Conecta con nosotros
blank blank

Sustentabilidad

La sustentabilidad como modelo de desarrollo

Publicado

el

“Cualquier esfuerzo por la sustentabilidad tiene su origen en el deseo de garantizar la vida en el futuro y el anhelo de que ese futuro sea mejor para todos. Algo posible, si estamos dispuestos a cambiar nuestra actual forma de vivir y hacer. Para ello debemos elegir entre simplemente seguir el impulso de quienes se han comprometido con este reto o sumarnos y convertirnos en sus protagonistas. En SUMe estamos decididos a ser actores del cambio” Mtro. José Luis Gutiérrez Brezmes. Presidente de SUMe

De acuerdo a su definición, sustentabilidad significa mantener las posibilidades de satisfacer las necesidades indefinidamente en el tiempo; no agotar, a través de la explotación, los recursos sobre los que basamos la satisfacción de nuestras necesidades. Esta definición ha sido mejorada y ampliada en el tiempo, para no solamente incluir a las necesidades humanas, sino a todas aquéllas del sistema biótico mayor en el que habitamos en el planeta. Sustentabilidad es en sí misma, tanto una meta como un camino. Es decir, que las medidas que se toman para llegar a la meta son parte de lo que llamamos sustentabilidad, tanto en la industria como en las diferentes certificaciones que la promueven y la evalúan.
Para lograr esta sustentabilidad, se requiere el trabajo de asociaciones como Sustentabilidad para México (SUMe), que ha buscado ser el punto de encuentro de profesionales, empresas y organizaciones en la búsqueda de hacer realidad la visión de un México sustentable. Asociaciones como ésta tendrán a su cargo, como lo han hecho hasta ahora, la tarea de proveer el soporte técnico y organizacional para que el mercado mexicano evolucione hacia el cumplimiento de las metas, promoviendo lograr la sustentabilidad en México. Por esta razón, es que Inmobiliare entrevista en esta edición a sus representantes, quienes nos comparten las siguientes ideas tras sus primeros cinco años promoviendo las mejores prácticas sustentables en el mercado inmobiliario:jose-luis-guitierrez-brezmes
¿Qué significa la meta de ser sustentable en México?
La respuesta a esta pregunta genera mucha discusión técnica, académica y conceptual; sin embargo, existen algunos elementos comunes, como el lograr que la energía para operar un edificio sea cien por ciento renovable; que el agua consumida sea reintegrada al acuífero, para no crear una huella negativa en la cuenca a la que pertenece; que sean espacios cien por ciento accesibles; con medidas de responsabilidad social; adecuada calidad ambiental interior; que operen con estrategias de movilidad sustentable (basada en energías renovables, sin emisiones); que mantengan y promuevan la biodiversidad, entre otros conceptos.
¿Cómo se puede llegar ahí y qué participación puede tener el desarrollo inmobiliario para lograrlo?
Para lograr ser sustentable, el desarrollador inmobiliario tiene una gran responsabilidad, ya que las decisiones que se toman en el diseño y construcción de un edificio -sean buenas o malas- se utilizarán durante décadas. De manera que el desarrollo inmobiliario tiene el potencial de impulsar mejores decisiones. Siempre hay que hacer un balance entre los costos de inversión inicial y los costos operativos, pero lograr unos costos operativos óptimos es lo que hace que los edificios tengan una sustentabilidad financiera. El potencial de influencia que tienen una construcción y un diseño óptimos es muy importante, y por eso los han potencializado las distintas certificaciones en edificación sustentable.
Entre estas certificaciones están: LEED, EDGE, el Programa de Certificación de Edificaciones Sustentables del DF (PCES), la Norma Mexicana de Edificación Sustentable (NMX-164-SCFI-2013) y Living Building Challenge, entre otras. Un elemento común en ellas es que buscan medir las variables que definen el desempeño de un edificio, para luego definir los parámetros de desempeño que puedan considerarse sustentables. Como regla general, buscan promover que los edificios estén dentro del 20% más eficiente del mercado, para otorgarles el reconocimiento.
En estas etapas de desarrollo, las certificaciones se han ido haciendo cada vez más estrictas, ya que se debe pasar de construir “menos mal” (reducir el impacto negativo) a buscar tener un “bien”, que es tener un impacto neutro o positivo sobre el entorno (Energía Net-Zero, Agua Net-Zero o Net-Possitive, restauraciones ecológicas, etc.). Las certificaciones buscan crear el camino técnico que logre en un principio, un reducido impacto negativo, hasta lograr un impacto neutro o positivo, a través del tiempo. Utilizan su potencial, para difundir en un primer momento: los conceptos generales y técnicos de la eficiencia y la sustentabilidad, asegurando la medición y verificación de ellos; y en un segundo momento, hacerse más estrictos conforme el mercado va evolucionando.sustentabilidad-como-modelo-2
¿Cuál es la situación actual en México?
En México, la sustentabilidad inmobiliaria es un tema que se ha venido desarrollando en los últimos años, pero nos queda mucho por hacer. Hay un importante avance, ya que, por ejemplo, siendo la economía mundial número 15 según el Fondo Monetario Internacional, México tiene el lugar número 8 del mundo en Certificaciones LEED (Hasta 2015). En México se han construido los primeros proyectos que en Latinoamérica han logrado los certificados LEEDv4 Nivel Platino y LEED Volume para operaciones. Durante los últimos 5 años, el número de proyectos certificados en México creció en promedio más del 200% anual. Adicionalmente, el número de registros de proyectos LEED ha crecido entre 2010 y 2015 más de 80% promedio anual, hasta llegar a los 16 millones de metros cuadrados registrados o certificados LEED.
Adicionalmente a los temas de certificación, se puede mencionar que México es uno de los países mega-diversos del planeta; está en el quinto lugar mundial en biodiversidad. Esta riqueza es también para nuestro país una gran responsabilidad: ¿Cómo conciliar nuestro desarrollo con la preservación del legado natural, que vale decir, es la fuente de nuestro futuro? Si bien las certificaciones ofrecen algunas variables que apoyan a la biodiversidad, es necesario ir más allá a través de la educación, la conciencia y la creación de una cultura de apreciación y valoración de los demás seres vivos y de los ecosistemas.
¿Cómo es la participación por sectores del desarrollo inmobiliario en el mercado sustentable?
Mercados como el de oficinas en México ha logrado tener mejores perspectivas financieras, igual que el sector de construcción industrial, que ha tenido grandes plantas certificadas. Nos queda pendiente por desarrollar una mayor participación del sector habitacional dentro de los temas sustentables, y que el mercado final, los usuarios de la vivienda entiendan los beneficios beneficios de los edificios sustentables, en su calidad de vida y sus costos operativos, y así puedan preferirlos, abriendo más posibilidades a los desarrolladores.inmo98_sustantxt1
Otro mercado que está en etapas iniciales de su desarrollo, pero que tiene un gran potencial, son las reconversiones sustentables (Retrofit). Modificar un edificio para mejorar su calidad de vida y reducir sus costos operacionales. En este sentido, las certificaciones permiten guiar la inversión del proyecto a los puntos que más impacto tendrán, reduciendo el uso de recursos energéticos o hídricos, generando ahorros operacionales que les den el retorno a la inversión. Mecanismos como LEED-EBOM (Operaciones) permiten verificar estas mejoras y certificaciones locales, tales como el Programa de Auditoría Ambiental de la Ciudad de México, que permite acceder a incentivos fiscales para los proyectos que hacen este tipo de inversiones.

