Los especialistas consultados señalan que es el momento de capitalizar las oportunidades que se presentarán, ante la desvinculación con Estados Unidos.

Las primeras promesas de campaña del ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han dado fin al sueño americano y la materialización de éstas no se han hecho esperar. A partir del pasado 20 de enero de 2017, el Presidente de Estados Unidos, en su discurso de juramento, mencionó que los empleos regresarían a su país, así como muchas empresas que se había ido, y que se construirían nuevas carreteras e infraestructura, por lo que invitaba a todos los estadounidenses a comprar productos hechos en el país y a contratar mano de obra nacional.
A pocos días de estar Estados Unidos bajo las órdenes de Donald Trump, se ha cumplido la promesa de salir del TPP –Acuerdo de Asociación Transpacífico-, se ha firmado la orden ejecutiva para construir el muro en la frontera con México, se anunció la falta de apoyo gubernamental a las consideradas ciudades santuario en Estados Unidos, como Chicago, California, Nueva York y Washington -donde se ha tomado la decisión de seguir apoyando a los migrantes y recientemente Miami, donde sí se cooperará para arrestar y deportar inmigrantes sin papeles.
Exportaciones, Tratados y el papel ante el mundo
El Dr. en sociología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Rodrigo Páez, explicó que el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica era uno de los dos grandes proyectos comerciales que tenía la administración de Barak Obama; de hecho, la idea venía desde antes de su administración, y en sus ocho años de gobierno, se fue afinando al igual que el de Comercio e Inversión de Estados Unidos con la Unión Europea. TPP ha quedado en el olvidó, porque Donald Trump, en su primer día de gobierno, tomó la decisión de salirse, a pesar de haber sido Estados Unidos el principal impulsor para llevarlo a cabo.

Abraham Contreras Vergara, Académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana

El TPP era un gran acuerdo comercial que abarcaba toda la zona del Pacífico: Japón -como el segundo gran socio comercial-; México, Perú y Chile, en Latinoamérica; y Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam y Canadá. Estos países se iban a embarcar en un proyecto muy amplio, donde según Barak Obama, se definirían las reglas de comercio, para formar un contrapeso con respecto a China, con la idea de contenerla y ganarle la batalla comercial.
“La idea general de comercio es muy diferente con respecto a tratados firmados hasta entonces, basados en tarifas para diferentes productos y enfocados a servicios, compras gubernamentales, turismo, inversiones en los campos de la informática y computación, e investigación de salud, entre otras. El peso de Estados Unidos en el TPP era de casi 60%, mientras Japón representaba el 15% y el resto se repartía entre los otros países. Cuando se reunió el G20, ya elegido Trump, se había sugerido que entrará China, pero este último país está trabajando otro Tratado llamado Asociación Económica Integral Regional –RECP- con un perfil muy diferente, donde contempla la Ruta de la Seda bajo la visión hegemónica y tradicional del comercio chino”, explicó el Dr. Rodrigo Páez. Y mientras Chile determinó salirse, Vietnam quiere aprovechar su estratégica ubicación para mediar entre China y Occidente. Aunque no queda claro qué hará la administración de Trump, se percibe que no le interesan los tratados de Libre Comercio, la visión es fomentar el comercio interno así como el crecimiento y establecer tratados bilaterales. “México tendría que ponerse urgentemente a renegociar o revisar los tratados con los que cuenta para llenar poco a poco el hueco de la relación con EEUU”.
De acuerdo con cifras del Observatorio de Complejidad Económica –OEC-, México es la 12° economía del mundo, cuenta con una red de 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países; 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones con 33 países, y 9 acuerdos de alcance limitado -Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial.
Según la cifra del OEC más reciente, se realizaron exportaciones equivalentes a 400 mil millones de dólares y se importaron 379 mil millones de dólares, cifras a 2014; de esta cifra, 73% de la exportación se destina a EEUU -291 mil millones de dólares-, le siguen Brasil, China y España.
El académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, Abraham Contreras Vergara, comentó en entrevista para Inmobiliare, que ante la posible salida de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, otro de los mercados interesantes o posibles vías alternas que se podrían fortalecer son relaciones con China, Alemania e India.
