El sureste del país, donde se contempla construir el Tren Maya, es una de las regiones que presenta mayor desigualdad por el abandono histórico sumado a los pocos mecanismo de estructuración y planeación, expresó Eduardo López Moreno, titular de Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat).

Estas declaraciones se dieron a conocer en el marco de la firma de convenio entre la agencia de las Naciones Unidas y el Fondo Nacional del Fomento al Turismo (FONATUR), para la asistencia técnica en materia de ordenamiento territorial, acceso a derechos humanos y preservación de la cultura en los cinco estados por donde pasará el tren.

“La propuesta de ONU-Habitat se estructura con la idea de brindar apoyo sustantivo y  técnico a FONATUR, sus equipos y aliados, para el mandato del desarrollo regional y la planeación de los centros urbanos” comentó el titular.

Con más de 30 indicadores para medir los niveles de organización de los asentamientos humanos, ONU-Habitat ha analizado 5 mil proyectos en Asia, África, Europa y Norteamérica, unos vinculados claramente con el proyecto del Tren Maya. “En el 100% de casos en el mundo que detectamos como proyectos exitoso, 4 de cada 10 tenían un proyecto de infraestructura de conectividad multimodal” en este sentido López Moreno explica que muchas de las regiones rezagadas justo lo que necesitan es una mayor conectividad; además hace hincapié en generar un proyecto articulado, “…hay que evitar que este proyecto conlleve a nuevas generaciones de desigualdades, un corredor bien pensado, bien articulado es lo que hará que mejoremos la calidad de vida y por último, garanticemos que los valores tangibles e intangibles de la región sean protegidos”.

Durante la firma del convenio la subsecretaria de Asuntos Multilaterales y de Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Martha Delgado, afirmó que el convenio es una muestra más del trabajo del gobierno para el desarrollo urbano y ordenamiento territorial con apego a los estándares internacionales.

Por su parte, Rogelio Jiménez Pons, director de FONATUR,  “vamos a hacer las cosas bien, la ONU es garantía, de renombre, nos acercan a romper paradigmas de cómo se venía haciendo obra pública, fomentando el diálogo y la transparencia”.

La contribución de ONU-Habitat al desarrollo del Tren Maya contempla, concretamente, 6 líneas de acción:

  • Generar evidencias para informar, desde el punto de vista urbano y regional, de cómo funciona el proyecto.
  • Coordinación e instrumentos para la gestión del territorio
  • Proyecciones del posible impacto (negativo y positivo)
  • Ordenamiento territorial, para que cada espacio del sureste mexicano sea parte integral y vibrante de este proyecto.
  • Polos de desarrollo, alrededor de nuevos asentamiento humanos
  • Observatorio regional y de evaluación