¿Cuál es el futuro de la sustentabilidad en construcción?
México es un mercado con gran potencial y su mercado se ha adaptado adecuadamente a las certificaciones existentes como LEEDv3 y PCES. Uno de sus grandes retos es entender y asimilar las nuevas exigencias de LEEDv4 y de otros sistemas de certificación que empezarán a difundirse en México (EDGE, Well, Earthcheck, etc). Sin embargo, existe un mercado importante para este nuevo sistema, empezando por proyectos icónicos como el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México que está en proceso LEEDv4, y también por proyectos de menores dimensiones, pero que están por certificarse en Living Building Challenge, una de las certificaciones más exigentes. Asimismo, está en proceso el apoyo de incentivos municipales a las certificacionessustentabilidad-como-modelo-1, como es el caso de Zapopan en Jalisco, donde hay apoyos financieros para proyectos certificados LEED. Estos elementos son una muestra de que se acelerará la creación de edificios sustentables en el país en el futuro inmediato.
La colaboración de SUMe junto con otros consejos nacionales está construyendo el caso de negocio de los edificios sustentables como inversiones adecuadas para los desarrolladores y los propietarios. Así, de acuerdo con estudios realizados por el Consejo Mundial de Construcción Sustentable (WGBC, por sus siglas en inglés), cada vez hay más documentación que respalda que la inversión en centros de trabajo sustentables reditúa en una mayor productividad y salud en los empleados.
Considerando que de acuerdo a sus estudios, el pago de nómina al personal constituye en el tiempo más del 90% de los costos operativos de los edificios, cualquier mejora en el desempeño profesional del usuario tiene importantes retornos a quien invierte en ello.
En su misión de difundir la sustentabilidad, SUMe busca mostrar las razones que están detrás de optar por edificios certificados. Es por ello que SUMe ha sido invitado por los organizadores para presentar un panel dentro de la Expo Negocios Inmobiliarios, donde algunos de sus miembros compartirán su experiencia desarrollando y operando edificios certificados en las ramas industrial y de oficinas. Se podrá de primera mano saber las motivaciones, los casos de negocio y los beneficios de optar por la sustentabilidad en el desarrollo inmobiliario.
Así, SUMe celebra sus 5 primeros años, consolidando su papel de promotor de la acción sustentable en nuestro país, ya que SUMe considera que se requiere una visión amplia y generosa que haga comprender cada vez a más personas, que en pocos temas como en la sustentabilidad, coinciden a tan gran escala, lo urgente con lo importante. Buscamos un nuevo paradigma que incluya todos los ámbitos de la existencia humana, y que por naturaleza no tiene fronteras, sino las de nuestro planeta. “De la suma de esfuerzos en el presente, depende la calidad de nuestro futuro” (de los Principios de SUMe).
 