Carlos López Jones, Editor en Jefe de Tendencias Económicas

“También el paso libre entre fronteras va a tener cambio; creo que la Organización Mundial del Comercio va a empezar a tener algún trabajo adicional y pudiera enfocarse en los precios dumping que se dan cuando alguien está protegiendo algún sector que está en un libre mercado, y creo que uno de los mecanismos que México pudiera tener como herramienta, sería estar muy cerca y en contacto permanente con la OMC”.
Ante las condiciones actuales, en la opinión del especialista, es necesaria la creación de una estrategia definida para hacer frente a esta situación, una visión a largo plazo en la que se contemple la creación de una política industrial en el país, pero sobre todo el fortalecimiento de la confianza en México; es decir, solucionar problemas internos relacionados con corrupción e ilegalidad, que quitan certidumbre a los inversionistas nacionales y extranjeros.
De acuerdo con el investigador del área de Posgrado de la FES Aragón, Eduardo Rosales, recalca que hay una evidente y profunda confrontación en Estados Unidos a nivel social, así como de partidos políticos, además que si cumple todo lo prometido en campaña más allá de buscar la integración, generará una mayor confrontación con Irán, Israel, Palestina y China. Si bien, hubo un repunte económico, éste se sustentó en la deuda de 20 billones de dólares que tiene EEUU y es una cifra imparable.
“Vemos que en el corto plazo, Estados Unidos presentará un repunte económico en términos generales y esto se da en función de que una de las medidas manejadas por Donald Trump es una desregulación de los prestadores de servicios financieros y también, ha venido señalando que generará bastantes obras de infraestructura,  esto apunta al sector de la construcción e inmobiliario al que él pertenece. Sin embargo, no sabemos si esto, lejos de resolver la problemática de Estados Unidos, la complique; porque no se ha dicho de dónde sacará el dinero, ¿con baja en los impuestos? ¿Con aumento en el gasto? Sea como sea, habrá endeudamiento  mencionó Eduardo Rosales.
Resaltó que México tenía que haber tomado medidas desde que inició el proceso electoral en Estados Unidos en las elecciones primarias, porque había varios candidatos fuertes pero con ideas muy similares, “si se lee la plataforma electoral del Partido Republicano -aprobada en la Convención Nacional Republicana- está en consonancia con lo que dijo Donald Trump y desde 2009 se viene gestando una corriente de ultraderecha. La reelección del presidente es muy probable, porque en el corto plazo presentará buenos números y con la desregulación del sistema financiero, quizá de nueva cuenta se formen burbujas como en 2008-2009”.
En contraste, Carlos López Jones, Editor en Jefe de Tendencias Económicas opinó que “Estados Unidos sí se va a endeudar por lo que la FED subirá su tasa para evitar la inflación en 2017 un poco y 2018 será más fuerte, si Donald Trump insiste en gastar demasiado. A diferencia de 2008, ahí la crisis fue producto de tasas de interés muy bajas por la crisis de 2001 y un sistema financiero muy laxo que permitía segundas y terceras hipotecas. No considero que la desregulación sea tan agresiva, pero Trump no podrá cumplir sus promesas, se va a endeudar y llevará a su país a una recesión hacia 2019-2020”.
“Trump vino a destruir el mito del sector exportador mexicano. Salvo el sector agropecuario e hidrocarburos, México no tiene empresas exportadoras propias. Se trata de empresas globales que producen insumos en otros países, los traen a México, aquí se ensamblan y se re-exportan. Solamente 2% de los componentes de las pantallas de televisión ‘maquiladas’ en México son componentes mexicanos. Vemos un panorama muy complicado y más, si el Gobierno Mexicano no lo enfrenta directamente. Considero que Trump ya no puede llegar más alto, y por ende, puede perder mucho, sobre todo, México puede hacer que Trump no se reelija en el 2020, si inicia una Guerra Comercial contra productos específicos de Estados Unidos, que se producen en Estados Republicanos, que podrían quebrar si México les deja de comprar”.
