Existen diferentes definiciones de administración y de inteligencia, asimismo para estar en la misma frecuencia, consideraremos que los aspectos más importantes de la administración son la planeación, organización, dirección y control de recursos para obtener el máximo beneficio y los aspectos más importantes de ser inteligente son comprender las ideas y adaptarnos al entorno.

Hablando del mercado inmobiliario, encontramos que para el año 2020 se espera que continúe el crecimiento comercial e industrial en las principales zonas metropolitanas del país (CDMX, Monterrey, Querétaro, Guadalajara, Bajío, Tijuana) así como en algunas zonas de playa como Cancún y Playa del Carmen. Nos encontramos con más frecuencia empresas y organizaciones en las que su giro inmobiliario inició como patrimonial, y con el tiempo se vuelve más importante que su aspecto empresarial original, tal vez porque actualmente existe mayor facilidad de acceder a capital a través de Fondos de Inversión, Family Offices, Crowdfunding, Fintech y otros mecanismos financieros que son paralelos a la banca tradicional.

En cuanto al tema de las obligaciones fiscales en México, encontramos que es un mal necesario con el que hay que cumplir en tiempo y forma, su complejidad va en aumento cada año. Estamos inmersos en un cambio generacional donde los Baby Boomers están involucrando en la dirección y administración de los negocios a la generación X, o incluso a los Millenial, que son nativos digitales orientados a lograr más con menos y a obtener resultados inmediatos. Además de que estamos experimentando una evolución constante en la oferta tecnológica, la capacidad de los dispositivos electrónicos se duplica cada 18 meses, cada vez son más populares conceptos como machine learning y Singularidad Tecnológica, en donde se prevé un desarrollo exponencial de la tecnología, al mejorarse a sí misma de forma recurrente.

Estas y otras tendencias nos conducen a un crecimiento, que frecuentemente no es fácil, y que nos obliga a salir de la zona de confort, donde para lograr resultados satisfactorios hay que llevar a cabo acciones diferentes a las que se venían realizando, como lo es implementar tecnología o mejorar la tecnología ya implementada. La realidad es que necesitamos recursos y habilidades diferentes que nos ayuden a estar preparados constantemente para cambios rápidos y con efectos impredecibles.

La pregunta obligada es, ¿por dónde empezamos cuando tenemos la sospecha de que la tecnología nos puede ayudar en la administración de los inmuebles? Es muy importante recordar dos conceptos. El principio de Pareto que nos dice que el 20% de los esfuerzos nos producen el 80% de los resultados y el 80% de los esfuerzos nos producen el 20% de los resultados, entonces es necesario identificar cuáles son las actividades o procesos más críticos que al automatizarlos o mejorarlos nos van a producir la mayor cantidad de beneficios. Y el concepto de GIGO que significa Garbage In–Garbage Out (Basura Entra–Basura Sale), es decir, aunque tengamos las mejores herramientas y la mejor tecnología, si los alimentamos con información incorrecta o deficiente, el resultado producido será acorde a lo recibido, sin embargo, el mejor de los casos será que se convierta en Good In–Great Out.

El primer paso, antes de implementar cualquier cambio o mejora, sea tecnológica, de proceso o procedimiento, será identificar actividades que no aportan valor, que se duplican o que parecen no tener algún propósito concreto, esto permite mejorarlas o eliminarlas. Si ya se tomó la decisión de implementar tecnología, lo más recomendable es buscar soluciones ya desarrolladas en el mercado y elegir la que mejor resuelva los requerimientos.

SAARI es una solución completa y probada con más de 10 años en el mercado, que resuelve todo el ciclo de Administración Inmobiliaria, desde la prospección hasta los indicadores de eficiencia KPI. SAARI Facilita el Cuidado Inteligente del Patrimonio Inmobiliario.

  • Evaluar el proyecto objetivamente con la fórmula del ROI (Return On Investment) que es (BENEFICIO menos INVERSIÓN) dividido entre INVERSIÓN.
  • Liberar el proyecto en partes, definiendo iteraciones completas con entregables, para que se genere la sensación de avance y una espiral positiva.
  • Dirección y Gerencia deben involucrarse y otorguen el total apoyo al proyecto.
  • La implementación del proyecto debe considerarse un esfuerzo adicional y temporal.
  • Que exista Accountability, es decir, cada uno de los involucrados en la implementación deberá tener claro su compromiso y por lo que va a responder, su desempeño debe ser medido periódicamente.
  • Administrar el cambio considerando que su efecto puede ser desconocido y que el miedo a lo desconocido es inherente al ser humano, por lo que se pudiese presentar resistencia ya bien por temas de cultura, intereses propios o percepción incorrecta de metas y estrategias, dado lo anterior, es muy importante atender el lado humano manteniendo la comunicación clara en todas direcciones y creando un sentido de propiedad y de mejora.
  • Y finalmente para que exista una continuidad en la mejora considerar la importancia del ciclo PEVA (Planear–Ejecutar –Verificar–Acciones correctivas).

Por Agustín Gómez, Director de SAARI

Este es un artículo de la edición 117 http://inmobiliare.com/inmobiliare-117/

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