Se acerca el verano y para los amantes del sol es necesario una pequeña dosis de playa, hoy en día gracias a los avances tecnológicos se puede disfrutar de la experiencia desde cualquier lugar con las piscinas de arena, unas de las más espectaculares.

Rodeadas por rocas, son muy fáciles de instalar y mantener limpias. Son muy resistentes a la intemperie y están compuestas por arena compacta y totalmente adheridas al soporte de hormigón, dando la apariencia de arena de playa. 

Siendo antideslizantes en seco como en mojado, permite un alto grado de flexibilidad que evita el agrietamiento.

Para entrar a estas piscinas solo debes caminar por una rampa suave sin la necesidad de escaleras, esto hace que sean más seguras para los niños, personas mayores y personas con problemas de movilidad.

La profundidad es optativa, con la facilidad de que sean profundas en su totalidad o con mayor nivel en el centro, en un lado o en diversos puntos.

Además, son agradables al tacto y poseen un bajo coeficiente de acumulación térmica y gracias a que son moldeables ofrecen una estética atractiva.

Cabe mencionar que, son adaptables a piscinas ya existentes y el mantenimiento del agua es el mismo que para una piscina tradicional.