Agregó que preocupa mucho que ante cada “twit” de Donald Trump, el peso se deprecie tanto y que Banco de México responda vendiendo dólares. “México tiene 170,000 millones de dólares en reservas y ya se han vendido 3,000 millones antes de que Trump tomara posesión. De seguir a este paso, las reservas podrían caer mucho y ello, presionaría al peso mexicano a niveles que Banxico no podría controlar. En términos de visión de país, lo que más nos preocupa es que Trump no va a poder detener el cambio tecnológico -verdadero culpable de la pérdida acelerada de empleos en Estados Unidos- es sólo un distractor, y México no se ha planteado el gran problema de la automatización del empleo que podría provocar la pérdida de millones de empleos en México en los próximos años”.
Propuso el especialista que México debe dejar a Pemex a un lado para invertir en generar innovaciones propias y tener un sector exportador que no dependa de Estados Unidos, así como generar empleos mejor pagados para los ciudadanos y que la moneda no dependa de los “twits” de nadie.
Innovación e investigación para levantar el sector industrial
Un sector que recibió el primer impacto negativo en cuanto a inversiones fue el automotriz. La decisión de Ford de cancelar la construcción de una planta de ensamblaje en San Luis Potosí -que representaría una inversión de 1,600 millones de dólares- podría representarle un cargo de 200 millones de dólares por la cancelación.
Muchas empresas automotrices siguen en la mira de Donald Trump, que quiere convencer a las empresas que hagan plantas y generen empleos en Estados Unidos; además, prometió reducir impuestos, regulaciones para hacer más atractivo el ambiente de negocios y simplificar los estándares de emisión de contaminantes. Audi, BMW, Toyota y Volkswagen mencionaron que se quedarán en México, en cambio, Fiat-Chrysler ha dicho que podría suspender operaciones en México si los impuestos fijados por la administración de Trump resultan altos.
Dra. Claudia Ávila Connelly, Directora de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados –AMPIP

De acuerdo con datos de la Asociación de Parques Industriales Privados en 2016, se detalla que de los más de 2,000 inquilinos establecidos en sus parques industriales, Estados Unidos representa 42%, México 26% y otros países 32%, entre los cuales, Japón participa con 8%, Alemania 5%, Corea y Canadá 3%, Francia 2%, España, Italia y Reino Unido con 1%, el restante 8% se divide en otros.
En cuanto al número de inquilinos por sectores, los primeros cinco lugares son ocupados por: automotriz/ transporte (578), logística/distribución (269), eléctrico/ electrónico (191), metal mecánico (161) y petroquímico/plástico (128).
En entrevista para Inmobiliare, la directora de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados –AMPIP-, Dra. Claudia Ávila Connelly, aceptó que “somos uno de los sectores que en el tema de Inversión Extranjera Directa –IED- tendremos el impacto más directo, pues el parque industrial es el primer eslabón que recibe a las empresas extranjeras que invierten en México. De hecho, ya nos está impactando, porque la cancelación del proyecto de Ford en San Luis afectó a uno de nuestros socios, y a otros desarrolladores que estaban preparándose para recibir a los proveedores”.
Aseveró que el reto a enfrentar como sector inmobiliario industrial en México es lograr una diversificación en cuanto al origen de la IED y no depender de la inversión de Estados Unidos; sin embargo, para lograrlo se requiere la suma de esfuerzos, principalmente con ProMéxico e idealmente con las áreas de desarrollo económico de las Entidades Federativas.
“Acabamos de reunirnos con ProMéxico, porque la posición de la AMPIP es que la diversificación debe ir forzosamente acompañada de información relevante para el inversionista, porque una de las determinantes de la IED es la información. Hoy, más que nunca, la información es crucial , porque tenemos que resaltar las ventajas de México a nivel puntual, que estén a la mano en internet, actualizadas, detalladas y especificadas”, señaló.
En el peor de los escenarios, resaltó que si no hay IED de Estados Unidos, entonces se debe buscar dónde se producen lo que necesitamos aquí, porque al tener en México cadenas productivas regionales, se conoce cuáles son los eslabones que faltan. También dijo que se deben identificar las fortalezas para generar información relevante y actualizar al nivel micro. Otro punto importante es saber qué ofertas hay en cuanto a las capacidades productivas – eso lo vamos a hacer en AMPIP porque contamos con base de datos, pero se debe determinar cuáles servirán como buenos argumentos.
