Según un estudio realizado por la plataforma de vivienda compartida Dada Room, en México 72% de los jóvenes encuestados cree que la edad ideal para independizarse es entre los 21 y 26 años, aunque, la media nacional está en 28 años 9 meses; al respecto, Pamela Olvera, fundadora de DadaRoom.com ha destacado “los resultados demuestran que los jóvenes desean independizarse al terminar la carrera o durante el comienzo de su vida profesional, pero por cuestiones económicas, deben aplazarlo varios años” esto debido a que consideran que en México la mayoría de los jóvenes está en precariedad laboral.

El observatorio de salarios 2017 de la Universidad Ibero indica que sólo 30% de los jóvenes ocupados son trabajadores con seguridad social; 58.9% son trabajadores sin seguridad social; 9.6% se identifica como pequeño propietario; 1.2% es empresario con hasta cinco empleados y 0.1% es empresario con más de cinco empleados. En contraste en otros países con mejores condiciones económicas la edad de independencia promedio es de 21 años, de acuerdo con el Foro Económico Mundial.

Entre los factores que son impedimento para adquirir una propiedad antes de los 40 años el experto de propiedades.com identificó “el historial crediticio, la capacidad hipotecaria, la posibilidad de hacer antigüedad laboral y la posibilidad de dar un enganche dado el colchón de efectivo que se requiere para cerrar la operación”.

Aunque considera que uno de los temas primordiales es la falta de información “vemos también una falta de entrenamiento o de capacitación con respecto al mercado inmobiliario residencial. Es importante enfatizar que se requiere de un cierto expertise ya sea de boca a boca o vivencial para que se genere el apetito por cerrar una operación de este tipo. Todos en primera instancia llegan a tener un conocimiento digamos idiosincrático, esto en el 90% de los casos lleva a decisiones fallidas, errores o decisiones equivocadas de compraventa o de alquiler, porque no se hace un análisis profundo, no se asesora con profesionales ni se hace uso de tecnologías que transparenten la información. Estas restricciones si juegan una barrera importante para poder consolidar la ruta hipotecaria, adquirir una vivienda nueva, dar una mejor solución habitacional y por lo tanto generar riquezas en mediano plazo”.

Leonardo González analista de Real Estate

Al observar el potencial se han emprendido esfuerzos para incluir más a este mercado, Banca hipotecaria de BBVA Bancomer destacó que “se diseñó la hipoteca joven hace tiempo, ahora llamada hipoteca creciente, en la que se le otorga una tasa fija más baja de inicio y que aumenta dos veces en el plazo del crédito asumiendo que el público joven podrá incrementar sus ingresos conforme su crecimiento laboral. Además, dado el perfil del público joven que busca conveniencia a través del uso de tecnología móvil, estamos invirtiendo muchos recursos en nuevas
aplicaciones y funcionalidades que hagan más fácil el seguimiento del trámite y el otorgamiento del crédito.”

Enrique Margain, Director de Hipotecario de HSBC

Mientras que Margain refirió “indudablemente el público joven es importante para los bancos. Uno de los conceptos al cual nos estamos dirigiendo es la hipoteca digital con la que los jóvenes podrán tener un crédito hipotecario desde su computadora. Podrán entrar, llenar los datos, enviar información y de alguna manera recorrer todo el proceso de adquisición de un crédito hipotecario de forma electrónica. Ese es un tema creciente en Estados Unidos, aquí estamos desarrollando los mecanismos, las plataformas para poderlo hacer así y llegar mucho más rápido al mercado de gente joven”.

Por Liz Areli Cervantes

Este es un fragmento del artículos ¿Quieren comprar casa millennials? de la edición 109 https://inmobiliare.com/inmobiliare-109/