La Inteligencia Artificial -IA- se consolida como una herramienta útil para la optimización de inventarios, mejorar la toma de decisiones y anticiparse a la demanda, sin embargo, aún existe una brecha entre lo que desearían ejecutar las empresas con la ayuda de la tecnología y la realidad, donde gran parte de las organizaciones sigue administrando sus operaciones con hojas de cálculo.
El estudio State of Inventory Management 2026, elaborado por inFlow Inventory revela que aunque el 92% de los operadores asegura estar satisfecho con su sistema actual de gestión de inventarios, el 85% sigue utilizando hojas de cálculo como principal herramienta, mientras que 81% manifiesta interés por implementar inteligencia artificial y apenas 11% la utiliza actualmente.
La paradoja de una operación que funciona… pero aún puede mejorar
Aunque nueve de cada diez operadores consideran adecuado su sistema de inventarios, casi la mitad reconoce que la precisión de los datos continúa siendo uno de los principales aspectos por mejorar.
Adicionalmente, se reconoce que 44% tiene desabasto al menos una vez al mes y la confiabilidad de los proveedores es el principal desafió operativo para 52% de los participantes en el estudio.
Si bien, las empresas han desarrollado procesos internos que son capaces de compensar las limitaciones de sus herramientas, a medida de que aumenta la complejidad de las operaciones y la incertidumbre en las cadenas de suministro, los límites comienzan a aparecer.
Excel sigue siendo el protagonista de la gestión de inventarios
A pesar del crecimiento de soluciones especializadas, los sistemas ERP y las plataformas de gestión de almacenes (WMS), las hojas de cálculo continúan siendo el estándar operativo.
El reporte indica que 84.8% de las empresas utiliza Excel o herramientas similares para controlar inventarios, mientras que el 74.2% depende prácticamente de ellas como su único sistema de administración. Incluso entre organizaciones con más de 500 empleados, más de la mitad continúa utilizándolas como herramienta principal.
Las hojas de cálculo son una solución conocida, económica y flexible para las operaciones, no necesariamente significa que haya una resisitencia al uso de la tecnología.
Una vez que aumentan los volúmenes de inventario, variedad de productos y una mayor velocidad requerida por los mercados, también hay un incremento en los riesgos como son errores manuales, falta de visibilidad en tiempo real o duplicidad de información.
La inteligencia artificial en el futuro de la gestión de inventarios
Si las hojas de cálculo representan el presente, la inteligencia artificial aparece como la principal apuesta para el futuro.
El estudio muestra que 81.2% de los operadores desea incorporar soluciones de IA, muy por encima del interés por tecnologías como aprendizaje automático, Internet de las Cosas (IoT) o realidad aumentada.
Al mismo tiempo, las empresas reconocen que la incorporación de nuevas tecnologías enfrenta obstáculos importantes. El costo de implementación, la integración con sistemas existentes, la capacitación del personal y la seguridad de los datos son las principales barreras para acelerar la transformación digital.
La presión sobre los costos obliga a replantear las operaciones
La transformación tecnológica también responde a un entorno operativo cada vez más complejo. El estudio muestra que las empresas enfrentan presiones prácticamente equilibradas en tres frentes: el incremento en los costos de materiales, el transporte y la mano de obra, factores que reducen el margen para competir únicamente mediante eficiencia operativa.
Durante los últimos doce meses, cerca de dos terceras partes de las organizaciones reportaron incrementos tanto en los costos de transporte como en los de materiales, una situación que ha llevado a muchas empresas a modificar sus estrategias de abastecimiento.
Como respuesta, el 83.8% compra inventario por adelantado al menos de forma ocasional, buscando reducir el impacto de futuras alzas de precios o posibles interrupciones en la cadena de suministro.
Sin embargo, esta estrategia también incrementa los costos de almacenamiento. Más de la mitad de las empresas reconoce que mantener inventario representa más del 10% de su valor total, lo que convierte a la planeación de la demanda en un elemento cada vez más importante para preservar la rentabilidad.
La infraestructura logística también entra en una nueva etapa en la gestión de inventarios
La gestión de los inventarios no depende únicamente del software, sino que modifica la forma en que las empresas realizan sus operaciones logísticas y en consecuencia, es prioritario revisar el tipo de infraestructura que necesitan en los almacenes o inmuebles industriales.
El cambio implica que los centros de distribución evolucionen más allá de su función tradicional de almacenamiento. La incorporación de sistemas de gestión de almacenes (WMS), identificación por radiofrecuencia (RFID), dispositivos IoT y herramientas de análisis de datos en tiempo real requiere inmuebles capaces de integrar infraestructura tecnológica, conectividad, automatización y procesos más sofisticados de operación.
Ahora, la competitividad de un parque industrial ya no dependerá únicamente de su ubicación o disponibilidad de superficie rentable. Ofrecer una infraetructura preparada para los nuevos procesos logísticos con capacidad para facilitar operaciones automatizadas e integrar soluciones digitales, se convierte en el factor de diferenciación para atraer nuevas inversiones.
México tiene una oportunidad para fortalecer su plataforma logística
El nearshoring, la diversificación de proveedores y la necesidad de construir cadenas de suministro más resilientes están incrementando la demanda de centros de distribución modernos y parques industriales con mayor capacidad tecnológica.
A medida que las empresas buscan reducir tiempos de respuesta y mejorar la visibilidad de sus operaciones, la infraestructura logística deja de ser un elemento de soporte para convertirse en una ventaja competitiva.
La siguiente etapa de la logística estará definida menos por el tamaño de los inventarios y más por la calidad de la información con la que las empresas toman decisiones.
Los parques industriales y centros de distribución del futuro no competirán únicamente por ubicación o metros cuadrados, sino por su capacidad para integrar tecnología, eficiencia operativa y resiliencia en las cadenas de suministro.