La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) publicó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y Estudio de Riesgo de Pemex (Petróleos Mexicanos), sobre la Refinería Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco.


En el documento se exponen las razones para la viabilidad de su desarrollo; sin embargo, también se plantea que el proyecto está ubicado en un terreno sujeto a riesgos de inundaciones marinas, fluvial, marea de tormenta y erosión por oleaje de alta energía. Además, el reporte establece que se generarán alteraciones en la calidad del aire y agua, así como afectaciones a la fauna. No obstante, se puntualiza que serán controlados o compensados.

La refinería se esboza con equipo, plantas y sistemas de seguridad que cumplen con las normas de emisión, eficiencia energética y de seguridad de operación para reducir los gases y partículas tóxicas, así como disminuir el consumo de agua dulce.

Aún así, el informe reserva cierta información sobre la descripción de la fauna que podría ser desplazada, la cobertura vegetal, los residuos que podría generar y los volúmenes de agua que se necesitan para la obra. Así como el número de hectáreas que se requieren para alcanzar el permiso de cambio de uso de suelo.

Los críticos de la refinería  han denunciado que la obra tendrá graves efectos en el medio ambiente y la salud de pobladores cercanos. La ASEA tiene 60 días para evaluar el informe; sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, dice que la obra es prioritaria para reducir la dependencia de las crecientes importaciones de gasolinas, así como detonar el desarrollo y generar empleo.

El gobierno espera que la refinería produzca 340,000 barriles por día (bpd), principalmente de gasolina y diésel ultrabajo en azufre (ULSD), un tipo de combustible que se convertirá en un estándar en el país.