Desde el inicio de la industria se ha visto que uno de los puntos clave en los procesos y negocios, es la renovación, la mejora continua y adaptabilidad al tiempo que se está viviendo. El tiempo de vida entre los procesos es diferente, algunos requieren cambios mucho más rápidos y los demás pueden sobrevivir con el mismo modelo.

Con la llegada del internet, algunas industrias tardaron en entender cómo sacar provecho a esta herramienta y otros se rehusaron pensando que no sería algo benéfico o duradero. La realidad es que de una u otra manera la digitalización ha permeado a grandes y pequeñas empresas.

Es tanto el peso que han tenido la tecnología e innovación que hoy en día se puede hablar de conceptos combinados como el FinTech, LegalTech o PropTech, que independientemente de su ramo; coinciden en la implementación de la tecnología con la finalidad de mejorar y agilizar los servicios, entender a los clientes e incluir opciones que cubran sus necesidades.

Hablando específicamente de la nueva era, el FinTech, es el pionero en el uso de tecnología. Su origen se remonta a 2002 con la aparición de las transacciones bancarias por medio de una página web. Esto generó un interés por crear empresas similares que lograron un impacto no solamente a nivel empresa-cliente. Su crecimiento permitió un desarrollo en la economía de los países al facilitar procesos, reducir costos o permitir inversiones.

Si queremos analizar el avance que cada industria ha tenido desde la aparición del FinTech; solo tendríamos que observar la evolución de cualquier negocio, gracias a la disrupción y una tecnología accesible; se puede cumplir necesidades reales de toda la sociedad. En este momento es cuando tenemos lo que podría considerar una nueva revolución industrial tecnológica.

La industria inmobiliaria por años se ha mantenido con el mismo esquema rígido; no tenemos la certeza que sea por el riesgo que se puede presentar en las transacciones, o bien, simplemente por la poca importancia que se le dio al sector durante décadas. Lo que sí puedo afirmar es que poco a poco se ha ido transformando y evolucionando.

Gracias a la optimización en el procesamiento de la información y agilidad que permite la innovación, se logró un mejor entendimiento y seguridad al momento de comenzar una solicitud de arrendamiento.

Durante el 2014, aproximadamente, surge y comienza la popularidad de la tan llamada Proptech, en otras palabras, es la tecnología aplicada a los bienes raíces. Esta nueva vertiente de disrupción brinda grandes posibilidades y oportunidades; se le ha llegado a considerar el nuevo boom tecnológico y por ende existen grandes expectativas para el crecimiento que pueda tener esta industria beneficiando a toda la sociedad.

Aún dentro del Proptech, existen diferentes áreas de oportunidad en los que hay huecos que se pueden cubrir o procesos que mejorar:

La realidad virtual o aumentada se centra en los desarrollos inmobiliarios que ofrecen la oportunidad de ver las instalaciones y acabados con claridad, incluso antes que comience la construcción. Esta herramienta ayuda a compradores y vendedores a visualizar un espacio y cerrar un trato. En el caso del arrendamiento, los recorridos virtuales son una nueva tendencia previo a la generación de una cita a cualquier inmueble.

El BigData es uno de los mayores aportadores al Real Estate, gracias a él es posible procesar información de diferentes lugares que ayuden a estimar con mayor precisión el valor de un inmueble ya sea para venta o arrendamiento, en cuestión de segundos. Además, permite generar un registro de todos y cada uno de los usuarios de internet y con ello generar confiabilidad en la información proporcionada al momento de arrendar.

Hablando específicamente de Homie y del proceso de renta; esto lo hemos mejorado de manera exponencial; logramos reducir el tiempo de respuesta y arrendamiento teniendo como resultado una conversión de 18 veces más eficiente a lo acostumbrado en la industria; además de contar un promedio de renta de 21 días, a partir de un inmueble que es publicado en nuestra plataforma.

La inversión inmobiliaria ha tenido un crecimiento considerable gracias al crowdfunding inmobiliario que permite a los inversionistas buscar proyectos interesantes y poder invertir con una cantidad razonable ya que se realiza en conjunto con otros interesados.

Un punto importante donde converge el PropTech con el FinTech, es sin duda la nobleza de la convivencia y complementariedad. Empresas del giro inmobiliario han visto la luz o acelerado su crecimiento gracias a la tecnología y diversas alternativas existentes en el mercado, además que la gran mayoría de las transacciones son de rápida respuesta debido a las implementaciones de estas herramientas.

¿Y si el PropTech es efímero?

Desde mi perspectiva es algo que no debería contemplarse, está aún en sus inicios y necesita de tiempo para consolidarse; sin embargo, los cimientos están establecidos para tener una proyección exponencial. Es seguro que su crecimiento no sea tan lento como lo fue con el FinTech, ya que el camino está trazado y solo falta pulirlo para emplearlo a su máxima capacidad.

Pensar que podría ser efímero nos devuelve al momento en donde los negocios que no se adaptaron, rápidamente vieron su fin; además, el mundo ya está casi completamente globalizado y es casi imposible pensar en un futuro que no tenga dispositivos móviles, internet y acceso inmediato a transacciones.

El auge de la tecnología en las industrias ha obligado a los países a pensar en distintas regulaciones y creación de instituciones con la finalidad de controlar la transparencia, gestión de datos, inversiones, protegerse contra fraudes, sanciones etc. Como es el caso de la Ley FinTech que fue implementada en marzo de 2018 en México. La adaptación y aceptación no fue fácil, pero al momento de mostrar los beneficios, fue más sencillo amalgamar voluntades de todos los sectores para convertirla en realidad.

Es evidente que el PropTech aún se encuentre en el proceso de arranque; es necesario que se comience a pensar en una ley para asegurar que los procesos sean realizados sin opacidad, con buen manejo de la información y sobre todo adelantarse a situaciones que puedan afectar al desarrollo y la plena utilización de esta herramienta.

Esta automatización en los procesos se debe a la facilidad que otorga la tecnología; también la nueva generación se comporta de manera diferente, se acerca a los negocios en búsqueda de cubrir sus necesidades de forma eficaz, rápida y desde la comodidad de su dispositivo móvil. El consumidor cambia y, por ende, los negocios deben adaptarse para llenar las expectativas de cada cliente.

Pienso que el camino está trazado gracias al FinTech; ya que tuvo que luchar contra la dificultad de la aceptación, innovación, aplicación y regulación, así que el potencial que puede desarrollar el PropTech puede ir más allá y al ser una de las industrias más grandes, estoy seguro que existirá un boom más impactante y con una mayor fuerza en comparación a lo que vimos con la primera oleada tecnológica.

Estamos viviendo una nueva revolución disruptiva, no todas las industrias tienen la capacidad, aún, de optimizar sus procesos; lo que es definitivo es que ha comenzado y va despegando con gran velocidad.

Vislumbro que PropTech será la nueva FinTech y mejor, ya que lo poco o mucho que se ha observado en torno a la evolución tecnológica, nos muestra que ya tenemos una brecha marcada, las bondades y beneficios que otorgan cada una en particular o complementándose es destacable. Solo falta un marco regulatorio estable; el cual, permita exprimirlas al máximo y que la sinergia entre emprendedores, autoridades y grandes corporativos se alineen para así tener la proyección deseada en beneficio de la sociedad.

Por Jordi Greenham CEO & CoFounder Homie.mx

Este es un artículo de la edición 114
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