La comunidad de Solferino, en el municipio de Lázaro Cárdenas, acordó ayer por la noche cerrar el acceso a turistas nacionales e internacionales que quieran ingresar a la Isla de Holbox, en la Riviera Maya, esto ante el temor de la propagación del COVID-19.

A partir del día de hoy no pasará un solo turista al puerto de Chiquilá de donde parte las embarcaciones que cruzan a la isla; así se decidió en la reunión celebrada por el pueblo, en la cual se votó por unanimidad.

Sólo se permitirá el acceso y salida a pobladores locales que muestren su credencial de elector y que vayan por suministros. Además se les permitirá el paso a vehículos que saquen a los vacacionistas que aún permanecen en Holbox y a los trabajadores que requieran ir a sus casas o bien a personas que presenten alguna enfermedad.

El alcalde de Chiquilá, Valerio Dominguez Mayoral confirmó que solo se permite el paso a habitantes de la localidad y cargamentos de productos. “Por nuestra seguridad tomamos esa decisión, ya que queremos evitar de manera drástica un problema de salud hacia nuestras familias”, indicó.

Los pobladores también están exigiendo al gobierno de Quintana Roo, colocar filtros sanitarios con aparatos para detectar temperatura corporal desde Solferino.

Cabe mencionar que desde el pasado 19 de marzo la Asociación de Hoteles de Holbox, conformada por 137 hoteles, determinó reducir sus operaciones para limitar el flujo de turistas; entre todos suman más de mil 500 habitaciones, sin contar los hostales, renta vacacional y centros de hospedaje no afiliados.

La isla tiene alrededor de tres mil personas y cuenta con una población flotante de mil 500 personas, además recibe más de dos mil personas al día y en fines de semana hasta cinco mil turistas.