El co-working u oficinas flexibles, como también se conoce, es la nueva manera en la que los freelance y las empresas, sin importar el tamaño y el rubro, consumen espacios de trabajo compartido con otras personas. “Está siendo un gran disruptor en la industria tradicional del real estate en todo el mundo, con una mayor fuerza en Estados Unidos y Europa; igualmente, esta tendencia ha tomado importancia en Latinoamérica”, expresa en entrevista para Inmobiliare, Ernesto De Olázaval, CEO de Comunal Coworking.

Ernesto De Olazával, CEO de Comunal Coworking.

Esta nueva manera de compartir espacios de oficina nace por la situación de cómo se encontraban las principales ciudades del mundo, “entre el 85 y 90% de las personas comenzaron a concentrarse en las zonas urbanas; por otro lado, gracias a la concentración de talento y poder económico que se daban en las metrópolis y paralelamente el desarrollo de la tecnología, llámese device que te permite trabajar remotamente y no anclado a un sólo lugar, inició una nueva forma de trabajo que es el freelance o pequeñas empresas que prestan su servicio a firmas grandes”, menciona para Inmobiliare, Andrés Martínez, Director de Público, empresa de co-working.

Esta forma de trabajar se ha ido incrementando, así como el co-working por lo que en 2030 en Estados Unidos más del 50% de la contribución laboral de la fuerza de trabajo será mediante freelance o pequeñas empresas; esto ha llevado a revolucionar el real estate y compañías que prestan servicios de instalaciones, informa Andrés Martínez.

Oficina de Comunal

Uno de los beneficios que tiene el co-working es que las instalaciones están equipadas, en el formato de oficinas tradicionales de renta, el inquilino tiene que equiparla con muebles, internet, seguridad, acabados, etc. Asimismo, debe de cubrir con el mantenimiento de servicios de luz, aire acondicionado, agua o teléfono, sólo por mencionar algunos.

“Entonces, a través del formato de co-working uno no hace la inversión grande de capital, no tiene que administrarlo y es flexible porque se adapta a las necesidades del usuario. El co-working es una respuesta a una industria o a un formato de trabajo, no es que esta tendencia haya creado este formato de trabajo, sino que la ciudad y la sociedad se lo ha solicitado al mercado de bienes raíces”.

Andrés Martínez, Director de Público.

De acuerdo con el informe ‘Espacio de trabajo flexible en EE.UU.’ de 2019, realizado por la empresa de servicios inmobiliarios comerciales Colliers International, el co-working ha tenido un crecimiento muy rápido desde su nacimiento en Estados Unidos, pues en 2010 sólo se contaban con aproximadamente 300 espacios y al finalizar 2017 eran más de cuatro mil.

El crecimiento que ha tenido esta tendencia, fuera de su país de origen, también ha sido rápido, de contar con 200 oficinas flexibles incrementó a diez mil, resultando con una tasa de crecimiento anual superior al 80 por ciento.

De igual forma, el reporte indica que en los submercados centrales de los nueve principales mercados latinoamericanos (México, Costa Rica, Bogotá, Panamá, Lima, Río de Janeiro, Sao Paulo, Buenos Aires, y Santiago de Chile), el co-working en 2018 sólo ocupó 670 mil metros cuadrados, lo que equivale a 2.8% del inventario total.

Oficina de Comunal

Debido a sus 87 mil metros cuadrados de co-working, Buenos Aires es la ciudad con más participación de oficinas flexibles en Latinoamérica con 4.3%. Por su parte, Costa Rica tiene un inventario muy bajo con sólo 0.5 por ciento.

Con relación a las empresas que proporcionan espacios de usos flexible, WeWork e IWG (Regus) son los actores dominantes en este sector, representando el 54% y 17%, respectivamente en los nueve mercados. No obstante, existen otras compañías locales que ofrecen estos servicios como Host Cowork, IOS e IZA, que también están en tendencia.

Por Rubi Tapia

Este es un fragmento del artículo Co-working y sus tendencias de la edición 118 http://inmobiliare.com/inmobiliare-118/