Después de que el año pasado obtuviera el primer lugar en los Lafarge Holcim Awards en Latinoamérica, el parque hídrico La Quebradora está a unos meses de ser terminado en una de las zonas más problemáticas de la delegación Iztapalapa, la más poblada de la Ciudad de México y la que presenta mayor desabastecimiento de agua potable.

La planeación del proyecto se dio después de que el gobierno local solicitará al Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM un diagnóstico sobre la situación hídrica de la entidad, lo que dio como resultado una propuesta en el predio del mismo nombre a las faldas de la sierra Santa Catarina.

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Con una inversión actual aproximada de 300 millones de pesos el parque fue diseñado en una superficie de 3.84 hectáreas con el objetivo de recibir agua pluvial proveniente de la sierra y evitar inundaciones a través de tres niveles de infraestructura: captación, infiltración y almacenamiento de agua. Así como proporcionar espacios públicos y áreas verdes para poco más de 35 mil habitantes, lo que aportará 1.13 metros cuadrados de espacios verdes por persona en la delegación Iztapalapa.

De acuerdo con el coordinador general de la obra, Dr. Manuel Perló Cohen, académico de la Universidad, La Quebradora representa un nuevo paradigma, ya que aumentará la capacidad de  infiltración de agua en 35% y triplicará la cantidad de árboles en la zona e implementará áreas culturales, deportivas y recreativas.

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Entre las amenidades con las que contará se encuentran una librería, cafetería, skate park, canchas de basquetbol y voleibol, juegos infantiles, gimnasio y teatro al aire libre para 300 personas, así como con lugares cerrados como un centro comunitario y una aldea digital.

Finalmente, se espera que el parque tenga una duración -en servicio- de 500 años, de acuerdo con el académico de la UNAM.

Por Mónica Herrera Peña