img-20161010-wa0018El modelo de propiedad fraccional es una opción para disfrutar de un destino turístico como Acapulco y adquirir un departamento como segunda casa, donde en lugar de gastar un monto total en la adquisición y mantenimiento del inmueble, este modelo permite al cliente invertir en un octavo del valor y visitar el destino seis semanas al año en B Pichilingue.

Con una hermosa vista a la Bahía de Puerto Marqués,  B Privilege Luxury Residences y B Esmeralda Luxury Residences son dos desarrollos con una antigüedad aproximada de ocho años que cuentan con amenidades de primer nivel donde se destaca el club de playa y el muelle privado más grande.

José Antonio Elizalde, director comercial de Coldwell Banker México,  detalló que el modelo de propiedad fraccional comenzó hace algunos años con el tema de los yates, aunque en el sector inmobiliario en México es un tema poco conocido, mencionó que una vez que se explica a los inversionistas les parece atractivo comprar un departamento.

Al respecto, explicó que “si eres una persona que quiere una propiedad de segura casa y soimg-20161010-wa0017lo la visitaría determinadas semanas al año,  la propiedad fraccional -un octavo del valor del departamento- es una buena opción porque en el caso de los desarrollos de B Privilege se puede comprar una o varias fracciones, quedando la opción de invertir el resto del capital en otro instrumento que le de más rendimientos”.

Como propietario de una fracción tiene el derecho a disfrutar seis semanas al año del departamento,  divididas en cuatro semanas en temporada baja, una en super alta y una más en el verano;  el área de administración se encarga de rotar las semanas entre los ocho propietarios -o fracciones- para que al menos una vez en algún año puedan estar en Acapulco durante semana santa o diciembre.

La diferencia con el tiempo compartido es que -en este modelo- sólo se paga el derecho de uso de una unidad dentro de un desarrollo en un periodo por ejemplo de 30 años pero no se es dueño del inmueble y cada visita el departamento que se usa es diferente. En el caso de propiedad fraccional, los inversionistas son dueños de esa partes de la propiedad y pueden vender, heredar o rentar, aquí el departamento que usen siempre será el mismo y estará decorado a su gusto.

Los departamentos de B Privilege van desde 360 metros cuadrados con cuarto recámarasimg-20161010-wa0016,  240 metros cuadrados con tres recámaras y 157 metros con dos recámaras.  El precio está entre 2.5 millones de pesos y 4 millones 300 mil pesos por fracción dependiendo del metraje, sin embargo se debe destacar que hay opción de adquirir en propiedad completa.

Los departamentos de lujo pueden ser amueblados, el costo aumenta de entre 800 mil a un millón de pesos. Los amueblados tienen electrodomésticos,  lava vajillas, estufa -excepto refrigerador- así como sistemas de automatización para aire acondicionado, persinas, luces, etcétera.
Con 30% de anticipo -para propiedad fracciónal o completa- el inversionista puede comenzar a disfrutar del departamento,  para liquidarlo en cinco años a una tasa anual de 10.38 por ciento. Los desarrollos de B Pichilingue ofrecen exclusividad, seguridad y privacidad.img-20161010-wa0014

En el caso de la Torre Esmeralda hay dos unidades disponibles y en B Privilege quedan 16, cada desarrollo cuenta con 33 unidades.  Los clientes de ambos desarrollos tienen acceso al club de playa,  muelle, playa privada, albercas -agua dulce y salada-, alberca para niños,  así como servicio de bar y alimentos.

Por Catalina Martínez Quintero