Si bien la llegada de dicha automatización supondrá una enorme ganancia para la innovación de la experiencia del cliente, es también revolucionaria desde el punto de vista de las operaciones.

Por ejemplo, los datos de la cocina pueden desencadenar que la Inteligencia Artificial del restaurante promueva un determinado elemento del menú con la idea de usar un ingrediente que tenga una fecha de caducidad próxima. Tales iniciativas no solo evitan el desperdicio, disminuyen los costos y mejoran la eficiencia, sino que también les permiten a los empleados una mayor libertad para enfocarse en lo más importante.

“El mayor cambio es que una gran cantidad de procesos mundanos actualmente llevados a cabo por los gerentes de restaurantes pueden ser manejados automáticamente por Inteligencia Artificial. No tener que preocuparse por los problemas relacionados con el personal o la forma en que se debe de organizarse el restaurante en un día determinado significa que pueden pasar tiempo de calidad con los clientes“, dijo Calleja, CEO de Livit.

Tales capacidades pueden parecer demasiado elevadas y extravagantes para ser tomadas en serio. Sin embargo, Livit respalda su investigación, confiado en que la evolución de la industria ya está ocurriendo.

“Lo que estamos aprendiendo hoy parece un futuro distante. Pero estas innovaciones serán una realidad en muchos restaurantes dentro de uno o dos años “, aseguró Calleja.

Un interruptor sin interrupciones

Lo que estos avances también representan es un cambio hacia la tecnología no invasiva. Calleja cree que los conceptos ahora están comenzando a alejarse de una tendencia a implementar dispositivos que impiden la conexión con los clientes.

“Las empresas no deberían invertir en hardware como quioscos o dispositivos de mesa, ya que se interponen entre la marca y el cliente. La mayoría de las cosas que intentamos suceden sin que el cliente realmente lo note. En ese momento se vuelven inocuos”.

De hecho, crear una experiencia sin fricción, al estilo de Amazon no es solo una inspiración para Livit, sino más bien, algo que 18 | 89 ya es capaz de realizar.

“En nuestras pruebas, cuando entras al restaurante sabemos quien eres inmediatamente. Vemos lo que normalmente ordenas y podemos hacer una venta sugerida. Puede pagar sin tener que sacar el teléfono de tu bolsillo. No tienes que hacer nada. Si deseas hablar con una persona, todavía puedes hacerlo, pero si solo quieres agarrar e irte, también puedes hacerlo. Es completamente sin problemas “, sonrió Calleja.

El tiempo es ahora

Mientras Amazon Go es evidencia de los avances que la venta minorista ha logrado con la tecnología, 18 | 89 es la indicación de que la industria de restaurantes también esta lista para el cambio.

“La parte experiencial de salir a cenar es el futuro”, afirmó Calleja. “Las empresas deben poder conectarse con sus clientes a un nivel emocional y llevarlos en un viaje”.

Aunque advirtió que la única forma en que las marcas pueden comenzar a lograr esto es invirtiendo más que solo recursos financieros, en lugar de tomar más riesgos que nunca.

“Invito a las marcas a ser un poco más valientes y salir e intentar cosas nuevas, porque la única forma de avanzar es fallar y aprender constantemente”.

Por Jorge Lizán