La economía mundial se ha enfriado y, en consecuencia, también los mercados inmobiliarios. La combinación de debilitados estímulos fiscales en los Estados Unidos de América, el aumento en las tensiones comerciales, las políticas de crédito más estrictas en China, los cuatro aumentos de tasas por la Reserva Federal en 2018 y la incertidumbre del Brexit han contribuido a la desaceleración.

De acuerdo al pronóstico sobre el crecimiento económico mundial del mes de junio, que dio a conocer la firma de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield, durante este 2019 el PIB global crecerá 3.3%, cifra aún razonable; no obstante, en comparación con el 4% registrados en 2017 parece un gran retroceso.

En el primer trimestre del año, los parámetros en la demanda de propiedades disminuyeron, pero las expectativas siguen siendo positivas; mientras que las tasas de disponibilidad se mantienen constantes y las rentas se están apreciando en la mayoría de las geografías y en los diferentes tipos de productos.

A pesar de que el conflicto comercial entre Estados Unidos de América y China se ha tornado peor, hay incentivos económicos para llegar a un acuerdo rápidamente. La curva de rendimiento estadounidense está causando desasosiego de nuevo, pero la inversión reciente está ocurriendo por motivos que son muy diferentes a los que han indicado recesiones en el pasado.

En México los mercados están recibiendo señales mixtas, que promueven volatilidad y afectan inversiones, pero siguen trabajando. El sector comercial, por ejemplo, presenta contrastes, por una parte, hay un mercado industrial muy activo, y por otro uno de oficinas que ha visto disminuir su ocupación, pero sigue creciendo.

La expansión mundial de los mercados inmobiliarios continuará ya que han comprobado que se desempeñan bien cuando el crecimiento está ‘bien, pero no es grandioso’ afirma la empresa en su reporte.

“Ninguno de estos sucesos es excesivamente alarmante o incluso totalmente inesperado. Las desaceleraciones suceden y muchos de estos riesgos en la perspectiva han estado en el horizonte por algún tiempo.” Sin embargo, “los fundamentos económicos subyacentes que impulsan la demanda de propiedades siguen siendo saludables. Particularmente, el crecimiento en el empleo que es constante. La economía mundial está continuando su curso para crear cerca de 29 millones de nuevos empleos netos este año. Eso se traducirá en 79,000 nuevos empleos por día y otros 250 millones de pies cuadrados (msf) de absorción de oficinas en los mercados alrededor del mundo” expresa el pronóstico.