Agregó que el gran reto es buscar la coincidencia entre oferta y demanda , porque México necesita realizar un trabajo de promoción, planeación e inteligencia muy arduo. Se tendrá que crecer generando valor agregado más allá del ensamble; se requiere más investigación y desarrollo, porque eso va a dar la fuerza para traer empresas que nos diferencien de otros países con los cuales no debamos competir sólo por mano de obra calificada o barata. México debe ser capaz de generar conocimiento e innovación.
Fue en el Reporte 4T2016 emitido por Fibra Prologis el que dio a conocer que 2016 fue un año excelente, porque terminaron el año con una  ocupación de 96.8%, además aprovecharon la oportunidad de crecimiento externo con la adquisición de nuevos edificios clase A de su patrocinador Prologis.
Alberto Amkie, Director de Agropark

Respecto al año 2017, Jorge Girault, Vicepresidente Senior de Finanzas de Prologis Property México, apuntó que “dado el entorno geopolítico actual, estamos guiando el año hacia una visión conservadora en la que excluimos cualquier actividad de adquisición, para priorizar la liquidez sobre el uso de capital. Las perspectivas a largo plazo para México continúan siendo positivas. La creciente clase media de México, sus ventajas competitivas y la complejidad general de las cadenas de suministro norteamericanas implican que debe seguir siendo un socio importante de los Estados Unidos”.
Uno de los principales componentes de exportación de México a EEUU son los productos agropecuarios, de acuerdo con el atlas Agroalimentario 2016 de la SAGARPA, México se encuentra en el 12° lugar en producción de alimentos a nivel mundial, 13° en producción mundial de cultivos agrícolas, 11° en producción mundial de ganadería pr imar ia, y 16° en producción mundial pesquera y agrícola. Según el mismo documento, durante 2015 se exportaron 26,714 millones de dólares en productos agroalimentarios, más de lo que entró al país por concepto de remesas familiares (24,785 mdd); exportaciones petroleras (23,137 mdd); y turismo extranjero (17,734 mdd).
Alberto Amkie, Director de Agropark dijo en entrevista que “nosotros confiamos en que el sector de los alimentos frescos siga creciendo a un ritmo muy elevado, dada la necesidad del mercado, en cantidad y calidad que se ha producido en Agropark. El mercado de exportación seguirá requiriendo este producto que es muy difícil de sustituir”, y mencionó que la diferencia del tipo de cambio también puede llegar a ser una ventaja para las exportaciones, aunque se están explorando otros destinos.
Los acuerdos comerciales firmados significan para este sector un mercado de 1,462 millones de personas y los destinos de exportación más relevantes son en primer lugar: EEUU (21,323 mdd), Japón (667 mdd), Canadá (556 mdd), Guatemala (342 mdd), Venezuela (299 mdd), Países Bajos (196 mdd), Reino Unido (195 mdd), Alemania (192 mdd), España (166 mdd), Colombia (138 mdd) y China (129 mdd), según datos del Atlas Agroalimentario 2016 de la SAGARPA.
De acuerdo con el director de Agropark, 12 de las empresas que están instaladas ahí son mexicanas y de capital 100% nacional, aunque se ha observado un interés de compañías holandesas que desean tener participación en el mercado mexicano.
En el mismo sentido, el vocero de Geopónica, Amín Guindi, empresa instalada en Agropark, comentó que a pesar del entorno, sus planes para 2017 y 2018 son consolidar su participación con las ampliaciones de su planta, y que están interesados en exportar a cualquier lugar donde los precios de transportación les permitan, así como aumentar la producción de morrón -principal mercancía- la cual es de 160 toneladas a la semana.
Por otro lado, Marcos Zaga de Hydrofoods, comentó que con la llegada de Donald Trump también podría suceder que “si se favorece el desarrollo de la Unión Americana, las oportunidades de crecimiento serán buenas para ellos y para este sector”. Agregó que “la agricultura protegida tiene un auge definitivo, considerando que muchas de las variables que condicionan una buena producción y un producto libre de pesticidas está controlado de una manera más adecuada, por lo que los planes que tenemos son seguir produciendo hortalizas -tomate, pimientos, pepinos- de excelente calidad.
En época invernal -octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo- se puede vender en cualquier país desarrollado del mundo, sabiendo que la forma de transportarlo debe ser aérea, por la vida de anaquel de estos productos”
Por Catalina Martínez Quintero y Liz Areli Cervantes 
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