Con esta idea en mente, y con motivo del RECON Latinoamérica 2018 celebrado en Cartagena de Indias, Colombia, tuve oportunidad de presentar mi visión sobre el futuro de la sociedad, el retail y los centros comerciales en 2050. Usando nuestro mayor poder, la imaginación, hicimos un breve viaje en el tiempo de sólo 32 años que reproduzco a continuación.

¡Ajústense los cinturones!

1.- Revolución digital. El Internet de las Cosas será una realidad totalizante. Todas las personas, máquinas, productos, objetos, empresas e instituciones estarán conectadas a la red de un modo inteligente, emitiendo y recibiendo información de modo continuado con el fin de optimizar el funcionamiento colectivo de la sociedad global.

2.- Revolución de las energías. La mayor parte de la energía provendrá de fuentes renovables y tendrá un coste mínimo y cada vez menor. Cada edificio actuará como una central de generación autosuficiente conectado en red con el resto de edificios. A través del Internet de las Cosas, cada usuario aportará energía a la red cuando le sobre y recibirá cuando le falte, mediante un sistema de medidores reversibles.

3.- Revolución del transporte y la logística. Todos los medios de transporte serán eléctricos, de fuentes renovables, autónomos, de uso colaborativo y monitorizados a través del Internet de las Cosas. El transporte de mercancías se realizará por medios aéreos, marítimos y terrestres de control centralizado, y habrá centros y estaciones de almacenaje y distribución repartidos por todos los barrios y núcleos urbanos. La generalización de los coches autónomos eléctricos de uso colaborativo transformará las ciudades, permitiendo la reducción de calzadas a menos de la mitad de su superficie actual y su reconversión en zonas verdes y peatonales. Su irrupción supondrá la inutilidad de la mayor parte de los edificios de aparcamiento actualmente existentes. Los mismos podrán reutilizarse para otros usos, como almacenes logísticos o data centers si son subterráneos, o usos habitables si son sobre rasante. De hecho, hoy día los EEUU ya están elaborando un plan para reconvertir los típicos edificios de “park & ride” de bordes urbanos en viviendas sociales.

4.- Revolución urbanística. Toda la población mundial vivirá en ciudades más sostenibles y humanas gracias a la implementación inteligente de la tecnología, las llamadas Smart Cities. Interactuaremos con la ciudad y con nuestros gobernantes de modo cotidiano a través de nuestros dispositivos móviles. Las ciudades serán policéntricas y contarán con redes de transporte público y colaborativo integrales que asegurarán una accesibilidad homogénea de todos los barrios. Cada barrio contará con equipamientos suficientes para permitir una vida integral de las personas basada en la proximidad y los desplazamientos peatonales o en bicicleta. Cada barrio contará con un área central vinculada a las estaciones de transporte que incluirá edificios de usos mixtos para cubrir las necesidades de consumo, trabajo, recreo, cultura, salud y deporte de nuestra vida diaria. Todas las calles serán un parque. Todas las ciudades serán verdes.

5.- Economía colaborativa. El modelo capitalista primitivo basado en acumulación de propiedades y objetos dará lugar a un modelo de nuevo capitalismo basado en el derecho de uso y una economía colaborativa. La cultura del alquiler y el pago por tiempo se impondrá a la cultura de la compra en propiedad. Todas las actividades humanas se realizarán de modo colaborativo mediante la utilización de apps específicas que nos permitirán interactuar y ajustar la oferta a la demanda de un modo personalizado.

6.- Conciencia ecológica / fin del consumismo. Mediante una fiscalidad verde, se premiarán las conductas sostenibles y se castigarán duramente las contaminantes hasta erradicarlas. Cada persona tendrá un carnet por puntos de comportamiento ecológico. Si pierde todos los puntos, tendrá que ir a plantar árboles como trabajo social durante un tiempo. Decaerá el consumismo, el cual se verá como una práctica pre-moderna que impedía el florecimiento humano y nos sometía a una ansiedad enloquecida de acumulación de posesiones y estatus, poniendo en peligro la sostenibilidad del planeta y de nuestra especie. Crearemos un nuevo modelo de consumo inteligente y sostenible, y los retailers que lo asuman y ofrezcan serán los exitosos.

