Lo normal en un trabajador es que comience su carrera profesional dando el 100% de sí mismo, pero con el paso de los años, la motivación va disminuyendo y esto desemboca en un rendimiento menor y un descenso de la productividad.

Esto ocurre, sobre todo, en los equipos comerciales que, además, debido a la crisis, han visto su labor de cerrar una venta más difícil que nunca.

Contar con un equipo motivado es un factor clave para cualquier empresa, ya que gracias a ello es posible dar lo mejor de uno mismo y alcanzar las metas establecidas superando cualquier obstáculo que pueda presentarse en el camino.

Siempre hay que tener en cuenta que cada trabajador tiene diferentes motivaciones. Por eso, es importante conocer bien al equipo y ofrecer a cada individuo incentivos personalizados. Por ejemplo, no merece la pena gastar presupuesto en regalos motivacionales cuando lo que busca el trabajador es más flexibilidad de horarios o desarrollar su tarea con herramientas más productivas de trabajo.

Es primordial que exista un clima laboral positivo y estable, ya que es uno de los factores que más pueden influir en el ambiente de trabajo. Cuando el clima laboral es conflictivo, los trabajadores se ven afectados por éste, lo que desemboca en frustración.

Tan importante es tenerles en cuenta como reconocer sus éxitos. El trabajo bien hecho debe ser felicitado aun cuando el objetivo final, la venta, no ha sido alcanzado.

Tampoco debemos olvidar que todo profesional debe estar en continua formación. Ofrecer a tus empleados la oportunidad de complementar o ampliar su formación es el elemento motivacional más valorado por los colaboradores, ya que se supone un gran peso para el desarrollo profesional y la adquisición de nuevas herramientas para desenvolverse en un mundo cambiante.

En un momento como éste en el que México enfrenta un panorama complicado a nivel económico es sumamente importante mantener a las fuerzas de ventas motivadas y dotarlos de herramientas para generar un espíritu alto y enfrentar los retos comerciales con audacia.

Por último, es recomendable premiar los logros. No tienen porqué ser premios económicos ni individuales. Un incentivo a todo el equipo por un buen trabajo reforzará las relaciones internas y ayudará a que otros equipos luchen por conseguirlo en la siguiente oportunidad que se les presente.

Si tienes un equipo comercial desmotivado prueba estos consejos y verás cómo mejora tu empresa.

Por Leticia López Vázquez, Directora General Coaching Integral.

Este es un artículo de la edición 117 http://inmobiliare.com/inmobiliare-117/

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