De acuerdo con el arquitecto Luis Fernández de Ortega -director de Diseño de V-FO-, este tipo de desarrollos -usos mixtos-, suponen dificultades particulares, por ejemplo “hemos visto que la gente que adquiere un departamento en los desarrollos muy céntricos lo que busca es la participación de la vida urbana pero al mismo tiempo tienes que conservar la privacidad que es la naturaleza propia de la parte residencial, entonces la separación de los flujos y de los servicios para esos usos -estacionamientos o amenidades- tienen que mantenerse muy claramente separadas”.

Además identifica que inicialmente este tipo de desarrollos se dirigen a clientes con alta capacidad adquisitiva, sin embargo “se tiene que hacer cada vez más social, por un lado tenemos estos grandes desarrollos de vivienda de interés social en las afueras de la ciudad que se han convertido en ciudades dormitorios y en donde la comunidad no prospera porque el espacio no es propicio para ellos, entonces esta modalidad de los usos mixtos deberá permear a niveles socioeconómicos más bajos que además representan un mercado muy amplio […] yo creo que dentro de poco vamos a empezar a ver desarrollos ya no de tan de lujo, pero también hay que medirlo muy bien y saber cuáles son las necesidades de la gente”.

Proyecto Big

Considera que el tipo de componentes de cada proyecto “depende de cada ubicación y de la potencialidad que tenga el terreno. El desarrollador pudiera poner un poco más de oficinas, habitacional o comercial dependiendo de lo que su mercado le está pidiendo” sin embargo identifica una nueva tendencia “hemos visto que estos componentes “clásicos” -habitacional, oficinas y comercioson la parte medular aunque empieza a haber una oferta o necesidad de elementos culturales. Estamos viendo la inclusión de teatros, foros abiertos o de espacios dedicados a la cultura. Tenemos ahora un proyecto en el que el cliente  desarrollador quiere agregar un museo y luego conectarlo con la ciudad a través de un vínculo peatonal. Esta intención de no quedarte encerrado sino de abrir los proyectos nos impulsa a que haya cada vez más este tipo de usos un poco más sociables como los  museos, clusters culturales, teatros u otros espacios que permitan conectarse con la ciudad o con la gente que habita el uso mixto”.

En desarrollos a lo largo del mundo esta tendencia es observable, por ejemplo una  propuesta de Steven Holl Architects para desarrollar en un antiguo campo de aviación en Moscú, plantea un proyecto que incorpora vivienda para diferentes grupos económicos, balnearios, salones y colegios; otro ejemplo es el East Austin District del despacho BIG, se trata de un centro de entretenimiento ubicado en Texas que contará con estadio de fútbol, rodeo, zona comercial, restaurantes y hoteles; o el proyecto New City Medical Plaza de CRAFT Arquitectos en Tijuana que se compone por hotel, zona comercial, gastronómica y oficinas pero con una oferta importante de servicios médicos hospitalario y estéticos que tiene por objetivo aprovechar el turismo médico de la región.

Proyecto Estiven Holl

Por otro lado la tecnología cobrará mayor relevancia “a nivel tecnológico efectivamente hay un tema de desarrollo muy importante, a partir de los smartphones continuamente se están monitoreando los hábitos de la gente, no solo de desplazamiento, sino también de consumo. Nosotros hemos empezado a trabajar en proyectos en los que el uso de los datos obtenidos a partir de un teléfono empiezan a ser útiles para brindar un mejor servicio a los habitantes del lugar […] ya pasamos por la etapa en la que la oferta de amenidades se  convirtió en el punto focal de la comercialización; yo creo que ya muy pronto vamos a empezar a ver que la tecnología será el siguiente gran paso hacia la oferta y la diferenciación de los productos”.

Por Liz Areli Cervantes

Para leer este articulo completo checa la edición  http://inmobiliare.com/inmobiliare-107