7.- Reducción del trabajo / renta mínima. El auge tecnológico reducirá la necesidad de trabajo humano, aumentándose considerablemente el tiempo libre. Progresivamente la semana laboral se reducirá y el fin de semana se ampliará, priorizándose el teletrabajo desde los centros de coworking de nuestro barrio y minimizando los días de trabajo presencial. Si lo hacemos bien, en 2050 la semana laboral será de dos días y el fin de semana de 5. ¡Vamos a por ello! Todos dispondremos de una renta mínima como complemento de ingreso. Las máquinas realizarán el grueso de los trabajos en todos los sectores. Las actividades para el tiempo libre serán nuestra gran ocupación semanal. La industria del entretenimiento estará entre las principales actividades económicas de la humanidad del futuro.

8.- Revolución del retail. Compraremos todo a través de Internet, tanto productos digitales como físicos. Los productos físicos podrán fabricarse en origen o en destino. Los productos fabricados en origen los recibiremos en nuestra casa o en centros de proximidad en cuestión de horas a través de minitransportes autónomos aéreos y terrestres. Los productos a fabricar en destino nos llegarán como un código fuente con el que los fabricaremos en el centro de impresión 3D de nuestro barrio. Dispondremos de comercio de proximidad en las áreas residenciales, y tiendas experienciales tipo “flagship” en las áreas centrales. Las tiendas experienciales serán un lugar de performances y representaciones, como un gran teatro en el que interactuaremos con nuestros propios dispositivos, al tiempo que nos relacionaremos y de paso podremos hacer compras a través de internet desde la misma tienda con descuentos especiales. La tienda no será estática, ya no será un almacén de objetos, sino una pantalla en la que podremos introducirnos y jugar. Las grandes cadenas de distribución ya no nos venderán objetos, sino que nos darán acceso a ellos mediante alquiler o leasing y pago por tiempo. Desaparecerán los big boxes del extrarradio, fragmentándose en tiendas urbanas en las áreas centrales de cada barrio, también con un enfoque puramente experiencial. Habrá un auge de pop-up stores de fácil montaje y desmontaje en las calles y zonas verdes de la ciudad, configurando centros comerciales y de ocio itinerantes concebidos para eventos ocasionales de acceso peatonal, bicicletas y transporte público.

9.- Centros comerciales del futuro. Los centros comerciales tal como hoy los conocemos desaparecerán del mundo físico, limitándose a Internet. En su lugar, los desarrollos del futuro serán grandes parques de actividades sociales e interacción para el tiempo libre, lugares de encuentro. En esos parques podremos hacer compras por Internet a precios especiales, accediendo a promociones a través de nuestros propios dispositivos. La condición de centro comercial la dará una zona WI- FI y una app común, y no dependerá de un edificio específico. De este modo cualquier parque, zona urbana, barrio o calle, podrá adquirir la condición de centro comercial, contando con una estrategia de marketing y comunicación común y una gerencia centralizada. No usaremos dinero físico, sino solo una tarjeta de crédito individual que será a su vez nuestra identificación fiscal única, y que se nos entregará desde el nacimiento. Existirá la opción de insertarse el chip de la tarjeta en nuestra muñeca. Con ese chip estaremos siempre localizados dentro de un hipermapa de big data global. A través de él interactuaremos con personas, lugares y cosas, firmaremos contratos o compraremos un café acercando nuestra mano a un lector. Desarrollaremos sistemas de inteligencia artificial que promoverán nuestra creatividad en las decisiones de compra, evitando basarse exclusivamente en nuestro historial.

Por Jorge Ponce Dawson Main Board, Director de Broadway Malyan

Este es un fragmento del artículo Shopping Centers 2050 La vuelta del retail a la ciudad de la edición 111 http://inmobiliare.com/inmobiliare-111/