Los centros de datos para aplicaciones de IA en América Latina podrían alcanzar 5 % del consumo eléctrico regional hacia 2035 (OLADE).
De acuerdo con la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLADE), los centros de datos para aplicaciones de inteligencia artificial (IA) constituyen ya una infraestructura estratégica y un nuevo reto para el consumo energético en la región.
Se estima que, para 2035, el sector representará 5 % del consumo total de electricidad en América Latina y el Caribe (ALC), equivalente a más de 120 teravatios-hora (TWh) anuales.
Actualmente existen 455 centros de datos para aplicaciones de IA en Latam.
Con un consumo promedio estimado de 50 gigavatios-hora (GWh) por centro al año —extrapolado de 7.000 centros a nivel mundial con un consumo total de 350 TWh—, representarán 1,6 % del consumo eléctrico regional.
Brasil, Chile, México, Colombia y Argentina concentran 78 % de los data centers de América Latina, destacó Thiago Ribeiro, Regional Account Manager para LATAM Data Center Solutions en Johnson Controls, en un análisis.
Esta concentración implica que las decisiones tecnológicas y regulatorias tendrán impacto sobre la estabilidad energética regional. Ante ello, Latam enfrentará una expansión sostenida de la demanda eléctrica vinculada al entrenamiento de algoritmos, a la ejecución de consultas y a los sistemas de refrigeración que permitan operar servidores de alta densidad.
Modelo energéticamente positivo
Por otro lado, la red eléctrica enfrenta una presión estructural por la relocalización industrial, la electrificación del transporte y la expansión de bombas de calor. Esta infraestructura, asociada a los data centers, será parte de esta planificación energética.
Por su parte, Katie McGinty, vicepresidenta y directora de Sostenibilidad y Relaciones Externas de Johnson Controls, dijo que los data centers y la IA no deben entenderse como una amenaza para la infraestructura, sino como una oportunidad para modernizarla y revitalizarla, tomando en cuenta la experiencia de los data centers hipereficientes, la eficiencia más allá del perímetro del activo y la ampliación de la capacidad de generación energética.
Primer eje: data centers hipereficientes
La refrigeración representa entre 25 % y 40 % del consumo energético de un data center y podría aumentar conforme crece la densidad de cómputo en los chips y el calor que generan.
Estas aplicaciones críticas requerirán un funcionamiento 24/7 debido a que los data centers están diseñados para operar sin fallas, incluso bajo condiciones de calor extremo.
En este escenario, también se requerirá la cooperación entre fabricantes de chips, propietarios de data centers y expertos en sistemas HVAC.
Estos avances permitirán que los chips operen incluso cuando se enfrían con agua 42 % más caliente, lo que reduce significativamente la energía requerida.
Para ello, se incorporarán compresores con rodamientos magnéticos, que eliminan la fricción de los sistemas lubricados con aceite. Esto permitirá el uso de refrigerantes con 90 % menos impacto climático, una huella física más compacta en más de 40 % y operaciones más silenciosas.
Segundo eje: eficiencia del perímetro del activo
Con data centers hipereficientes, el riesgo de saturación se reduce. El siguiente paso será crear espacios en la red para necesidades adicionales de electricidad mediante inversiones que reduzcan la demanda energética en la comunidad circundante.
Los edificios representan 40 % de las emisiones de gases. Modernizar una escuela con equipos más eficientes puede reducir su consumo energético en 50 % o más y generar ahorros millonarios en costos operativos para los contribuyentes.
Durante la instalación de nuevos sistemas HVAC, también pueden eliminarse residuos de pintura con plomo y asbesto.
En hospitales, la incorporación de sensores puede reducir el consumo eléctrico y detectar y destruir virus y bacterias responsables de infecciones intrahospitalarias.
Oficinas gubernamentales, plantas de tratamiento de aguas residuales y universidades pueden modernizarse bajo el mismo enfoque, creando espacio para nuevos data centers y posicionando a la comunidad dentro de la economía digital con infraestructura actualizada.
Tercer eje: ampliación de capacidad de generación energética
Un modelo energéticamente positivo contempla la incorporación de recursos de generación capaces de cubrir o igualar la demanda eléctrica restante del centro de datos: energía solar, eólica, geotérmica, almacenamiento en baterías, celdas de combustible y reactores nucleares modulares pequeños.

Mario Vázquez
Periodista especializado en bienes raíces con 10 años de experiencia en el segmento inmobiliario. Ha sido tres veces nominado como mejor reportero inmobiliario en la Ciudad de México.
Colabora en Excélsior TV junto a Karim Goudiaby en el programa Inversiones Inmobiliarias, y es host de Inmuebles24 TV. Ha participado como panelista en diversos canales de televisión especializados en el sector inmobiliario.
Cuenta con trayectoria como periodista en El Financiero y como reportero de televisión en Meganoticias. Actualmente forma parte del equipo editorial de Inmobiliare como analista senior en Real Estate Capital & Innovation.


