Lejos de desaparecer, la industria de centros comerciales seguía creciendo en Asia, Medio Oriente y América Latina, mientras el entretenimiento y el comercio omnicanal redefinían su función.
Jorge Lizán documentó que Asia albergaba los diez centros comerciales más grandes del mundo y que China concentraba más de la mitad de los 39 millones de metros cuadrados de retail agregados en la región durante 2013.
Capital y expansión internacional
El desarrollo global recibía impulso de fondos de capital privado y de nuevas legislaciones de REIT o FIBRAs. En América Latina, Chile encabezaba el Índice Global de Desarrollo de Retail 2014 de A.T. Kearney, acompañado por otros mercados de la región.
Las marcas de fast fashion, valor y lujo cruzaban fronteras con mayor rapidez. Asia, Medio Oriente y América Latina se perfilaban como geografías clave para la expansión de centros comerciales durante 2015 y 2016.
Entretenimiento y tráfico
En un panel de la National Retail Federation, Andrew Darrow explicó que KidZania convertía los centros comerciales en destinos de entretenimiento familiar. Sus parques habían recibido más de 31 millones de visitantes y prolongaban la estancia de las familias.
William Taubman sostuvo que las tiendas departamentales todavía eran importantes para llevar tráfico a los locales especializados. La cartera de Taubman Centers promediaba ventas anuales de 807 dólares por pie cuadrado en Estados Unidos.
El reto omnicanal
Matthew Winn comparó la transformación omnicanal con el paso de lo analógico a lo digital. David Zoba, de Gap, advirtió que las rentas insostenibles podían volver inviables algunos centros, pero consideraba que el comprador seguía buscando emoción, experiencia y convivencia.
Los panelistas coincidieron en que la tecnología cambiaría profundamente la relación entre marcas y espacios físicos. Su conclusión era clara: el centro comercial estaba lejos de desaparecer.