 
 
 

Publicidad
blank

Sustentabilidad

La necesidad de infraestructura hídrica en México

Publicado

el

blank

México enfrenta un problema de desabasto de agua debido a la poca infraestructura hidráulica existente; 47% de la población no tiene acceso constante al líquido vitalConagua es la organización gubernamental encargada de distribuir agua al país, mediante su programa Proagua, el cual subsidia servicios básicos hidráulicos en territorio nacional, trabajan agua potable, drenaje y tratamiento de aguas residuales.

El dinero público que recibió esta organización desde junio del 2019 hasta el mismo mes del 2020 fueron 3,302 millones se pesos, mientras que la inversión anual sugerida, según los datos del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), es de 49 mdp, a lo largo de 21 años, para que exista una sólida sustentabilidad y seguridad hídrica, pero esta inversión no se ha hecho.

blank

“México vive en una paradoja: en el norte del país no se cuenta con el abasto suficiente del recurso natural, pero sí se tiene infraestructura, mientras que en el sur existe disponibilidad del agua, sin embargo, su infraestructura es nula”, manifestó Hugo Roberto Rojas, director de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento de México (ANEAS).

El país cuenta con 979 plantas potabilizadoras, 2,642 de tratamiento y 3,531 de uso industrial. El problema es que la tecnología y los recursos que obtienen estos lugares no es suficiente para la labor que deben llevar a cabo. Las aguas residuales a las que se les da uso de nuevo oscila entre el 30% y 40% de lo que se produce. Los líquidos residuales que se limpian pueden usarse para el riego y para el sector agricultor

El reúso, según el doctor Carlos López Morales, investigador del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del Colmex, es una alternativa necesaria para disminuir la explotación de los acuíferos subterráneos que proveen a México. El agua que se extrae de estos se hace a un ritmo que duplica el volumen de recarga natural.

Además cuando la excavación es muy profunda, la concentración de fluoruro y de arsénico aumenta, ambas sustancias son nocivas para la salud si exceden los 0.025 microgramos por litro y los 1.5 microgramos por litro respectivamente, según la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994 con su última reforma en 2010. La extracción del subsuelo se debe a que el 80% de los cuerpos de agua están contaminados o secos por la sobreexplotación

blank

El agua es un recurso público, de hecho, el artículo 4° de la constitución mexicana establece, desde el 2010, que toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible, sin embargo, en la práctica los resultados son otros.

Gracias a la contaminación y el mal manejo hay una desconfianza en el agua potable de la federación y mucha gente ahora consume de los negocios privados que embotellan este líquido. Mismos que, gracias al extractivismo sin moderación, son responsables de muchas sequías en el país

La doctora Judith Domínguez Serrano, coordinadora académica del doctorado en estudios urbanos y ambientales de El Colmex, indicó que esta ley no se cumple. Que el agua llegue en pipas a muchos lugares no cumple con el derecho al agua, ya que no garantiza acceso de 24 horas. En 2016, según López Morales, la demanda del agua fue del 33% en el Valle de México y la región norte del país, 57% en la región centro y solo 9% en el sur.

Esta desigualdad es visible a menor escala: la CDMX gasta un promedio de 366 litros al día por persona, cuando, según la OMS, lo necesario para vivir dignamente es entre 20 y 50 litros diarios. Las zonas de alta actividad económica como Polanco tienen un gasto promedio de 500 litros, otras zonas como Iztapalapa usan entre 50 y 100. Volviendo al tema de la infraestructura, los acueductos en la ciudad tienen más de 50 años de antigüedad, son de asbesto y tienen muchas fugas que aumentan el malgasto del líquido. La doctora Domínguez insistió en que el mal uso en la ciudad afecta a todo el país y que se debe resolver. 

blank

Según el INEGI hay un 90% de cobertura nacional en agua, pero estos datos no consideran la constancia del agua y la infraestructura. Considerando lo anterior, solo el 25% del cumplimiento hídrico está bien gestionado.

El agua, además de ser vital para el consumo humano y el sostenimiento cotidiano de la vida, es esencial para la producción de prácticamente todo. No hay nada en la economía que no utilice agua de algún modo u otro”, enfatizó López Morales

“Tenemos que evolucionar para incorporar en los procesos de producción y generación el componente tecnológico, si no cada día que pasa nos quedaremos rezagados en contraste con lo que ocurre con el resto del mundo”, adviertió Roberto Ballinez de HR Ratings. 

Judith Domínguez y Carlos Andrés López participaron en el Foro Problemas Metropolitanos: Acciones para su Atención: Temática Agua, organizado por el Colmex, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Ambos coinciden en que se tiene que poner el tema del agua en toda agenda pública, mediática y política para así reformar nuestra relación con el líquido sin el cual no hay vida. De otra manera, la situación en 2030 será de emergencia. 

Publicidad
blank

Sigue leyendo
Publicidad
blankblankblankblank
Publicidad
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank

Lo más leído