El sector vivienda cerró 2014 con cerca de 1.1 millones de acciones y una inversión aproximada de 350 mil millones de pesos, luego de ajustar productos, subsidios y mecanismos de financiamiento.
La coordinación entre desarrolladores, Sedatu, Conavi y los organismos nacionales de vivienda permitió revertir parte de la tendencia negativa de años anteriores. Entre las medidas destacaban la ampliación del acceso a subsidios y el incremento del crédito tradicional de Infonavit.
Crédito y construcción recuperan ritmo
Conavi reportaba crecimiento anual en la edificación residencial, una oferta de 83,300 viviendas en diciembre de 2014 y un aumento de 60% en los inicios de construcción. Infonavit cerró el año con 390 mil créditos hipotecarios y una derrama superior a 130 mil millones de pesos.
La Sociedad Hipotecaria Federal había elevado su crédito directo y destinado una parte relevante a crédito puente. Fovissste, por su parte, aumentó el monto promedio de sus financiamientos y redujo su cartera vencida frente al inicio de la administración.
Un mercado más diverso
Los desarrolladores se adaptaban a un modelo que priorizaba la ubicación, la calidad y la atención de nichos específicos. El sector de vivienda media y residencial ganaba espacio con la banca comercial, mientras la renta comenzaba a verse como un negocio patrimonial de largo plazo.
Vivienda sustentable
La estrategia ambiental se apoyaba en programas como Hipoteca Verde, NAMA y Ecocasa. Las medidas incluían aislamiento térmico, calentadores solares, equipos de bajo consumo y sistemas de monitoreo para reducir el gasto de energía, gas y agua.
El programa Ecocasa contaba con financiamiento internacional para desarrollar 27 mil viviendas. Vinte ya había entregado un primer conjunto en Hidalgo con tecnologías para mejorar el confort y ayudar a las familias a controlar su consumo doméstico.