El reporte ‘Real Estate: Construyendo el Futuro’, elaborado por PwC, prevé que en 2020, las economías emergentes verán una detonación en la industria de la construcción ante la llegada de olas de migración provenientes de varias naciones

El mercado de Latinoamérica, se convierte en un foco de atención de frente a los movimientos diaspóricos dentro de la región resultado del complejo contexto que se vive en América Central y Venezuela. De acuerdo con datos publicados por America’s Quarterly, Colombia y Perú han recibido cerca de 1.8 millones de venezolanos de forma documentada, mientras que México registró la llegada de 40,000 ciudadanos de la nación bolivariana, quienes obtuvieron asilo político o visas de trabajo. 

Foto: Gobierno de México

“Las lecciones que pueden aprender Estados Unidos y Europa de la política migratoria de América Latina radica en la facilidad que se le ha dado a migrantes para radicar legalmente en su territorio. Mientras que varios países desarrollados se están focalizando en restringir los visados de residencia permanente o asilo, Latinoamérica se muestra comprensiva y relaja los requisitos ante la “crisis”, asegura el reporte ‘Creatividad en medio de la crisis: Vías Legales para Inmigrantes Venezolanos en América Latina’, emprendido por el Instituto para la Política Migratoria. 

De cara a un mayor flujo de migrantes, la industria inmobiliaria se prepara para albergar a los nuevos residentes, aunque la tarea no se avizora sencilla, pues cuantificar el efecto de la migración en el mercado es una tarea que requiere agudeza metodológica

La investigación ‘Migración y Retornos para la Industria de Bienes Raíces, de Andrey Pavlov y Tsur Somerville, indica que medir el efecto cuantitativo de llegadas de olas de inmigrantes es complejo porque, en muchas ocasiones, se desconoce el perfil de los recién arribados y si cuentan con la capacidad económica para comprar propiedades.

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“En Vancouver, Canadá, donde se pudo recabar información más segmentada del mercado inmobiliario, encontramos que la suspensión sorpresiva del programa de migración impactó de forma negativa el crecimiento del mercado de vivienda. El efecto se dio de forma inmediata, a tres meses de los cambios en política migratoria”, indica el estudio. 

Por otra parte, la investigación arrojó que, dependiendo del perfil económico de la ola migratoria, era el efecto en el mercado inmobiliario. “En algunos vecindarios el precio de vivienda decreció porque los perfiles de los suburbios cambiaron al relacionar compradores a ciertas nacionalidades con un perfil socioeconómico bajo. En otros casos sucedió lo contrario”, concluyó la investigación.