La innovación, rentabilidad y preservación del medio ambiente son premisas para la edificación segura y funcional en los tiempos actuales. Con casi 50 años en México y una experiencia global acumulada de 115 años United State Gypsum Company –USG–, que inició en la ciudad de Chicago y hoy opera en 40 países, ha consolidado su presencia como líder inconfundible en el negocio de los sistemas de construcción en seco.
Para alcanzarlo no ha bastado ser la precursora del tablero de yeso distribuida en el mercado bajo la marca Tablaroca®, sino que ha mantenido una estrategia integral para expandir su presencia en distintas regiones del mundo a partir de sus marcas distribuidas en sistemas de muros interiores, exteriores, plafones y pisos.

imagen tomada de USG

Todos funcionan a partir de la incorporación de tecnología de vanguardia que hace posible alcanzar características como el bajo peso, alta resistencia y ventajas termo acústicas. Ésta se genera en el Centro Corporativo de Innovación en Chicago.
Es por ello, que el potencial del mercado y el avance del sistema de construcción en seco aplicado actualmente en distintas obras comerciales, de infraestructura y residencial, han hecho factible mantener su ritmo de inversión en México para satisfacer la demanda.
Imagen tomada de USG

Fernando Fernández, gerente general y vicepresidente comercial de USG Latinoamérica dice que el ritmo de crecimiento en ventas en el mercado nacional a través de sus distintos productos, han hecho factible que la firma facture en la región 250 millones de dólares anuales.
productos USG fueron utilizados en la construcción de Torre Bancomer

“Nuestros sistemas agregan valor, particularmente en la edificación vertical, que demanda materiales con mejor performance en términos de menos peso y más resistencia”, explica. Bajo estas premisas, satisfacer la demanda prevista plantea un ritmo anual de inversión de entre 100 y 150 millones de dólares. En el plan destaca por ejemplo, recursos por 25 millones de dólares que inyecta en Monterrey desde donde expandirá sus exportaciones de Durock en América Latina y Asia.
La firma opera 800 puntos de venta, con una planta laboral de mil empleados que comercializan 300 productos. Localmente produce en cinco plantas ubicadas en Nuevo León, Colima y Puebla donde se fabrican tableros, plafones y pisos, mientras que en San Luis Potosí y Coahuila se manufactura yeso de especialidad.
El mercado mexicano es –después de Brasil y Chile– el tercer mercado más importante para la multinacional en la región, aunque por volumen aún dista de los dos mil millones de metros cuadrados que se utilizan en Estados Unidos. Se estima que el mercado de la construcción en seco tiene un valor actual de 600 millones de dólares, equivalente a 45 millones de metros cuadrados de edificación.
Con todo, el potencial es enorme. Sólo el segmento de tablero de yeso representa un valor de 350 millones de dólares. De ahí que el ritmo de inversión se mantenga no sólo para sostener tasas de crecimiento de dos dígitos en este segmento, sino para alcanzar la meta de cuadruplicar el tamaño del negocio en 2025.
Hotel Riu. Imagen tomada de USG

En Estados Unidos el mercado de tableros de yeso es de dos mil millones de metros cuadrados, mientras que en México es de 50 millones de metros cuadrados con un consumo per cápita de 0.35 metros cuadrados. Este consumo es aún bajo, incluso en mercados como Chile y Japón, territorios sísmicos donde se registra un consumo per cápita anual de 4 y 2.6 metros cuadrados en cada caso.
El avance en el mercado residencial es evidente particularmente en productos como el tablero tradicional de segunda generación, el sistema de alto impacto y de cielo aparente.
A través de estos productos ha sido factible consolidar su participación en proyectos como el Hotel Princess de Acapulco, la Torre Pemex, el hotel Four Seasons Ciudad de México y en fecha más reciente las torres BBVA Bancomer y KOI de Monterrey, así como Parques Polanco o Miyana en Polanco.
Hotel Riu. Imagen tomada de USG

Adicionalmente, el sistema de construcción ligera, como también se le conoce, tiene ventajas en materia de sustentabilidad, termoacústicas, competitividad en costo y tiempos de colocación. El portafolio de productos está sustentado en más de cuatro mil patentes, cuyo fondeo parte de una inversión permanente de 20% de las ventas en innovación.
“En grandes torres se ha logrado abatir el peso de las edificaciones: un metro cuadrado de construcción tradicional tiene un peso de entre 250 y 300 kilogramos, mientras que con tabla roca es de 25 kilogramos. Existen otras ventajas como el hecho de que la construcción seca cuenta con 70% de mayor productividad respecto a la construcción tradicional, dado que reduce hasta 35% el costo de cimentación”, destaca Fernández.
Sumarse a esa tendencia ha sido posible al constante lanzamiento de productos. Es el caso de la tercera generación de tableros de yeso (Ecosmart) que superan los parámetros alcanzados actualmente en materia de peso, resistencia e impacto ambiental.
Si bien los segmentos de mercado donde ha penetrado el sistema aún inclinan la balanza al segmento comercial, alcanzar una penetración mayor en otras áreas del mercado inmobiliario, en particular el residencial y otros como la infraestructura, reducirían la brecha que separa la incorporación de nuevos productos como éste último que se estima ingrese de manera gradual.
Por Redacción
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