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Sustentabilidad

Industria de la construcción cuenta con mayor potencial para mitigar cambio climático

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La huella de carbono que producen los entornos edificados, así como el bienestar que provocan en las personas, quienes los habitan más del 90% de su tiempo, es un tema importante para el sector de la construcción debido a la problemática ambiental a la que se enfrenta el planeta. 

En este sentido, Ulises Treviño, Director General de la firma de consultoría Bioconstrucción y Energía Alternativa, durante su participación en los webinars “Hablemos en Concreto” de Cemex, habló sobre qué es la bioconstrucción 2.0 y cuáles son sus principales ventajas y oportunidades. 

A grandes rasgos, la bioconstrucción 2.0 hace referencia a la edificación que reduce su impacto ambiental y crea un equilibrio para generar bienestar en el entorno, a la vez que propicia la salud de las personas.

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Ulises Treviño, Director de Bioconstrucción y Energía Alternativa.

Treviño destacó que de todos los gases de efecto invernadero y CO2 que producen el cambio climático, la mayor parte es originada por los edificios si se considera todo su ciclo de vida, es decir, desde la extracción de materiales y la fabricación de productos que requiere la construcción, hasta la disposición y operación final de los inmuebles

Por otro lado, aunque la industria de la construcción es responsable de emitir más gases contaminantes, incluso por encima de otras como la de transformación o el transporte; la edificación es al mismo tiempo el sector con mayor potencial para reducir los efectos negativos que provocan el cambio climático, en el menor tiempo y al menor costo, tanto en economías desarrolladas como en vías de desarrollo, señaló el especialista. 

Para lograrlo, una de las acciones fundamentales es hacer un análisis del ciclo de vida y elegir materiales basándose no solo en su rendimiento, utilidad o características inmediatas, sino en su impacto y en su capacidad de aportar al bienestar

“Del total de las emisiones de un edificio, el 20% provienen de lo que llamamos energía o carbón incorporado, mientras que el 80% sucede en la etapa operativa”, explicó Treviño. Por esta razón, las dos formas de atacar la reducción de carbono se ubican en la etapa inicial del desarrollo que corresponde al diseño y la planeación, y en segundo lugar, en el equipamiento que se integre al inmueble.

Algo adicional que genera trascendencia en el mercado es la transparencia de materiales y productos. Estas evaluaciones se pueden convertir en acreditaciones relevantes, que hoy conocemos como las declaraciones ambientales de salud y declaraciones ambientales de productos, añadió. 

Bioconstrucción 2.0

El concepto de bioconstrucción 2.0 se refiere entonces a una industria de la construcción sostenible que se caracterice por “el cero neto”, en otras palabras, que sea capaz de crear edificios que puedan aprovechar de mejor manera las condiciones del sitio en que se ubican, y favorecerse de producir energía renovable y auto-abastecerse de agua a través de la captación pluvial, u otros métodos, así como de reutilizar sus propios desperdicios y hacerlos útiles en el entorno.

Desde el lado económico, tener claro el aspecto ambiental se puede traducir en reducción de costos, ya que las decisiones tomadas en las etapas tempranas de planeación pueden estar directamente relacionadas con la eficiencia final de una edificación, apuntó Treviño. 

Además, destacó que a nivel mundial, el negocio de la construcción sostenible tiene ya un valor de más de 25 trillones de dólares, mientras que América Latina es la segunda región, después de Asia, con más oportunidad en dicho sector

“Esta es una tendencia que viene muy fuerte. Ya se está convirtiendo en la meta de muchos desarrollos inmobiliarios en México, y el mundo, pero requiere un cambio de paradigma y soluciones que sean restaurativas y regenerativas”, expresó.

El proceso para involucrarse en la bioconstrucción 2.0 inicia con un diseño óptimo, con apostar por la arquitectura bioclimática, y tener una selección más consciente de materiales. Posteriormente se puede ir más allá,  y equipar con sistemas de alta eficiencia y de generación de energía renovable, concluyó Treviño.

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Sustentabilidad

MexDer y Asigna contribuirán en el desarrollo de proyectos ambientales y sociales

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A partir de enero de 2021, la Bolsa de Derivados (MexDer) y la Cámara de Compensación (Asigna) de Grupo BMV, destinarán el 4% de sus ingresos operativos al desarrollo de proyectos que generen impactos positivos para el medio ambiente y la sociedad. Con ello, los clientes que operen y liquiden derivados en MexDer y Asigna estarán contribuyendo al fomento de inversiones responsables y la generación de un mercado resiliente.

“En la Bolsa de Derivados y Asigna estamos muy contentos de sumarnos a este tipo de iniciativas con las aportaciones que comenzamos a realizar desde el primer día de 2021. Tenemos el firme compromiso de contribuir en la educación financiera, las mejores prácticas de gobernanza y el combate al cambio climático, con la finalidad de que nuestros clientes e inversionistas puedan acceder a un mercado cada vez más sostenible”, dijo José Miguel de Dios, Director General de MexDer.

Las aportaciones contribuirán en el desarrollo de temas ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) y serán hechas al Consejo Consultivo de Finanzas Verdes, organismo representativo del sector financiero, cuyo objetivo es brindar capacitación e incidir en las mejores prácticas de mercado, regulaciones y mandatos de inversión, a fin de impulsar la movilización de capitales hacia activos verdes y sostenibles.

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Desde 2011, Grupo BMV trabaja en estrategias de sostenibilidad con el objetivo de contribuir al desarrollo de mercados verdes y a fomentar la educación financiera a todos los niveles; en ese año creó el primer índice sustentable del mercado, y posteriormente en 2016 lanzó por primera vez bonos verdes, sustentables y sociales.

Asimismo en 2020, Grupo BMV refrendó su compromiso sostenible con una estrategia integral de sostenibilidad basada en ocho dimensiones, como son: Gobernanza, Productos y Servicios, Factor humano, Tecnología, Medio Ambiente, Social/Relacional, Intelectual y Económico. A través de este modelo se busca crear valor sostenible para clientes, inversionistas y público en general.

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