El Salto y Zapopan Norte concentran la nueva expansión industrial de Guadalajara, pero los últimos reportes muestran tasas y universos distintos. El dato más útil ya no es elegir una cifra: es entender qué mercado está midiendo cada firma.
El corredor industrial de Guadalajara conserva demanda, construcción y usuarios de sectores distintos. También tiene un problema de lectura. La misma región aparece con un inventario de 17.1 millones de metros cuadrados en un reporte y de 5.17 millones en otro. El Salto puede aparecer como el submercado con mayor disponibilidad o como un mercado con más de una quinta parte de su inventario vacante, según la fuente y el universo que se utilice.
No es una contradicción que pueda resolverse escogiendo el número más bajo. Son mediciones distintas. Para quien compra, desarrolla o renta una nave, la diferencia importa.
El Salto sigue siendo el centro de gravedad
El reporte de Colliers correspondiente al 2T 2026 coloca el inventario industrial de Guadalajara en 17.1 millones de metros cuadrados. La tasa de disponibilidad fue de 1.7%, después de la incorporación de nuevos espacios, principalmente en El Salto. La absorción neta acumulada, sin embargo, se ubicó en -143 mil metros cuadrados.
Colliers interpreta el ajuste como una desocupación temporal después de un periodo de fuerte demanda. El desarrollo continúa concentrándose en El Salto y Zapopan Norte, donde los usuarios buscan naves modernas, ubicaciones conectadas y eficiencia operativa.
La serie de CBRE para el 2T 2025 ofrece otro corte. Su inventario de Guadalajara era de 5.17 millones de metros cuadrados y la vacancia, de 2.8%. La absorción neta del semestre sumó 89,300 metros cuadrados; la absorción bruta alcanzó 293,400 metros cuadrados.
En esa medición, la construcción también se concentraba en los dos corredores principales. De los 179 mil metros cuadrados que iniciaron obra durante el trimestre, 139,400 estaban en El Salto y 39,600 en Zapopan Norte. CBRE señaló además que se esperaba el ingreso de más de 200 mil metros cuadrados al inventario hacia el cierre de 2025.
La concentración geográfica sí se repite entre las fuentes. La dimensión del mercado, no necesariamente.
Dos números que no deben mezclarse
Solili, actualizado en mayo de 2026, publica para El Salto un inventario de 11,344,319 metros cuadrados, 2,411,837 metros cuadrados vacantes y una vacancia de 21.3%. También reporta 1,069,392 metros cuadrados en construcción y una absorción neta de -170,824 metros cuadrados en el 1T 2026.
Ese 21.3% no puede compararse directamente con el 1.7% de disponibilidad de Colliers ni con el 2.8% de vacancia de CBRE. Hay diferencias de cobertura, clases de edificios, geografía, fecha y definición. Solili mide El Salto como submercado; Colliers habla del mercado industrial de Guadalajara; CBRE utiliza su propio universo de edificios Clase A.
La diferencia es una advertencia útil. En una negociación, el inversionista debe pedir el inventario que sirve de denominador, el tipo de espacio incluido y la diferencia entre espacio vacante y espacio disponible. Sin eso, una tasa aislada puede dar una impresión falsa de escasez o exceso.
El antecedente de CBRE al cierre de 2024 ayuda a seguir la trayectoria dentro de la misma metodología. Guadalajara registró entonces una absorción neta histórica de 461 mil metros cuadrados, un inventario Clase A de 5.02 millones y una vacancia de 1.6%. El Salto concentró 87% del espacio vacante de la zona metropolitana y nueve de las 12 principales transacciones del año.
La infraestructura ya forma parte del cálculo
El corredor no se evalúa solo por la superficie de las naves. En Tlajomulco, la Línea 4 del Tren Ligero inició operaciones el 15 de diciembre de 2025. El Ayuntamiento de Tlajomulco reportó un trazo de 21 kilómetros, ocho estaciones y una proyección inicial de 106 mil usuarios diarios. La obra conecta a Tlajomulco con Tlaquepaque y Guadalajara y, según el municipio, atiende zonas donde se ubican nueve industrias, además de centros educativos, clínicas y servicios.
La conexión mejora la lectura del sur metropolitano, pero no resuelve por sí sola todos los problemas del corredor. El acceso a trabajadores, la capacidad vial, el agua, la energía y los tiempos de traslado siguen dependiendo de cada ubicación. La distancia entre una estación y una nave puede ser más relevante que la distancia entre municipios.
El riesgo de la nueva oferta tampoco es uniforme. Una nave moderna, con patio funcional, energía y acceso laboral, puede competir de otra forma que un edificio de segunda generación. Del mismo modo, un espacio disponible en El Salto no sustituye automáticamente a otro en Zapopan Norte si la operación depende de rutas, personal o clientes distintos.
Qué debe preguntar un inversionista
La primera pregunta es qué universo está utilizando el reporte. La segunda, si la cifra es vacancia, disponibilidad, absorción neta o absorción bruta. La tercera, dónde está el espacio: submercado, clase de edificio, tamaño y fecha de entrega.
Después viene la parte menos vistosa. Revisar la capacidad eléctrica, los permisos, el suministro de agua, el patio, la circulación de camiones y la disponibilidad de trabajadores. El inmueble puede tener una tasa atractiva y seguir siendo difícil de operar.
Guadalajara no perdió su atractivo industrial. Lo que perdió es la comodidad de una sola historia. El Salto continúa concentrando proyectos y actividad, mientras Zapopan Norte gana peso en la nueva oferta. Pero la cifra correcta depende del mapa que se esté mirando.
Lectura útil para inversionistas: antes de comparar precios o proyectar absorción, reconstruya el denominador de cada reporte. La diferencia entre 1.7%, 2.8% y 21.3% puede ser metodológica; también puede señalar que el riesgo está concentrado en una parte específica del corredor.


