De acuerdo con la experta en Desarrollo Urbano, Rosalba González Loyde, además del incremento al Impuesto de Hospedaje en el servicio de Airbnb,  es necesario regular otros aspectos como el uso de suelo y vivienda asequible.

Durante 2019, la conocida plataforma de software para alojamiento en inmuebles particulares registró una derrama económica de 680 millones de pesos en el país, lo que representó 2% de la actividad hotelera y de servicios, hecho que en algunos casos puede considerarse como competencia desleal dentro del sector.  

A partir de 2020 se realizó un incremento del 3 al 5% en el Impuesto sobre el Hospedaje para las personas que prestan servicios de estancias cortas a través de dicha plataforma en la Ciudad de México. Sin embargo, la especialista en desarrollo urbano Rosalba González expuso que existen otros temas que deben tomarse en cuenta como el de vivienda asequible,  desalojo y gentrificación que corresponden a otros campos importantes además del turístico. Por esta razón, es sustancial que a dichos espacios se les otorgue una figura jurídica que permita su adecuada regulación.

Ante esto, la Comisión de Turismo del Congreso de la Ciudad de México informó que busca incorporar a la Ley de Establecimientos Mercantiles dentro de la categoría de Alto Impacto, a los inmuebles  que operen dicho servicio a una escala mayor que sólo la renta de habitaciones particulares, lo que obligaría a los propietarios a cumplir con las regulaciones que cumplen otros inmuebles de hospedaje turístico. 

De acuerdo con Inside Airbnb Data, tan sólo en la Ciudad de México existe un aproximado de 17, 229 anuncios de alojamiento, 48.2% de ellos corresponde a casas o departamentos completos. El precio aproximado por noche es de mil 156 pesos. Según la firma Americas Market Intelligence, el 56% de los millennials prefieren hospedarse a través de dicha plataforma.