Chedraui han estado ocupando grandes espacios dentro de los parques de primer nivel que se ubican en el Estado de México, en los municipios de Tepotzotlán, Cuautitlán, Tultitlán y Huehuetoca.

Al cierre del primer semestre del año podemos apreciar como el mercado mantiene su vigoroso ritmo de crecimiento y está a punto de rebasar los 10 millones de metros cuadrados, convirtiéndose en el primer mercado inmobiliario industrial del país.

¿Qué podemos esperar con la nueva administración?

Las primeras señales han sido positivas y en la mente de algunos empresarios inmobiliarios, está el recuerdo de la etapa de cuando el virtual presidente electo, fue jefe de gobierno y se pudo trabajar sin mayores sobresaltos. Otro aspecto positivo posterior a la elección es la reactivación del diálogo y la inmediata inclusión de funcionarios en la renegociación del Tratado de Libre Comercio. Por otra parte, el desarrollo económico no se puede detener de golpe, al final son muchos los factores que van a seguir apoyando el desarrollo del sector inmobiliario industrial y que, a pesar de escenarios adversos, no debemos perder de vista que se cuenta con una población de alrededor de 22 millones de habitantes, que son potenciales clientes para infinidad de marcas comerciales y donde los hábitos de consumo están llevando cada vez más los productos de la bodega directo a la casa.

Por otra parte, es importante que los proyectos de infraestructura no se detengan, en especial el nuevo aeropuerto, ya que, aunque es un tema central de la discusión política, en nuestro punto de vista se debe apoyar porque traería enormes beneficios a la ciudad y en especial al oriente de la zona metropolitana de la Ciudad de México.

Por Juan Flores, Director of Research, Newmark Knight Frank, México