El estado de Baja California no sólo es famoso e importante por sus destinos de playa o la ruta del vino. Uno de las principales actividades que deja altos ingresos para la economía de la entidad es el turismo médico o de salud -definido por Deloitte como la práctica de viajar a un destino diferente al lugar de residencia para obtener diagnóstico, tratamiento médico, cura o rehabilitación de una enfermedad o patología existente-,el cual atrae a público en general y profesionales, sobre todo extranjeros, para ubicar sus clínicas o consultorios en esta parte del país.

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Los bajo costos -en comparación con Estados Unidos– que pueden variar entre el 55% hasta el 80% dependiendo del servicio, y la alta calidad de los mismos, es la principal razón por la que Tijuana es el punto más importante del país en recepción de turismo médico. Además, el convenio con la Comisión Nacional de Arbitraje Médico y la creación de un catálogo de profesionales e instituciones que pueden ser consultadas desde cualquier país, han generado confianza entre los pacientes nacionales y extranjeros.

Los servicios más buscados son las cirugías plásticas, bariátricas; medicina general; y espacialidades como oftalmología, gastroenterología, neurología, pediatría, cardiología, oncología, traumatología, medicina de la reproducción y avanzada y atención dental.

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De acuerdo con El Comité de Turismo y Convenciones de Tijuana –Cotuco-, este tipo de turismo tuvo  impacto en la ocupación hotelera que llegó a 90-95% con un derrama de 8.2 millones de dólares, en 2017.

A pesar del aumento en el índice de criminalidad y la posterior alerta del gobierno de Estados Unidos, el porcentaje de pacientes no ha bajado, de hecho el 2017, fue uno de los mejores años desde hace 20, con una derrama económica de mil 50 millones de dólares, lo que representa 3.5% de la Inversión Extranjera Directa -IED- captada por el país.

Cotuco espera superar los resultados del año pasado en conjunto con la realización de congresos nacionales e internacionales.

Por Mónica Herrera